Mono Lake: hogar del extraño microbio GFAJ-1
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¿Cuán extraña podría ser la vida extraterrestre?

Un indicio de que los elementos fundamentales que componen la mayor parte de las formas de vida terrestre podrían ser distintas en el universo fue encontrado en el inusual Mono Lake de California (EE. UU.).

La bacteria del lago Mono proporciona indicios de que no sólo puede tolerar una gran abundancia de arsénico, normalmente tóxiso , sino que posiblemente utilice el arsénico como sustituto del fósforo, un elemento necesario por todas las formas de vida conocidas en la Tierra.

El resultado es sorprendente (y quizá controvertido) parcialmente debido a que se pensaba que las moléculas orgánicas que incorporaban arsénico eran mucho más frágiles que las que incorporan fósforo.

Arriba aparece fotografiado el Lago Mono, de 7,5 km de ancho, tal y como se ve desde el cercano Monte Dana.

La imagen insertada muestra a GFAJ-1, la extraña bacteria que podría ser capaz de sobrevivir en otro mundo.

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  • Riesling

    Pequeños microbios fueron encontrados aquí. Ellos viven como si nada, con arsénico inofensivo. En una relativa seguridad, amenazados por primates con ropa curiosos, al menos ellos tienen otro planeta para sobrevivir y evolucionar.

    Ja ja ja, a una infinidad de micras de distancia.

    Paisaje sin propósito de las maravillas del planeta, que con las recientes noticias, le da una importancia Astrobiologica.

  • Las nebulosas constituyen el caldo de la vida tal la conocemos, allí se encuentran los elementos a partir de las cuales se conforman las moléculas, allí esta el hidrógeno, el carbono, el nitrógeno, el oxígeno, el azufre, el fósforo.

    Los seis elementos básicos viven en todo desde la ameba a la cebra.

    Estos seis elementos constituyen los ácidos nucleicos, proteínas y lípidos y por lo tanto la mayor parte de la materia viva, es teóricamente posible que algunos otros elementos en la tabla periódica cumplan las mismas funciones.

    Cuando me refiero a vida no me estoy refiriendo a una comunidad de seres invisibles sensibles que podrían estar dando vueltas dentro y fuera de nosotros en este momento, sino a esos visible que nacen, crecen, se reproducen y mueren, con conciencia o sin ella.

    Tengo acuñada una frase, “la vida se viste con lo encuentra en el medio”, tal parece demostrarlo el reciente descubrimiento.

    El fósforo saltó a la opinión pública ante el descubrimiento de moléculas en el que se encuentra el fósforo suplantado por arsénico que hasta lo conocido era incompatible con la vida terrena. GFAJ-1 de la Halomonadaceae, aislado de Mono Lake, California, el arsénico sustituyo al fósforo para mantener su crecimiento. Los datos muestran evidencia de arseniato en macromoléculas que normalmente contienen fosfato, sobre todo los ácidos nucleicos y proteínas.

    Toda la vida conocida requiere fósforo (P) en forma de fosfato inorgánico (PO43-o Pi) y el fosfato lo contienen las moléculas orgánicas. Pi sirve como columna vertebral de los ácidos nucleicos que constituyen el material genético y como el mayor depósito de energía química para el metabolismo.

    El arsénico reune propiedades similares al del fosforo, y esa es la causa de toxicidad, porque el organismo trata de suplantar al fosforo por el arsénico.

    Los científicos consideran la hipótesis de sistemas bioquímicos anteriores, similar pero distinto a los que hoy conocemos, hubiera podido utilizar arseniato en el papel biológico equivalente al fosfato.

    Los organismos que utilizan estas vías “vida extraña” bioquímicos pueden haber apoyado una “biosfera oculta” en el momento del origen y evolución temprana de la vida en la Tierra o en otros planetas. Estos organismos pueden persistir incluso en la Tierra hoy en día, sin ser detectados, en nichos inusual.

  • Hola, amigos.

    En verdad la noticia no es nada asombrosa. Al igual que el microbio GFAJ-1, existen múltiples y microscópicos “personajes” que pueden presumir de su especial metabolismo, y, muchas veces, aquí mismo, se habló de ellos como un ejemplo de lo que se podrían encontrar los buscadores de la vida en otros planetas y lunas de nuestro Sistema solar o más allá, da igual lo lejos que puedan buscar, bajo ciertas condiciones, lo hallarán por todas partes. Los procariotas, eucariotas y arqueas, son los tres dominios más importantes que rigen el universo de la vida. Llevan aquí, en la Tierra, algunos miles de millones de años, y, como las fuerzas de la Naturaleza son las mismas en todo el Universo, lo lógico es pensar que, lo mismo que aquí, puedan estar también por ahí fuera, sus increíbles condiciones no lo impiden, sino que, por el contrario, lo posibilitan.

    Puesto que somos grandes animales, se nos puede perdonar que tengamos una visión del mundo que tiende a celebrar lo nuestro, pero la realidad es que nuestra perspectiva es errónea. Somos nosotros quienes hemos evolucionado para encajar en el mundo de los microbios, y no al revés. Que esto sea así se debe, en parte, a una cuestión histórica, pero también tiene una explicación en términos de diversidad y funcionamiento del ecosistema. Si los animales son la guinda de la evolución, las bacterias son el pastel.

    Las plantas, los animales, los hongos, las algas y los protozoos son todos organismos eucariotas, genealógicamente vinculados por un modo de organización celular en el que el material genético aparece encerrado en el interior de una estructura membranosa llamada núcleo.

    Las bacterias y otros procariotas son distintos: sus células carecen de núcleo. Por lo que respecta a su importancia biológica, los eucariotas “parecen” jugar con ventaja; los organismos eucariotas se presentan en una gran variedad de tamaños y formas que van desde los escorpiones, los elefantes y las setas hasta los geranios, las luminarias y las amebas, o, nosotros mismos, los animales racionales que componemos la especie humana.

    Los procariotas en cambio, son en su mayor parte diminutas esferas, cilindros o espirales. Algunas bacterias forman filamentos sencillos de células unidas por sus extremos, pero son muy pocas las que llegan a construir estructuras multicelulares más complejas.

