Síguenos en Twitter y descubre la imagen cada día:

«
Norteamérica y el Pelícano
»

Aquí se encuentran formas familiares en localizaciones desconocidas.

A la izquierda está la nebulosa de emisión catalogada como NGC 7000, famosa en parte por su semejanza con el continente de nuestro hermoso planeta Norteamérica.

La zona de emisión a la derecha de la Nebulosa Norteamérica es IC 5070, también denominada por sus sugerentes contornos como la Nebulosa Pelícano.

Separadas por una nube oscura de polvo, las dos nebulosas brillantes se encuentran a 1.500 años luz de distancia. A esa distancia, los 4 grados de amplitud de campo de la imagen abarcan 100 años luz.

Este espectacular retrato cósmico combina imágenes de banda estrecha de la región en una paleta de falsos colores para resaltar los brillantes frentes de ionización con detalles finos de formas oscuras y polvorientas silueteadas. En los datos de banda estrecha se captan emisiones del hidrógeno atómico, azufre y oxígeno.

Estas nebulosas pueden verse con prismáticos desde una localidad oscura. Mira al nordeste de la brillante estrella Deneb en la constelación de Cygnus, el Cisne.


  • Riesling

    Extrañas formaciones de polvo estelar de gigantesco tamaño, imaginad pues 100 años luz, plasmadas en un espacio sin fin. En el extremo superior derecho sera un tenue resplandor azul de Deneb?

    Mora una nebulosa denominada a pesar de sus no muy sugerentes contornos como Nebulosa Pelícano. Veo pues un pelícano de espaldas y bípedo, seria pues un pelícano de emisión?

    También quizás un amante de su país al observar el cielo con su telescopio de no muy buena resolución lo quizo ver y le llamo Nebulosa Norteamérica. En efecto se aprecia junto con Florida y la península de Yucatan, y la banda densa de material interestelar que absorbe la luz forma el golfo de México. Seria pues un continente de emisión?

    Dice “su semejanza con el continente de nuestro hermoso planeta Norteamérica.” Pareciese que el planeta en que vivimos es Norteamérica, que simpático.

    Gracias Isod por la imagen así de temprano.

  • kike

    Si no fuera por la nube de polvo que separa y da forma a ambas nebulosas, se vería una sola,(lo que es al fin y al cabo), de apariencia completamente diferente, más parecida a La Laguna. Aun así el que les dió los nombres se nota que era una persona muy imaginativa…

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Hola, amigos.

    Hoy tenemos la inmensa nube luminosa de gas y polvo que, en parte, brilla con luz propia en el espacio. La luz puede ser generada de varias maneras. Usualmente el gas brilla porque está expuesto a una potente fuente de radiación ultravioleta; algunos ejemplos son las regiones H II y las Nebulosas planetarias, que son ionizadas por sus estrellas centrales. El gas también puede brillar porque se ionizó en una colisión violenta con otra nube de gas, como en los objetos Herbig-Haro. Finalmente, parte de la luz de los remanentes de supernova (como en la Nebulosa del Cangreso) están producida por el proceso de radiación cincrotrón, en el que las partículas cargadas se mueven en espiral alrededor de un campo magnético interestelar.

    En realidad, la Nebulosa Norteamericana, situada en Cygnus, debe ser clasificada como difusa. Sus dimensiones son de 2º x 1 ½° y se encuentra a 1 500 a.l., similar a la distancia de la brillante estrella Deneb. Sin embargo, la estrella que la ilumina se cree que no es Debeb, sino una caliente estrella azul de magnitud 6 situada dentro de la Nebulosa, HR 8023. Cerca de la Nebulosa Norteamericana se encuentra la del Pelícano, tratándose en realidad de parte de la misma enorme nube que se extiende a más de 100 a.l.

    IC 5067 y 5070, la Nebulosa del Pelícano (separada de la Norteamericana por caminos de polvo) tiene alrededor de 1º de longitud y como se dice, está cerca de la mayor y más brillante Nebulosa de Norteamérica. Estando presente la estrella Alfa Cygni, de magnitud 1,25, Deneb. Tenemos que decir que se trata de una supergigante A2 con una luminosidad de más de 60.000 veces la del Sol. Situada a la misma distancia que las Nebulosas, es decir, 1.500 a.l. de nuestro Sistema solar, conviriéndola en una de las estrellas de magnitud 1 más distantes. Forma uno de los vértices del llamado Triángulo de Verano de estrellas.

