Nova Centauri 2013 a simple vista
Alfa y Beta Centauri, los faros estelares más brillantes de la constelación Centaurus, son fáciles de detectar desde el hemisferio sur. Pues...
El 14 de agosto, usando un pequeño telescopio para observar el cielo, el astrónomo aficionado japonés Koichi Itagaki descubrió una nueva estrella dentro de los límites de la constelación Delphinus. Actualmente, la estrella se denomina adecuadamente Nova Delphini 2013 . Está indicada en esta vista del cielo captada el 15 de agosto desde Stagecoach (Colorado).
Sagitta , la Saeta, apunta a la posición de la recién llegada , no muy lejos de la resplandeciente estrella Altair y del asterismo conocido por los observadores del hemisferio norte como el Triángulo de Verano. La nova es fácil de encontrar con prismáticos , cerca del límite de visibilidad a simple vista bajo un cielo oscuro. De hecho, las anteriores tablas del cielo profundo muestran en la posición de Nova Delphini una estrella mucho más débil (de magnitud 17, aproximadamente), de modo que el brillo aparente de esta estrella ha aumentado de repente más de 25.000 veces.
¿Como puede soportar una estrella un cambio cataclísmico como éste? El espectro de Nova Delphini indica que se trata de una nova clásica, es decir, de un sistema binario de estrellas que interactúan donde una de las estrellas es una enana blanca densa y caliente. El material procedente de la estrella compañera, gigantesca y fría, cae sobre la superficie de la enana blanca y se acumula hasta que se desencadena un evento termonuclear.
El resultado es un drástico aumento del brillo y una capa de residuos en expansión. Pero ¡ las estrellas no se destruyen ! Se cree que las novas clásicas vuelven a aparecer cuando el flujo de material hacia la enana blanca se reanuda y se produce otra explosión.