    El tamaño y la forma sin duda dan la ventaja a los eucariotas, pero la morfología es sólo uno de los criterios posibles para medir la importancia ecológica. El metabolismo –el modo como un organismo obtiene materia y energía- es otro criterio, y de acuerdo con este son los procariotas los que destacan por su diversidad. Los organismos eucariotas básicamente viven de algunos de los tres modos siguientes:

    Algunos organismos, incluidos nosotros mismos, somos heterótrofos, es decir, obtenemos tanto el Carbono como la Energía que necesitamos para el crecimiento de ingerir moléculas orgánicas producidas por otros organismos. Para obtener energía, nuestras células utilizan oxígeno para descomponer azúcares en dióxido de carbono y agua mediante el proceso denominado respiración aeróbica (es decir, que utiliza oxígeno). En caso de necesidad, podemos conseguir un poco de energía por medio de un segundo tipo de metabolismo llamado fermentación, un proceso anaeróbico (sin oxígeno) por el que una molécula orgánica se descompone en dos (sólo las levaduras y unos pocos eucariotas más viven fundamentalmente con este metabolismo). El tercer tipo principal de metabolismo energético que se encuentra en los eucariotas es la fotosíntesis que realiza las plantas y las algas: la clorofila y otros pigmentos asociados captan la energía del Sol, y esta permite a las plantas fijar dióxido de carbono en forma de materia orgánica. Para convertir luz en energía bioquímica las plantas necesitan un electrón, que proporciona el agua, y en el proceso se libera oxígeno como producto secundario.

    En comparación a esas tres formas de metabolismo eucariota, la diversidad metabólica de los microorganismos procariotas, vence por una mayoría aplastante, y, un aspecto clave para explorar la historia e la vida primigenia está, precisamente, en las numerosas formas de metabolismo que utilizan los procariotas para vivir. A medida que nos adentramos en ese saber, el asombro nos embarga y la fascinación de lo que parece imposible, nos lleva a considerar que, en la Naturaleza, ninguna maravilla que podamos encontrar puede ya ser negada por nuestra racionalidad que, debe dejar de lado eso que se llama sentido común utilizado en el mundo cotidiano, para ir más allá y, poder mirar las cosas con otra amplitud de miras que pueda admitir que, “lo imposible”, seguramente no existe en el Universo.

    Al igual que los eucariotas, muchas bacterias respiran oxigeno. Pero otras bacterias utilizan para la respiración Nitrato disuelto (NO??) en lugar de Oxígeno, y aún otras utilizan iones sulfato (SO?²?) u óxidos metálicos de hierro o manganeso. Unos pocos procariotas pueden incluso utilizar CO? que hacen reaccionar con ácido acético en un proceso que genera gas natural, que es el gas metano (CH?) –como el detectado en Marte-. Los organismos procariotas han desarrollado además toda suerte de reacciones de fermentación.

    Las bacterias también exhiben variaciones sobre el tema de la fotosíntesis. Las cianobacterias, un grupo de bacterias fotosintéticas teñidas de color verde azulado por la clorofila y otros pigmentos, captan la luz del Sol y fijan CO? de forma muy parecida a como lo hacen las algas y plantas terrestres eucariotas. Sin embargo, cuando en el medio hay sulfuro de Hidrógeno (H?S, bien conocido por su característico olor a “huevos podridos”), muchas cianobacterias utilizan este gas en lugar de agua para obtener los electrones que requieren la fotosíntesis. Como producto secundario se forman entonces azufre y sulfato, no oxígeno.

    Las cianobacterias constituyen sólo uno de los cinco grupos distintos de bacterias fotosintéticas. En los otros grupos, el aporte de electrones por H?S, gas hidrógeno (H2) o moléculas orgánicas es obligado, y nunca se produce oxígeno. Estas bacterias fotosintéticas captan la luz con bacterioclorofila en lugar de la clorofila, más familiar. Algunas utilizan los mismos procesos bioquímicos que las cianobacterias y las plantas verdes para fijar dióxido de carbono, pero otras usan vías metabólicas muy distintas, y un tercer grupo se sirve de una fuente de carbono orgánico en lugar de CO2.

    Las variaciones bacterianas sobre temas metabólicos de la respiración, la fermentación, y la fotosíntesis son, pues, impresionantes, pero los organismos procarióticos han desarrollado todavía otro modo de crecer que es completamente desconocido en los eucariotas: la quimiosíntesis. Como los organismos fotosintéticos, los microbios quimiosintéticos toman el Carbono del CO?, pero obtienen la energía de reacciones químicas y no de la radiación solar, lo que consiguen combinando oxígeno o nitrato (o, de forma menos frecuente, el sulfato, el hierro (oxidado) oxidizado o el manganeso) se combina con gas hidrógeno, metano o formas reducidas de hierro, sulfuro o nitrógeno de tal modo que la célula capta la energía desprendida por la reacción. Los procariotas metanogénicos resultan de particular interés para la ecología y la evolución; estas diminutas células extraen energía de una reacción entre hidrógeno y dióxido de carbono en la que se libera el metano.

    Las vías metabólicas de los procariotas sustentan los ciclos (biológicos) bioquímicos que mantienen la Tierra en su condición de planeta habitable. Fijémonos por ejemplo en el dióxido de carbono. Los volcanes aportan CO? a los océanos y la atmósfera, pero la fotosíntesis le sustrae a un ritmo más rápido. Tan rápido, de hecho, que los organismos fotosintéticos podrían desproveer de CO? a la atmósfera actual en poco menos de una década. Naturalmente no ocurre así, y ello se debe sobre todo a que esencialmente la respiración realiza la reacción fotosintética en sentido inverso. Mientras que los organismos fotosintéticos hacen reaccionar CO? con agua para producir azúcares y oxígeno, los seres vivos que respiran (entre los que estamos nosotros, los humanos) hacen reaccionar azúcar con oxígeno y en el proceso libera agua y dióxido de carbono. Conjuntamente, la fotosíntesis y la respiración reciclan el carbono en la biosfera y sostiene así la vida y su ambiente a lo largo del tiempo.