    Están presentes esas densas columnas de polvo y gas (ubicada en RA=21h00m30s Dec=+43°52′) en la nebulosa Norte America. Estas enormes columnas de gas son cosa comun en las nebulosas y el material dentro de ellas es usualmente tan denso para colapsar y asi formar estrellas. Ahí existen columnas de gas que tienen 7 años luz de largo, y podrían caber en ese espacio 10 000 000 000 000 000 000 000 000 000 de veces nuestro planeta. Otra parte de la nebulosa Norte America, muestra la nebulosa oscura conocida como LDN 935. Esta nebulosa oscura se encuentra frente a la nebulosa Norte America y bloquea la luz que se encuentra detras de ella.

    En la actualidad, el término “nebulosa” significa nebulosa gaseosa. Existen tres tipos principales de nebulosas gaseosas: las nebulosas de emisión, que brillan con luz propia; las nebulosas de reflexión, que reflejan la luz de fuentes brillantes próximas como estrellas, y las nebulosas oscuras (o nebulosas de absorción), que aparecen oscuras frente a un fondo más brillante.

    Este amplio esquema de clasificación ha sido extendido sobre todas las longitudes de onda, dando lugar a términos como nebulosa de reflexión infrarroja. Las nebulosas de emisión incluyen a las nebulosas difusas o regiones H II situadas alrededor de las estrellas jóvenes, las nebulosas planetarias que se hallan alrededor de las estrellas viejas y las remanentes de supernova.

    La gama de Nebulosas en las galaxias es amplio, y, cada cual (como ocurre con las mujeres) tiene su particular encanto. Tenemos Nebulosas bipolares, Nebulosas brillantes, de absorción, de emisión, de reflexión, difusa, extragaláctica, filamentaria, oscura, planetaria y protoplanetaria, solar…Toda una gama de tipos de Nebulosas que son el resultado final de la muertye de las estrellas que, con estos materiales, siembran enormes extensiones del espacio interestelar para que, con esos materiales, surjan nuevas estrellas y sistemas planetarios que renuevan, de manera continuada, el Universo.

    En estas fabulosas nubes, conformadas de los distintos elementos fabricados en los hornos nucleares de las estrellas, están presentes los materiales biológicos que, bajo ciertas condiciones, darán lugar, tras miles de millones de años de evolución, al surgir de la vida.

    ¡Las Nebulosas! Elementos imprescindibles en el engranaje que forman nuevas estrellas y los mundos lejanos que podemos imaginar.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Siempre llamó mi atención y he sentido curiosidad por el material interestelar que deambula entre las estrellas. Ese espacio está ocupado por un gas tenue y compuesto de átomos y moléculas, de hidrógeno y helio básicamente, y por diminutas partículas de polvo constituídas por hielo, silicatos, grafito y carbonatos de silicio, de diámetro inferior a una milésima de milímetro.

    El gas interestelar y el polvo interestelar coexisten en todas las regiones de la galaxia en distintas proporciones, y, en las Nebulosas de manera más abundante y con mayor densidad que posibilitan, por medio de la interacción gravitatoria y los vientos estelares, la formación de nuevas estrellas y planetas.

    La distirbución de polvo interestelar no es siempre la misma en todas las regiones de la galaxia, ya que en los brazos o espirales su densidad media es unas veinte veces que en las zonas situadas entre ellos. DE ahí la explicación de la mayor abundancia de nacimientos de nuevas estrellas en los brazos espirales de las galaxias. Por otra parte, tanto en los brazos como en las regiones intermedias pueden darse condensaciones de mucha mayor densidad, que constituyen las nubes de materia interestelar o Nebulosas.

    Las Nebulosas suelen estar asociadas a gigantescas estructuras de nubes moleculares. Estas nubes están formadas, casi en su totalidad, por moléculas de hidrógeno. Además de Hidrógeno y Oxígeno, estas colosales estructuras contienen también numerosos componentes orgánicos. Existen casi 4.000 nubes de este tipo en nuestra Galaxia, y cada una tiene una masa que oscila entre 100.000 y 200.000 masas solares.