    No es difícil imaginar un ciclo del carbono simple en el cual las cianobacterias fijen CO? en forma de materia orgánica y suministren oxígeno al medio mientras que las bacterias no fotosintéticas hacen lo contrario, al respirar oxígeno y regenerar el CO?. Las plantas y las algas pueden realizar la misma función que las cianobacterias, y los protozoos, los hongos y los animales pueden sustituir a las bacterias respiradoras (en ese sentido los procariotas y los eucariotas son funcionalmente equivalentes).

    Pero dejemos que algunas células caigan hasta el fondo del océano y queden enterradas en sedimentos desprovistos de oxígeno. Aquí las limitaciones del metabolismo eucariota resultan evidentes, pues se necesitan reacciones que no consuman oxígeno (reacciones anaeróbicas) para completar el ciclo del carbono. En los actuales sedimentos del fondo oceánico, la reducción de sulfato y la respiración con hierro y manganeso son tan importantes como la respiración aeróbica en el reciclado de la materia orgánica. En términos más generales, allí donde el carbono transita por medios faltos de oxígeno, las bacterias son esenciales para completar el ciclo del carbono.

    El valor fundamental de los procariotas se extiende también a otros elementos de importancia biológica. De hecho, en los ciclos biogeoquímicos del azufre y el nitrógeno, todas las vías metabólicas importantes para el reciclado de estos elementos son procariotas.

    Pensemos en particular en el Nitrógeno, un elemento esencial necesario para la síntesis de proteínas, ácidos nucleicos y otros compuestos biológicos. Vivimos inmersos en gas nitrógeno. (El aire está compuesto en un 80 por 100 de su volumen por gas nitrógeno). Pero este gigantesco almacén de nitrógeno no se encuentra biológicamente disponible para nosotros, que, como el resto de los animales, obtenemos el nitrógeno que necesitamos consumiendo otros organismos. Y el gas nitrógeno sólo podemos asumirlo de esa manera.

    Las plantas pueden absorber amonio (NH??) o nitrato del suelo, pero ¿cómo llegan estos compuestos hasta allí? El amonio se libera durante la descomposición de células muertas; el nitrato, a su vez, es producido por bacterias que oxidan amonio. En medios ricos en oxígeno el nitrato resultante queda disponible para las plantas (o, en ecosistemas acuáticos, para las algas y las cianobacterias), pero en los suelos anegados y otros ambientes pobres en 0? otras bacterias usan nitrato para respirar y devuelven gas nitrógeno a la reserva atmosférica de N?. (Buena parte del nitrato que se aporta a los campos con los abonos tienen este destino).

    Bueno, ya decía antes que los ciclos del carbono, nitrógeno, azufre y otros elementos se encuentran ligados entre sí formando un complejo sistema que controla el pulso biológico del planeta.

    De todas las maneras, a estas alturas tenemos muy claro que, las plantas y los animales evolucionaron para hacerse un hueco en un mundo procariota y no al revés. Nuestro mundo es procariota, y no en el sentido trivial de que hay muchas células procariotas. Los metabolismos procariotas conforman los circuitos ecológicos fundamentales de la vida. Son las bacterias, y no los mamíferos, los que sustentan el funcionamiento eficiente y persistente de la biosfera.

    Para saber quienes somos debemos profundizar en los tres dominios más destacados de la vida: Eucariota, Bacterias y Arqueas que pueden conformar un árbol de la vida aceptable a grandes rasgos.

    En la rama eucariota, en su cúspide, aparecen los animales que seguidos de plantas, hongos, euglénidos, ciliados, hongos mucilaginosos, parabasálidos y diloplomonadas, conforman el dominio al que pertenecemos de células grandes y nucleadas.

    En el dominio de las bacterias nos encontramos con una amplia serie de miembros fotosintetizadores como las Flexibacterias,Heliobacterias,Cainobacterias,Bacterias púrpuras, Flavobacterias, bacterias verdes del azufre, Thermodesuflobacterium, Aquiflex y Thermotoga.

    En las arqueastenemos:Desulfurococcus,Pyrodictium,Sulfolobus,Thermoproteus,Pyrobacculum,Pyrococcus,Thermoplasma,Halobacterias, la familia de los metalógenos. Tanto en el dominio de las Bacterias como en el de las arqueas se encuentran ramas de hipertermófilos, es decir, organismos que viven a altas temperaturas.

    Las arqueas tienen organización celular procariota, y durante muchos años los organismos de estas ramas se consideraron (en la poca medida en que se consideraron) bacterias de metabolismo peculiar. Peor la comparación de los genes del ARN ribosómico sugiere que estos microbios son tan distintos de las bacterias convencionales como las bacterias de los eucariotas. Lo que es más, el árbol indica que los arqueas se encuentran más estrechamente emparentados con los eucariotas que con las bacterias.

    En 1996 se publicó el genoma completo (la información codificada en el ADN) de la Arquea Methanococcus Janaschii, lo que puso de manifiesto que estos microbios comparten únicamente del once al diecisiete por ciento de sus genes con las bacterias cuyos genomas han sido secuenciados.

    Más del cincuenta por ciento de sus genes se desconocen tanto en eucariotas como en bacterias, lo que confirma que las arqueas son marcadamente distintas de los organismos de los otros dominios. Las arqueas, sin embargo, comparten con las bacterias algunos rasgos importantes, como (el más obvio) la organización celular procariota, la estructura molecular del ribosoma y la disposición de los genes en un único cromosoma circular. Por otro lado, las arqueas comparten con los eucariotas atributos como los detalles moleculares de la transcripción del ADN y la susceptibilidad a antibióticos específicos. Y aun hay otros rasgos que comparten las bacterias y los eucariotas, pero no las arqueas, entre los que destaca la naturaleza de la membrana celular.

    ¿Cómo podemos entonces determinar qué grupo está más estrechamente emparentado con otro? Dicho de otra forma, ¿dónde situamos la raíz del árbol? En un árbol de tres ramas no puede situarse la raíz por métodos convencionales, como una consideración algo más profunda de la distribución de caracteres que pone en evidencia. Los rasgos como el ATP o el código genético que son compartidos por los tres dominios no aportan información alguna acerca de las relaciones genealógicas, pero permiten inferir la naturaleza del último antepasado común de las tres ramas.

    Está claro que, el camino que nos queda por recorrer es largo, hasta que podamos llegar a saber sobre los enigmas que el árbol de la vida nos presenta, muchos estudios, observaciones, investigación y experimentos están pendientes de realizarse para confirmar o negar teorías que circulan y, por otra parte, para desvelar misterios desconocidos.

    Sabemos que la rama bacteriana del árbol está profundamente ramificada; en la actualidad conocemos al menos treinta grupos principales de bacterias, cada uno de ellos más o menos equivalente a los reinos animal y vegetal que los biólogos han reconocido tradicionalmente. Se encuentran representados en esta rama la mayoría de los metabolismos reseñados a lo largo de este trabajo. La fotosíntesis, en particular, es una forma de metabolismo característicamente bacteriana. De qué modo podemos reconciliar esto con la obvia presencia de fotosíntesis en plantas y algas eucariotas. Desde luego, es una de las grandes historias de la Biología evolutiva que merece ser expuesta aquí.

    Tenemos que destacar, no obstante, que los linajes protosintéticos adornan únicamente las ramitas más altas de la rama bacteriana, lo que nos lleva a pensar que los ecosistemas más antiguos de la Tierra eran fundamentalmente distintos de los que nos rodean en la actualidad, cuando la fotosíntesis impulsa la Biología en la mayoría de hábitats. El motor de la vida primigenia debe haberse alimentado por quiomisíntesis, como indica el hecho de que las ramas más antiguas que conocemos del árbol bacteriano contengan organismos quimiosintéticos y heterótrofos, muchos de los cuales viven en ambientes de temperatura elevada y desprovistos, o casi desprovistos, de oxígeno.

    A diferencia de las bacterias, las arqueas contienen únicamente dos grupos principales, aunque comienzan a insinuarse otros que todavía están por caracterizar. Una de estas ramas está dominada por organismos metanógenos. La mayoría de las criaturas de esta rama son productores de metano obligados, pero en al menos tres linajes la evolución ha producido un repertorio metabólico más diverso en el que se incluye la respiración.

    Como podemos deducir de todo lo que antecede, no es difícil de imaginar que, algunas formas de vida como las que aquí se han descrito, puedan estar asentadas en otros mundos cuyas condiciones puedan ser similares o parecidas a las de la Tierra, y, si no se trata de formas de vida exactamente iguales a las de la Tierra, sí deben ser muy parecidas en sus dimensiones y metabolismos.

    En fin, es un tema tan amplio que, en un simple comentario breve y sencillo como este que nos ocupa, no podemos desarrollar las muchas posibilidades que, desde su fuente hasta el momento presente pueden ser comentadas sobre los muchos aspectos que aquí están implicados.

    Por lo demás, la NASA, como de costumbre, aprovecha cualquier contingencia que pueda surgir y que sea algo exótica para sacar beneficios (entendamos presupuestos) para sus nuevos proyectos. Lo que, por otra parte, no me parece mal.

  • No hace mucho tiempo saltó la noticia de que en el planeta Marte, nuestro vecino, habían detectado una fuente de metano (CH4) que podía provenir de organismos fotosintéticos -bacterias que se alimentan de metano en los sedimentos-, o, también podría tratarse de arqueas metanógenas estrechamente relacionadascon las halobacterias, un grupo peculiar de microorganismos que obtienen energía del Sol con la ayuda de un pigmento para captar la luz que se parece asombrosamente a la rodopsina de los ojos de los vertebrados.

    Las halobacterias obtienen el carbono que necesitan para el crecimiento al absorber moléculas orgánicas. Otra rama de las arqueas incluyen organismos que obtienen energía de reacciones químicas entre compuestos de hidrógeno y sulfuro. Las arqueas se encuentran ampliamente distribuidas por toda la Tierra, pese a lo cual, todavía las conocemos muy pobremente. Los biólogos no tienen la menor idea de como se alimentan algunas ramas de estos organismos.

    Por otro lado, algunas de las arqueas mejor caracterizadas habitan lugares insólitos, muy insólitos. Las halobacterias, por ejemplo, viven en aguas con una salinidad diez veces superior a la del océano.(La peculiar tonalidad magenta de las halobacterias puede apreciarse desde el aire en las salinas comerciales, como las que se encuentran aquí donde vivo, en Huelva, en el estero que tengo que pasar para llegar a la Isla Saltés).

    Otras arqueas viven en aguas residuales de ciertas actividades mineras, tan ácidas que su pH es 1. Y el actual record mundial de tolerancia a la temperatura lo posee la Pyrolobus fumarii, una arquea que puede vivir en las chimeneas hidrotermales del océano profundo a 113 ºC. Estos organismos hipertermófilos no pueden vivir a las temperaturas que se utilizan para pasteurizar la leche, pero no porque sea demasiado caliente, sino porque ¡son demasiado frías!

    Así que tenemos bichitos que viven a muchos metros de profundidad y sin oxígeno, dentro de las rocas y las estatuas de mármol que terminan por deborar, en aguas con pH imposible, en lugares donde distintos venenos matarían a cualquier otro ser, en capas muy altas de nuestra atmósfera, etc. etc.

    Muchas bacterias también exhiben variaciones sobre el tema de la fotosíntesis. Las cianobacterias, un grupo de bacterias fotosintéticas teñidas de color verde azulado por la clorofila y otros pigmentos, captan la luz del Sol y fijan CO2 de forma muy parecida a como lo hacen las algas y las plantas terrestres eucariotas. Sin embargo, cuando en el medio hay sulfuro de hidrógeno (H2S, bien conocido por su característico olor a “huevo podrido”), muchas cianobacterias utilizan este gas en lugar de agua para obtener los electrones que requiere la fotosíntesis. Como productos secundario forman entonces azufre y sulfato, no oxígeno.