    El Hidrógeno y el Helio presentes en las Nebulosas existen desde el principio del Universo. Los elementos más pesados como el Carbono, el Nitrógeno y el Azufre, de más reciente formación, proceden de las transmutaciónes nucleares que tienen lugar en el interior de las estrellas, y, otros elementos más complejos, se forman en las explosiones supernovas. Los elementos naturales sólo son 92, desde el Hidrógeno al Uranio. Otros materiales o elementos, aquellos con número atómico mayor que 92, es decir, elementos más allá del uranio en la Tabla Periódica, son los Transuránicos que, no se crean en la Naturaleza sino que el hombre los encuentra en el Laboratorio: El Einstenio, el Plutonio y otros son la prueba.

    Está claro que, el polvo interestelar (o polvo cósmico), que se halla presente en todas las galaxias del Universo y, en su mayor parte en las Nebulosas, está compuesto por partículas diminutas, pero mucho más grandes que átomos o moléculas, y por tanto deben contener átomos que no son ni hidrógeno ni helio. El tipo más común en el universo, después del hidrógeno y el helio, es el oxígeno. El oxígeno puede combinarse con hidrógeno para formar grupos oxhidrilo (HO) y moléculas de agua (H2O), que tienen una marcada tendencia a unirse a otros grupos y moléculas del mismo tipo que encuentran en el camino, de forma que poco a poco se van constituyendo pequeñísimas partículas compuestas por millones y millones de tales moléculas.

    Los grupos oxhidrilo y las moléculas de agua pueden llegar a constituir una parte importante del polvo cósmico. Fue en 1965 cuando se detectó por primera vez grupos oxhidrilo en el espacio y se comenzó a observar su distribución. Desde entonces, se han descubierto moléculas complejas que contienen átomos de carbono, así como hidrógeno y oxígeno. El polvo cósmico contiene también agrupaciones atómicas formadas por átomos menos comunes que los de hidrógeno, oxígeno y carbono. En el espacio interestelar se han detectado átomos de calcio, sodio, potasio y hierro, observando la luz que esos átomos absorben.

    Está claro que nuestro Universo es dinámico pero uniforme y se rige en todas las regiones (por muy lejanas que estas puedan estar) por las mismas leyes de la Naturaleza. El material que existe en nuestra Galaxia es el mismo que existe en Andrómeda o en una galaxia lejana situada a 13.000 millones de a.l. de nosotros, y, desde luego, las Nebulosas están todas formadas por el mismo material.

    Hablando de todo esto, uno piensa y profundiza, se aleja hacia atrás en el tiempo, y, se pregunta: ¿Cómo podrían haberse formado las galaxias a pesar de la expansión de Hubble? Ningún Astrónomo ha podido contestar aún a esa “sencilla” pregunta, y, desde luego, la materia original del Universo que formá las primeras galaxias, por lógica, tendría que haberse esparcido por el espacio que se expandía, y, sin embargo, algo lo impidió. Allí, en aquellos primeros momentos, algo impidió que la materia se dispersara para que las galaxias se pudieran formar. Seguramente sería ese algo que, nuestra ignorancia denomina “materia oscura” sin saber lo que es, de qué está conformado, ni, en realidad, dónde se encuentra. Lo único que sabemos de ella es que no es luminosa (no emite radiación) y que sólo la podemos detectar a través de la fuerza de gravedad que genera y que incide en la marcha de las galaxias que se alejan las unas de las otras.

    Pero, será en realidad una clase de materia desconocida? ¿Será una quinta fuerza de la Naturaleza que no hemos podido encontrar? ¿Será que la dichosa “materia oscura” se encuentra en eso que llamamos “vacío” y que, mediante sus fluctuaciones se deja notar dejando salir por las gritas del hiperespacio a los gravitones que transportan la fuerza gravitatoria que tiran de las galaxias.

    Sea como sea, lo cierto es que, aquí estamos tratando de saber cómo es, en realidad este Universo nuestro que, un día tras otro nos maravilla y sorprende con nuevos secretos. Algunos dicen que el Universo que observamos de 13.700 millones de años de expansión es sólo una pequeña parte del Universo real, que es mucho mayor y que lo iremos descubriendo a medida que nuestros ingenios tecnológicos nos permita ir más lejos para poder escudriñar en el espaciotiempo lejano donde existen luces que, a pesar de su velocidad, nunca nos alcanzaran, y, si es así, nunca podremos ver lo que allí pueda existir que, seguramente, será lo mismo que aquí existe.

    Existen otros mundos, pero están en este. Todos los mundos son iguales, Si estudiamos la diversidad que encontramos en nuestro Sistema Solar, esa será, sin duda, la que encontremos en otros muy lejanos del nuestro, y, de la misma manera, se repetirán los elementos que conforman la materia, la química biológica formadora de la vida y todo lo demás.