    Con todo esto quiero significar que, con la abundante variedad de metabolismos que tienen estos minúsculos “seres”, podríamos pensar que, ningún lugar se les puede resistir para su aposentamiento, por muy extremo que nos pueda parecer a nosotros. Cuando la Tierra primigenia se estaba aún enfriándose, ya estaban por allí algunos de estos “personajillos” que han sido hallados en las rocas milenarias de varios lugares de la Tierra, como estromatolitos y estructuras microscópicas que se han interpretado como bacterias fósiles que nos han regalado uno de los primeros atisbos de la vida y también del ambiente en la infancia de la biosfera. Las signaturas químicas han proporcionado evidencias sólidas de la antigüedad de la vida.

    Pero no lo olvidemos. La vida fue el resultado de los mismos procesos químicos y físicos que formaron los océanos y la corteza continental de nuestro planeta. Sin embargo, la vida es distinta porque puede experimentar evolución darwiniana. La selección natural ha desempeñado un papel fundamental en la evolución de plantas y animales durante los primeros tiempos de la historia de nuestro planeta, pero también dirigió la evolución química que hizo posible la propia vida.

    A grandes rasgos hemos podido llegar a entender cómo pueden haber evolucionado las moléculas biológicas a partir de precursores simples presentes en la Tierra joven. Sin embargo, sigue siendo un misterio como las proteínas, los ácidos nucleicos y las membranas llegaron a interaccionar de forma tan compleja. Estamos aún lejos de conocer la historia completa de la vida aquí en la Tierra, y, sin embargo, ya estamos especulando con la vida en otros mundos. Claro que, no es ningún desatino, en otros mundos, al igual que aquí, todo habrá sido de la misma manera y, sin tener en cuenta la morfología que puedan tener otros seres que puedan estar situados en lejanas galaxias, en mundos perdidos a nuestro alcance, todo será, más o menos como aquí ha sido.

    Pensemos en que todo funciona de la misma manera. Un Planeta, su distancia al Sol, la Atmósfera, agua líquida, un campo magnético que lo preserve de la radiación nociva exterior, océanos, vulcanismo, la geotectónica, todo se repite aquí y allí para que, la vida, surja y evolucione.

    En el lugar más insospechado…puede estar latente la vida.

  • Es curioso, nunca nos paramos a pensar en esas grandes extinciones de especies vivas que se han producido a lo largo de la Historia de la Tierra. Muchas han podido ser debida a cataclismos y debacles (Terremotos, erupciones volcánicas, enormes olas que todo lo arrasaban, caída de grandes meteoros, etc.) pero, no todas. Nosotros, la especie humana, lleva aquí en la Tierra como animal racional, sus buenos doscientos mil años, y, eso ha podido ser así a pesar de los cambios de la ecología del planeta que no pudo acabar con nosotros gracias a que, para poder sobrevivir, nos asociamos con las mitocondrias que, desde entonces, velan por nosotros y nos proporcionan la energía que necesitamos. La adaptación ha sido posible gracias a esa simbiosis.

    Y, precisamente pensando en ello, he caído en la cuenta de las muchas veces que se ha planteado la posibilidad de ser visitados por seres de otros mundos y que, al desear lo que tenemos aquí, nos quisieran invadir, esclavizar y hacerse los amos del cotarro. En ese supuesto caso, no me extrañaría que, nuestros aliados (con los que llevamos viviendo desde siempre), nos echaran una manita y, acabaran con ellos. Claro que, lo mismo se puede deducir en el caso de ser nosotros los invasores.

    Nuestra rama, la que componen los organismos eucariotas han evolucionado hacia formas de morfología celular y multicelular desconocida entre las bacterias y las arqueas. Los fósiles de estas características sugieren que los eucariotas aparecieron tempranamente, pero que sólo se alzaron como participantes de importancia en los ecosistemas marinos hacia finales del eón Proterozoico, ayudados quizá por el renovado aumento de oxígeno en los océanos del planeta.

    Si bien las bacterias han evolucionado intercambiando genes, los eucariotas fueron un paso más allá. Los cloroplastos y las mitocondrias, las sedes del metabolismo energético de las células eucariotas, surgieron por transferencia lateral de células completas. La microscopia electrónica y la biología molecular han venido a iluminar muchos aspectos de la evolución de las célula eucariotas, aunque seguimos sin comprender el origen de nuestro propio dominio.

    Cuando algunas veces me he referido aquí que, lo más probable que puede ocurrir cuando por fín, encontremos vida en otro lugar fuera de la Tierra, lo digo aconsejado por el simple hecho de que, en el árbol de la vida que hemos podido construir aquí, con la historia de la vida en la Tierra, las plantas y los animales quedan reducidos a brotes en la punta de una sola de las ramas. La mayor diversidad de la vida y, por extensión, la mayor parte de la historia, es microbiana.

    Pienso que las estrellas se forman todas de la misma manera: a partir de gas y polvo interestelar con la ayuda de los vientos estelares y la Gravedad. Y, de la misma manera, la vida, surgirá también de la misma manera en todas las regiones del Universo. Así que, en aquellos planetas que reúnan las condiciones adecuadas y que tengan alrededor de los cinco mil años de antigüedad, en esos, es posible (y digo posible) que la vida evolucionada tenga alcanzado el nivel de consciencia necesario para que, al igual que nosotros, puedan tener el título de observadores del Universo.

  • kike

    Pasado el cabreo sobre el sensacionalismo de la Nasa, hay que reconocer que el descubrimiento en nuestro planeta de seres vivos que se apartan del fósforo y lo sustituyen en todas sus necesidades por el arsénico, tiene en sí una tremenda importancia, ya que en el fondo ese descubrimiento nos dice que posiblemente la vida se puede desarrollar en multitud de ambientes que hasta ahora eran apartados por imposibles; eso amplía enormemente el rango de vida posible.

    De la cantidad de restricciones que imponían los científicos para la posible existencia de la vida, poco a poco se van derribando buena parte de ellas, lo que nos está insinuando claramente que la vida es capaz de adaptarse prácticamente a cualquier ambiente; solo faltaría que aparte del carbono, hubiera otros elementos susceptibles de albergar vida; entonces el rango de los ecosistemas aptos para contenerla se agrandaría enormemente, y en teoría podría existir vida casi en cualquier lugar; muy posiblemente poco a poco se vaya demostrando esa teoría.

    Como dice León, no es nada descartable que en el interior de algunas nebulosas existan grandes colonias de microbios, ya que en ellas pueden encontrar todo lo que necesitan para su subsistencia; esa posibilidad hay que extenderla a los cometas, pues tienen las mismas condiciones y aún mejores para ello.

  • Lo problemático es la “vida inteligente”, pues nuestra historia en realidad está sustentada en una alta improbabilidad. Saludos:

    Alejandro Álvarez

  • Hasta hace poco, la respuesta a la pregunta “¿Qués es la vida?” no planteaba ningún problema. La vida, se decía, es “materia animada”, del latín anima, alma. Esto, desde luego, no era ninguna explicación. Simplemente atribuía al Alma, o espíritu vital, todo lo que no se comprendía acerca de la vida. Esa manera de salir de esos atolladeros en los que no sabíamos responder a las preguntas planteadas, eran siempre el camino fácil para tapar nuestra ignorancia y salir del paso lo más airosamente posible, lo cual, se podía hacer debido a la baja preparación de la mayoría de las personas.

    Claro que, los tiempos cambian, los conocimientos evolucionan, y, poco a poco, nos hemos podido ir preparando en el ámbito de la Ciencia que, nos ha posibilitado para saber que, la vida, es mucho más que la simple materia animada. Tenemos que considerar (entre otras muchas cuestiones) que -al menos la vida racional- posee la capacidad innata para actuar con un propósito determinado, en oposición a la segunda ley de la termodinámica. Dos particularidades nos son propias: La capacidad de crear orden a partir del desorden al explotar fuentes externas de energía y alimentarnos de lo que podríamos llamar entropía negativa, y, la capacidad de transmitir un “programa” de generación en generación, propiedad que Schrödinger, que no sabía nada de DNA, atribuía a un “cristal aperiódico”.

    Otros, sin complicarse mucho, dicen que la vida es lo que es común a todos los seres vivos (no les darán el Nobel). Sólo hay una vida. En realidad, todos los seres vivos conocidos descienden de una única forma ancestral. Nosotros y los colibacilos somos primos lejanos; muy lejanos, pero indudablemente emparentados. Así se ha confirmado de profundos estudios que han sido posibles gracias a la moderna biología molecular, la bioquímica y la biología celular.

    Los seres vivos son fábricas químicas. La surgió expontáneamente de manera natural bajo procesos fisicoquímicos. Lo que sabemos de la vida hoy nos habla, sin lugar a equivocarnos, de su origen y evolución. La vida funciona sin la ayuda de un principio situado en un nivel más alto y fuera de este mundo, y, tenemos todo el derecho a suponer que su nacimiento tuvo lugar igualmente sin la intervención de una tal entidad. Otro hecho alentador, es el descubrimiento de la química cósmica que produce en abundancia aminoácidos y otras sustancias orgánicas que forman parte de la composición de los seres vivos. Si como es razonable suponer, estas sustancias representan las semillas químicas a partir de las cuales se desarrolló la vida, puede decirse que, el primer paso en su nacimiento es el resultado de los procesos químicos que tienen lugar en el Universo y, ese trabajo, está encomendado a las estrellas, las encargadas de transformar, en elementos más complejos, el simple hidrógeno y helio.

    Está claro que, el tema de la vida, en todas sus formas, es la “Historia Interminable” jamás contada, nos quedan muchos espacios que están situados en la más profunda oscuridad y, de momento, no tenemos las antorchas de la sabiduría que podrían llevar la luz y la claridad que nos permitieran desvelar los secretos que nos quedan por descubrir.

    ¡La vida! Ese misterioso don que nos otorgó el Universo. O, sería mejor decir…Ese misterioso don que SE otorgó el Universo.

  • Bueno, este tema siempre sale a relucir cuando hablamos de encontrar vida en otros mundos y, terminamos hablando de la vida única que conocemos, la que surgió en la Tierra. Y, de la misma manera, suele ser planteada la búsqueda por la NASA y otros Organismos similares cuando preparan un Proyecto en ese sentido de buscar la vida extraterrestre.

    Habría que pensar que, además de la vida tal como la conocemos aquí, podrían existir otras formas diferentes de vida pero, en definitiva, la búsqueda tendría que centrarse en algo característico en todos los seres vivos: que aportan orden local a los sistemas, haciendo que la entropía “retroceda” mientras ellos tengan una fuente externa de energía para alimentarse.

    El mejor modo de buscar procesos de disminución de la entropía que estuviera funcionando en cualquier planeta (Lovelock, el padre de la idea de Gaia, lo aconsejó así a la NASA) sería medir la composición química de su atmósfera. Si no hay vida en el planeta, los gases de la atmósfera se encontrarían en un estado de equilibrio termodinámico y químico dominado por componentes estables tales como el dióxido de carbono en Marte. Si hubiera vida, entonces los productos de desecho de los procesos vitales se vertirían a la atmósfera (os recuerdo el metano detectado en Marte), aportando a ésta gases reactivos tales como el metano y el oxígeno que disminuiría la entropía de la atmósfera.

    Hay otras posibilidades que, el mismo Lovelock publicó en la Revista Nature, incluida la posibilidad de detectar y analizar los sonidos emitidos por seres vivos que contienen información (entropía negativa) y se caracteriza como ruido 1/f, que es bastante diferente del ruido blanco de las fluctuaciones aleatorias. Ya fuera el equivalente marciano del canto de un pájaro, o del chirrido de los grillos, o de la música de mi hija María, un sencillo análisis de las pautas sonaras podría revelar la presencia de vida en aquellas civilizaciones menos avanzadas.

    Claro que, necesitamos mucha y mejor tecnología para conseguir todo lo que queremos y baile en nuestras mentes. Pensando sólo en el hecho de que llegar a la estrella más próxima nos podría llevar unos cien mil años…uno llega a desalentarse. ¡Es tan grande nuestro Universo! ¡Es tan pequeña nuestra capacidad para luchar contra tanta grandeza! El reto está ahí, y, desde luego, si en algo destaca la condición humana es que, en sus genes lleva gravada a fuego la curiosidad y las ganas de peligrosas aventuras que, de alguna manera, son necesarias correr para conseguir lo que deseamos. Sólo tenemos que mirar al pasado para ver como se consiguió todo lo que hemos podido alcanzar.