    ¡El Universo!

  • http://simbiotica.wordpress.com/ Alejandro Álvarez Silva

    La verdad es que hay que tener imaginación para dar a las nebulosas el nombre que se les asigna. Esto me recuerda la visita a la “Ciudad Encantada” de Cuenca, que cada uno le pone un nombre a las distintas rocas, o cuando visitamos una cueva con sus estalactitas, etc. Felicidades navideñas para todos:
    Alejandro Álvarez

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    En esas inmensas masas de gas equivalentes a miles de millones de veces la masa del Sol, los brotes masivos de formación de estrellas son sucesos corrientes. Ocurre en Nebulosas de todo tipo, y algunos de ellos, los más poderosos, acaban lanzando fuera de las galaxias todo el material procesado en el interior de las estrellas; son los Supervientos Galácticos que dibujan las estructuras más llamativas del Universo visible: cientos y miles de estrellas jóvenes y luminosas que, al expulsar sus capas más externas, desgarran el gas que encuentran a su alrededor, empujándolo y apilándolo en cascarones de alta velocidad, que crecen y chocan entre ellos estructurando el medio interestelar.

    El flujo de fotones ultravioleta que producen las estrellas causa la ionización de un gran volumen de gas desvelando las estructuras, huecos, burbujas y cascarones que se generan con la energía de los flujos supersónicos. Un brote estelar deja huella en los discos y en los halos de las galaxias, huellas que perduraran durante millones de años, estructurando el medio interestelar y cambiando en muchas ocasiones las apariencias de las galaxias mismas.

    Los brotes de formación estelar en los núcleos de las galaxias son la cumbre, tanto en masa como en energía, de todo el rango que cubren las starbursts. La masa que se transforma en estrellas puede llegar a exceder 10? masas solares, comparable a la masa total de hidrógeno molecular (H?) de todo el disco de la Vía Láctea.

    Dependiendo de sus masas, edad, composición de elementos, de si está sola o acompañada, y de otros muchos factores, las estrellas están conformadas dentro de un abanico de una rica variedad que lo mismo podemos hablar de una estrella de Litio, Silicio o Tecnecio, que de una estrella de Enana Blanca, marrón o negra, de Neutrones y magnetizada o supermasivas e hipergigantes.
    Existen estrellas en el cielo que son muy ricas en metales pesados, como las estrellas de Bario o las estrellas S que están referidas a las estrellas de Circonio.

    Hablar de las estrellas es hacerlo de una parte esencial del Universo. Tan esencial que, sin ellas, no podría existir la diversidad de elementos que podemos detectar en el cielo en forma de moléculas de todo tipo que son los materiales a partir de los cuales surgen los mundos y, sobre ellos, los seres biológicos que nosotros consideramos formas de vida.

    Es tan maravilloso el Universo que, dentro de él, está presente todo lo que existe para nosotros: La materia, el Tiempo y el Espacio que, como observadores surgidos tras una evolución de más de 10 000 millones de años, y que tratamos, en nuestra ilusoria pretensión, desvelar sus misterios para saber, de una vez por todas, a qué lugar pertenecemos y, sobre todo, para qué hemos venido a parar aquí. ¿Qué misión será nuestra? Claro que, también podríamos ser un producto surgido al azar que, lo mismo que llegó se irá y que no tenga misión alguna predeterminada en este Universo de tan vastos secretos.

  • http://apodando.blogspot.com/ León

    Leo:
    Hablando de todo esto, uno piensa y profundiza, se aleja hacia atrás en el tiempo, y, se pregunta: ¿Cómo podrían haberse formado las galaxias a pesar de la expansión de Hubble? Ningún Astrónomo ha podido contestar aún a esa “sencilla” pregunta, y, desde luego, la materia original del Universo que formá las primeras galaxias, por lógica, tendría que haberse esparcido por el espacio que se expandía, y, sin embargo, algo lo impidió.

    Reflexión medular, merece un recuadro.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    El Universo es muy complejo y, poco a poco, nuestra especie (posiblemente otras que habitan otros mundos también) ha ido desvelando secretos que, hace unas pocas decenas de años parecían imposibles de que pudiéramos comprender. Me viene a la memoria aquel Presidente de una Sociedad Astronómica que dijo: “Nunca podremos saber de qué material están conformadas las estrellas”, poco después, apareció Franhoufer en Alemania, y, supo hallar el significado del espectro de las estrellas que él tradujo en los materiales que lo producían. De la misma manera, pasó con el que dijo que nada más pesado que el aire podría nunca volar, y, sin embargo, poco después surcaba los cielos aquel primer avión de los hermanos Wright. A partir del primer vuelo del Wright Flyer (17 de diciembre de 1903), el primer avión motorizado que asombró al mundo.

    De la misma manera, hemos ido descubriendo, a través de la Ciencia, secretos muy bien guardados por la Naturaleza que, a pesar de encontrarse a cientos de miles e incluso millones de kilómetros de nosotros, hemos sabido encontrar la manera de acercarnos a esos lugares lejanos para saber qué es lo que allí ocurría y cómo se producían los acontecimientos. Y, sí, mucho es el camino andado y mucho lo que hemos podido llegar a saber. Tanto en el Universo de lo muy grande: La Cosmología, como en el de lo muy pequeño: La Mecánica cuántica, el avance ha sido descomunal.

    Las estructuras más pequeñas en el espacio-tiempo se podrían representar por “supercuerdas”, o quizá por finas fibras o hebras vibrantes atadas unas a otras como defienden algunos. Otros piensan que las estructuras dominantes en las escalas más pequeñas posibles son agujeros negros microscópicos. Pero, en cualquier caso, una conclusión parece inevitable: la cantidad de información que es posible almacenar en un pequeño trozo de espacio parece ser limitada. Cualquiera que haya trabajado con computadoras sabe que la información se representa por una serie de ceros y unos. Si una “interacción” tiene lugar, los ceros y los unos son reemplazados por otros ceros y unos.

    ¿Significa esto que el mundo en que vivimos no es nada más que una supercomputadora gigante? Cualquier libro sobre los fundamentos de la mecánica cuántica te dirá que mirarlo así sería una simplificación exagerada. Las leyes de la mecánica cuántica, podemos leer, son incompatibles con cualquier explicación “mecánica” de lo que vemos que ocurre en la Naturaleza. Nuestro futuro no está determinado a partir del pasado por leyes “deterministas” sin ambigüedad.

    Esta afirmación está basada en un experimento imaginario inventado por Einstein, Podolski y Rosen. Es un esquema ingenioso diseñado de forma que la predicción de la mecánica cuántica no es compatible con ninguna teoría determinista. Más tarde, John Bell en el CERN, convirtió este argumento en un teorema matemático rigurosamente formulado. Así podemos imaginar experimentos por los cuales las leyes de la mecánica cuántica conocida predicen exactamente lo que se observará, y será imposible, de acuerdo con Bell, reproducir una predicción con ninguna otra teoría determinista. Él hizo, sin embargo, una suposición: que la información no se puede propagar con una velocidad superior a la de la luz. Aquí tenemos otro ejemplo de un “teorema” de imposibilidad, un teorema que establece con certidumbre cómo no intentar construir una teoría porque no tendrá éxito.

    Claro que, por mi parte, soy algo escéptico para creer en los teoremas de imposibilidad. Un teorema similar nos dijo una vez que no deberíamos combinar las simetrías internas entre partículas con sus simetrías espacio-temporales y que, por lo tanto, sería imposible construir supermultipletes de partículas con espines diferentes. ¿Qué pasa entonces con la super-simetría? ¿No tuvo suficiente éxito la construcción de supermultipletes conteniendo diferentes espines?

    Por otra parte, en la actualidad, en el Instituto Max Planck de Alemania, nuestro amigo e eminente Físico, Ignacio Cirac, está haciendo cosas “imposibles” y, experimenta con fermiones que se convierten en bosones y al contrario, con lo cual, el Principio de exclusión de Pauli, sino violado, sí pudiera tener otras vertientes. Todo esto nos lleva a creer que nada es blanco o negro, y, que antes de dar un veredicto final, tendremos que pensarlo muy detenidamente pues, lo cierto es que, en el ámbito de la mecánica cuántica, lo que nosotros llamamos sentido común, no funciona.

    La Naturaleza es más compleja de lo que podemos suponer y, desde luego, más compleja de lo que somos capaces de comprender.