    El tema de hoy no sólo es apasionante, sino que es, necesario para que, todos, sin excepción, podamos tomar conciencia de que, en el Universo, todos los posibles seres vivos que puedan ocuparlo están relacionados por los lazos familiares de haber nacido en la misma CASA COMÚN, la más grande y hermosa que existe: El Universo.

  • Así es, amigo Kike. León lleva toda la razón y, para no ir más lejos, hasta el famoso Astrofísico Fred Hoyle, escribió una Novela de ciencia ficción, “La Nube Negra”, en la que habitaban seres vivos. Nada impide que esas colonias de seres infinitesimales estén ahí, pululando tan ricamente por las Nebulosas ricas en elementos que, en definitiva, son las simientes de la vida.

    Un saludo cordial

  • Si así fuese, estimado amigo, ¿por qué estamos aquí?

  • kike

    No he leido el libro (procuraré agenciarmelo), pero si seguimos dando alas a la imaginación pienso que si eso pudiera ser cierto, hasta llegaría a ocurrir que toda esa colonia de microbios existentes en una determinada nebulosa, se llegara a organizar y a especializar, dando como resultado un ser gigantesco, que viviría dentro de la nebulosa por ser el lugar donde tendría su habitat; en ese caso su cuerpo debería ser bastante ligero y poco distinguible de la nebulosa en si; (Quizás en algunas de las numerosas imágenes de nebulosas que se han obtenido se encuentre escondido ese ser….)

    En una de las más famosas películas de ciencia ficción se muestra como el nacimiento de una estrella forma de alguna manera una simbiosis con el nacimiento de un ser vivo; entonces si existieran esos inmensos seres, las estrellas nacerían en su interior, que literalmente “pariría estrellas”,dando fuerza y sustenso al ser y unificando entonces los conceptos de vida animada/inanimada.

    Saludos cariñosos amigo Emilio.

  • Amigo mío, cada día piensas más como yo, ¡qué imaginación!

  • Kimiká

    Bueno, estimados Emilio y Kike: tengo que poner una pequeña objeción. El hecho de que haya elementos en las nebulosas, incluso algunas moléculas sencillas, no implica que se puedan formar molécuas complejas con las que forman parte de las células vivas. Hay que tener en cuenta las condiciones de las nubes, muy ricas en radiaciones de alta energía (UV, X, gamma…) que romperían los enlaces que se formen, creo que sería muy improbable la formación de moléculas de gran complejidad. A ver si hay algún bioquímico que nos aclare este tema.

    Cariñosos saludos. 🙂

  • Ignoscere

    Yo agregaría: Lo problemático no es la “vida inteligente”, sino, más bien “comprender” cómo evoluciona la vida inteligente, con el objetivo fundamental de sustentarla en una alta probabilidad.

  • kike

    En determinadas zonas de las nebulosas, justo en el mismo sitio donde las estrellas se van formando mediante el enfriamento y adensamiento del entorno creo que no llegan las radiaciones, ya que se forma una especie de capullo que no deja pasar ninguna radiación, porque si llegase no permitiría que los discos protoplanetarios se formaran; ahí mismo, a la vez que se forman las estrellas, y debido a que tardan millones de años, podría aparecer alguna forma de vida; además, por otra parte, podría pasar que esos seres necesitaran para su existencia precisamente esas radiaciones que nos son tan dañinas a nosotros; pero claro, es solo una fantástica suposición.

    Saludos profe.

  • Adolfo

    ¿Ya se determinó cuál es la química de los extremófilos que medran en la Dorsal Atlántica?

    Atentamente…

  • A ver, habrá que distinguir si el tema de la posibilidad de formación de vida en una nebulosa es una simple hipótesis, una teoría, o si ya hay algún hallazgo al respecto. Yo por mi parte no he encontrado nada que hable de nebulosas como lugares donde aparezca la vida, por lo que estaría bien referirse a ese tema como hipótesis o, mejor, idea personal. El hecho de que Fred Hoyle empleara el concepto en una novela de ciencia-ficción no lo hace ni más ni menos probable, pues sólo se trata de eso, ficción.

    Como comenta Kimiká en #14, la presencia de radiación ultravioleta por sí sola es capaz de esterilizar todo (pongamos casi todo, por si acaso). De hecho, es el método empleado en muchos centros hospitalarios para lograr altos grados de esterilización.

    Bien es cierto que personas como Joan Oró, bioquímico que trabajó mucho en la materia, apuntan a los discos proto-planetarios (no confundir con nebulosas planetarias, que son el resultado de la muerte de una estrella) como lugar posible para la síntesis de moléculas orgánicas. Este proceso podría ser alimentado por los aportes de cometas, como comentamos en alguna otra ocasión.

    El descubrimiento que hoy nos presenta el APOD es fantástico, porque amplía los límites de la vida conocida. Esto nos permite buscar la vida extraterrestre en medios mucho más inhóspitos que hasta ahora (si es que tenemos interés en encontrar bichitos como la bacteria GFAJ1, claro). Como comentaban el otro día en un blog: “la ciencia se equivoca, la ciencia avanza”.

    Un saludo.

  • Amauri

    còmo es que las galaxias pueden llegar a chocar si el universo està en expansión? agradezco de antemano a quien responda

  • Amauri

    y… en todo caso ¿dónde queda el origen? desde el planta tierra.

  • Estimado Emilio, desde los procariotas hasta los homínidos, como sabes, hay un gran trecho, y ahí mucha de la improbabilidad a la que me refería. La verdad que para no repetir los planteamientos sugiero a los que les interese, lean lo escrito en la categoría “Tempo e irracionalidad” de mi Blog Simbiotica. Saludos:
    Alejandro Álvarez

  • De acuerdo contigo Ignoscere. Saludos:
    Alejandro Álvarez

  • El telescopio Herschel, de la Agencia Espacial Europea, ha detectado en la nebulosa de Orión los ingredientes necesarios para que aparezca la vida tal y como la conocemos.

    El análisis espectral de la luz recibida ha revelado las huellas químicas de moléculas orgánicas que potencialmente pueden permitir la vida.

    La nebulosa de Orión es conocida por ser una de las fábricas químicas más prolíficas del espacio. Con este nuevo análisis espectral, los astrónomos han identificado algunas moléculas que son precursoras de las moléculas “de la vida”, como el agua, el monóxido de carbono, el metanol, formaldehído, metanol, dimetileter, ciánido de hidrógeno, óxido de azufre y dióxido de azufre.

    http://www.herschel.caltech.edu/index.php?SiteSection=News&NewsItem=nhsc2010-003

  • Pasaba por aca y creo que dejaré un comentario, ojala salga.
    Sobre la imagen y los comentarios mas arriba, creo que claramente la noticia de Nasa, no reviste
    ningún aporte a lo ya sabido, de hecho esa noticia se sabia del año 2008 opor lo menos existía una gran claridad.
    Sobre si hay o no vida fuera de nuestro planeta, claramente la respuesta se puede encontrar observando la variedad de vidas en nuestra propa tierra, 5 reinos, no alargaré mas el comentario,….La vida de seguro será omnipresente en el universo.
    pero aun nos falta tecnología y recursos para ir por ellas.

  • nelson

    Hola muchachada.

    Hola Amauri.

    Las galaxias que integran cúmulos, o supercúmulos, como el supercúmulo Local o de Virgo, el que integramos, están sometidas a interacciones gravitacionales, por lo que dichas galaxias pueden acercarse e incluso colisionar entre ellas.
    En cambio, los supercúmulos o hipercúmulos se alejan entre sí, aunque exactamente lo que ocurre es que el espacio se expande entre ellas.

    Saludos cordiales.

  • nelson

    Salud, Abdel, amigo.

  • por otro lado, estudiando a una escala tan pequeña como es nuestro sistema solar, puede ser que no exista vida, pero en el vasto oceano cósmico que es el universo, esa es otra cosa.
    Por aca cerca solo buscamos bacterias o pequeños seres vivos, pero fuera de nuestros límites heliosfericos, la cosa cambia, …habrá que esperar.

  • amigo mio, estare suavesito, para que no me bloqueen de nuevo, un gran abrazo.

  • nelson

    No hay un lugar de origen, un centro, ni bordes.
    O, mejor dicho, todos los puntos del espacio, cada una de las partículas que compone cada átomo de nuestro cuerpo, o de cualquier otro objeto del Universo, es el centro, el punto original donde todo comenzó.
    Recordá que toda la materia del Universo, estaba originalmente concentrada en un punto de casi infinita densidad, la singularidad inicial donde y cuando nació el espaciotiempo, que continúa expandiéndose.

    Saludos cordiales para tod@s.

  • saludos.

  • marta

    Hola. Pues esta polémica de si vida si, vida no me da toda la impresión de lo de siempre. Nos creemos los únicos, los del medio, de dónde parte y concluye todo. Otra vez somos alfa y omega de todo lo creado. En fin, más de lo mismo. ¿Por qué no va a haber vida más allá de nuestro planeta?, ¿quizá en nuestro propio sistema solar?. Conocemos apenas la orilla del oceáno cósmico, como decía Carl Sagan. Y lo de vida inteligente. Si inteligencia significa adaptarse al medio, prosperar y reproducirse…Bueno, sólo sé que no sé nada. Buenas noches y hasta mañana. Besos. 🙂

  • ¡Por supuesto!

    Y es un descubrimiento muy interesante, faltaría más. Incluso todos los meses aparecen descubrimientos semejantes. La NASA descubrió uno de los bloques necesarios para la formación de vida en un cometa: http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2009-126

    Y en la atmósfera de Rhea se descubre… oxígeno!! http://www.ukspaceagency.bis.gov.uk/News%20and%20Events/News/20354.aspx

    La revista en español “(Tribuna de) Astronomía” trae todas las semanas dos páginas de química estelar con hallazgos y descubrimientos de moléculas en el espacio.

    La NASA e instituciones de todo el mundo (como la española INTA) han creado centros de AstroBiología, donde trabajan decenas de científicos en este campo.

    Que existan los elementos químicos que hay en toda forma de vida no llega para decir que ahí se produce vida. Si fuésemos capaces de meter en un saco la cantidad de protones y neutrones necesarios para formar hidrógeno, carbono, fósforo… no vamos a conseguir que se formen hidrógeno, carbono, fósforo… Si tenemos hidrógeno, carbono, fósforo… no vamos a conseguir que se forme ADN, aminoácidos, lípidos o bacterias. Por mucho que estén formados por esos elementos. Si metemos en una caja todos los elementos químicos que constituyen una persona, es sus mismas proporciones y cantidades, no vamos a poder construir una persona.

    De ahí mis objecciones (y las de otros comentaristas) a afirmaciones que hacemos a veces de que “tal sitio es donde se forma la vida”.

    En el propio artículo de divulgación citado:
    “HIFI’s unprecedented high resolution and stability allows us to construct very detailed models of the density and temperature structure of star-forming clouds,” said Tom Phillips of the California Institute for Technology. “This view allows us to pierce the veil of star formation and more directly study the chemistry associated with the birth of stars, planets, and in some sense, life.”

    Pero, ¿dónde se han formado el carbono y el azufre? ¿Cuánto aguantarán esas moléculas la irradiación de las estrellas que vayan naciendo? ¿Hasta que otra sustancia química van a evolucionar?

    La ciencia avanza, se equivoca, rectifica y da otro paso. Aún no tenemos respuesta a la pregunta “qué es la vida”. Acabamos de descubrir una forma de vida que, en el colegio, nuestros profesores nos habrían jurado que es imposible.

    Pensemos además que todo descubrimiento astronómico que vaya acompañado con las palabras “origen de la vida”, “precursor de la vida”, “bloque constituyente de la vida”, “imprescindible para la vida”… vende mucho más.

  • PG

    ¿Vendría a ser un clon?

  • Amauri

    gracias nelson, además de interesante la respuesta hasta poética.

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