  • kike

    Ahora mismo, pese a la expansión acelerada, cuya existencia parece probada en el Universo, muchas galaxias se atraen y colisionan. Eso no va en contra de la tónica general de expansión, pero afecta localmente a muchas galaxias; podría haber ocurrido algo parecido en los principios. Pese a una (incipiente y mucho más moderada expansión que la actual), algunos cuerpos podrían haber sido atraidos por una densidad mayor; de esa forma no habría incongruencia alguna en la formación de las galaxias, que por otra parte se piensan que nacieron de unos puntos determinados tras el B.B., llamados “semillas”, que al parecer contenían mucha más densidad que el resto de la materia esparcida, los que por otra parte podrían haber consistido en los primeros agujeros negros creados, lo que a su vez entroncaría con la teoría de que antes de las galaxias ya existían esos a.n.

    Saludos León.

  • Craisi Sí

    …Emilio… yo tambien te quiero!

  • kike

    Respecto a nuestro científico Ignacio Cirac, he escuchado por ahí que podría ser un firme candidato al próximo nóbel de ciencia; ¿Sabes algo del tema?.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    La última vez que pude hablar con él, fue en una conferencia en Madrid donde nos explicó los últimos trabajos y adelantos sobre ordenadores cuánticos y, algunas cuestiones más sobre la física cuántica de los adelantos más recientes.

    Amigos comunes con los que mantengo contacto, compañeros de la Real Sociedad Española de Física, me comentan que, se habla con bastante frecuencia de él como candidato para ese premio. Sin embargo, la cosa no es nada fácil y la lucha es encarnizada, toda vez que, son varios los buenos físicos que están en la lista y todos con méritos más que suficientes.

    Esperemos que el nuestro, sea el elegido.

    Saludos amigo Kike.

    PD.

    Como ocurre en los fines de semana, la cosa está flojita y, el personal, de paseo.

  • nelson

    Hola muchachada.

    Hola Amigo Emilio.

    ¡Quién habla!…digo yo… ¿nos vas a visitar sólo los sábados?…:)

    Saludos cordiales para vos y para tod@s.

  • anadelagua

    Vaya! me has ganado el 13…:)
    Saludo a tod@s.
    Me llaman la atención los vacios de media luna y los tenues arcos blancos.
    Envidia sana de todos los que están en mis amadas tierras guanches.
    http://www.eclipsesolar.es/index_es.html
    Si las nubes no lo impiden.

  • anadelagua

    Que bueno volver a tener sus coment.
    Vale que a veces me pierdo en ellos…Pero es uno de mis lugares favoritos para perderme.
    Hay una idea que me ronda despues de estos días de gemínidas
    Suponiendo que el material sea el mismo ¿Influye el angulo de contacto en la ionización y/o en el color visible de las estrellas fugaces?
    Saludos

  • anadelagua

    Lo del trece va por tí…Nelson. En un intento de compensación te/os dejo un enlace de algo muy bonito
    http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-1339743/Pictured-Incredible-lunar-images-reveal-moon-craters-unparalleled-detail.html

  • anadelagua

    Pero que feo está ángulo sin acento…está envidioso de guion.:(
    Buenas noches y lindos cielos

  • nelson

    Gracias, amiga.

    Te retribuyo con el tema principal de la película “Las Horas”, que acabo de ver hace un rato (no la había visto), y que me pareció magnífica. Por la narración, las memorables interpretaciones de todo el elenco, y su hermosísima banda sonora.

    http://www.youtube.com/watch?v=uVe-2SDvuJU&feature=related

    Un saludo cordial.

  • nelson

    Pues sí… será por eso…pero en su caso lo necesita, pobre…:)
    Hasta mañana; que descanses.

  • Isod

    Sí… es la idea de algunos astrofísicos, que algunas semillas (denominadas fluctuaciones cuánticas) en las postrimerías del Big Bang pudieron ser los orígenes de las galaxias actuales. Más info muy cerca, en la wikipedia inglesa: http://en.wikipedia.org/wiki/Galaxy_formation_and_evolution

    Los datos e imágenes de la WMAP parecían mostrar esas pequeñas variaciones en el fondo cósmico de microondas que coincidirían con la estructura galáctica actual. Las indagaciones actuales de la Herschel arrojarán algo más de luz al respecto. Pero unas cuantas ideas e hipótesis de cómo se formaron las galaxias, pues ya tenemos.

  • Isod

    Hombre, sólo hace falta que sus ideas se lleven a la práctica. Casi nada. A partir de ahí, ya hablaríamos. Un pequeño inciso, gran parte o casi toda su carrera ha sido realizada en el Max Planck de Alemania.

blog comments powered by Disqus