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M81 y bucle de Arp

por Image Créditos &Copyright: R Jay GaBany -Collaboration:A. Sollima(IAC),
A. Gil de Paz(U. Complutense Madrid)D. Martínez-Delgado (IAC,MPIA),J.J. Gallego-Laborda(FoscaNit Obs.),T. Hallas(Hallas Obs.)
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M81 y bucle de Arp
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Una de las galaxias más brillantes en el cielo del planeta Tierra y de un tamaño semejante a la Vía Láctea, la espiral M81, grande y hermosa, se encuentra a 11,8 millones de años luz de distancia en la constelación meridional de Ursa Major (Osa Mayor).

Esta imagen intensa de la zona revela detalles del brillante núcleo amarillo, pero al mismo tiempo sigue características más tenues a lo largo de los espléndidos brazos espirales azules y los corredores que barren el polvo.

También sigue el detalle en arco, de gran extensión, denominado bucle de Arp, que parece elevarse desde el disco galáctico, a la derecha.

Estudiado en los 60 del siglo pasado, se ha pensado que el bucle de Arp era una cola de marea, material retirado de M81 por la interacción gravitacional con su gran galaxia vecina M82.

Pero una investigación reciente demuestra que gran parte del bucle de Arp posiblemente se encuentra en nuestra propia galaxia.

Los colores del bucle en luz visible e infrarroja coinciden con los colores de las nubes de polvo dominantes, cirros galácticos relativamente inexplorados solo unos pocos centenares de años luz por encima del plano de la Vía Láctea.

Junto con las estrellas de la Vía Láctea, las nubes de polvo se localizan en el primer plano de esta destacada imagen.

La galaxia enana compañera de M81, Holmberg IX, puede ser vista justo por encima y a la izquierda de la gran espiral.

En el cielo, esta imagen abarca unos 0,5 grados, aproximadamente el tamaño de la Luna Llena.


  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Hola, amigos.

    Hermosa galaxia de brillantes brazos de estrellas, gas y polvo que se extienden en un patrón espiral alrededor de un eje central, tipo Hubble S. Tienen normalmente dos brazos, que se pueden enrollar alrededor de la galaxia, aunque otras llegan a tener cuatro y más brazos. En el centro, generalmente se encuentran las estrellas más viejas de la Población II.

    Los brazos espirales, en la imagen se puede contemplar, son lugares de una intensa formación de estrellas y su apariencia está dominada por estrellas jóvenes brillantes y azules de la Población I y regiones gaseosas H II que se ven ionizadas por la fuerte radiación ultravioleta de estas estrellas extremadamente energéticas.

    En masa, estas galaxias, varían desde 10 exp.9 hasta 5 x 10 exp. 11 masas solares, y en diámetro desde unos 10 000 hasta más de 300 000 a.l. La estructura espiral aparentemente sólo puede existir en galaxias de disco por encima de un cierto tamaño y, aunque las espirales representan el 80% de las galaxias brillantes en regiones fuera en los cúmulos ricos, no hay espirales con masas tan bajas como las de muchas galaxias irregulares y elípticas enanas. Los tres miembros más brillantes del Grupo Local de galaxias son espirales.

    En el centro de la Imagen, rodeada por una espiral de brazos azules, la galaxia espiral M81 que no deja ver que, a su izquierda, reluciente de gas rojo y nubes de polvo, está la irregular galaxia M82, que, en un futuro lejano colisionará con su vecina y formaran una enorme y única galaxia obligadas por la fuerza de Gravedad que es la fuerza dominante del Universo en los grandes objetos. De esta manera, la fuerza de gravedad que genera cada galaxia incide sobre la otra que reciben encontronazos de olas densas que rizan el espacio-tiempo a su alrededor y colisionan con las nubes de gas que al absorber dichas energías de las ondas gravitatorias, emiten enormes cantidades de rayos X. Tal cúmulo de violencia de choque, son los motores que hacen brotar ingentes cantidades de estrellas nuevas.

    También se cree que M82, la galaxias compañera de M81, alberga en su núcleo dos agujeros negros que, con su enorme actividad, les confiere a la galaxia su distintivo de radiación extrema que, la pueden clasificar como una galaxia starburst cuya emisión de energía ultravioleta está dominada por la formación de estrellas recien formadas que suele ser mucho mayor que la media pero que, no puede ser mantenido por la galaxia durante toda su vida, de tal manera que la creación de estrellas a ese ritmo es transitoria. En este tipo de susceos abundas las estrellas masivas aspirantes a Agujeros Negros.

    Toda esa cantidad de radiación es absorbida por el polvo y el gas interestelar, lo que da como resultado unas luminosidades muy altas en longitudes de onda del infrarrojo lejano. Mirar una imagen como la que hoy tenemos la suerte de contemplar, nos está dando la posibilidad de admirar un pequeño universo. En M81 podemos encontrar cualquier cosa que pueda pulular por el Universo y, desde luego, el ritmo de la galaxia qcon su formación de estrellas nuevas, parece como si de un ser vivo se tratara y que está luchando por regenerarse de manera continuada creando antropía negativa para frenar su final.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Situada a unos 12 millones de años-luz de nosotros, situada en la Constelación de la Osa mayor, y, sin embargo, la podemos admirar en toda su belleza, aunque nos oculta los detalles individuales y, sólo nos muestra el conjunto, la Imagen de una Galaxia lejana.

    Claro que, nosotros podemos imaginar cosas. Cierro los ojos y me desplazo hacia la galaxia M81. Con asombro puedo contemplar el colapso gravitatorio que se está produciendo en el interior de una inmensa Nube interestelar magnetizada de gas y polvo, que ha dado lugar a la formación de un enorme “grumo”. Pienso que, en escalas de tiempo de cientos de miles de años, este “grumo” desarrollará un núcleo central, que se constituirá el embrión estelar o “protoestrella”.

    Si tuviera el tiempo necesario para seguir el proceso en detalle vería que, debido a la conservación del momento angular y a la existencia de cierta rotación inicial de la Nube, el material que colapsa va aumentando su velocidad de rotación a medida que se acerca al centro, de modo que la protoestrella se va rodeando de un disco de gas y polvo (disco protoplanetario) que gira en torno a ella.

    Ese disco contiene la materia prima de la que se formaran los planetas en un proceso de agregación de partículas hasta formar objetos de tamño mucho mayor (Aunque existe incertidumbre en los detalles, se cree que, en lineas generales, este es el proceso que dio lugar a nuestro propio Sistema solar).

    Por su parte, la protoestrella continúa alimentándose del gas de la Nube, creciendo poco a poco hasta convertirse en una estrella de la secuencia principal que iluminará el cielo durante millones de años. Completar el proceso llevará millones de años y no me pueda quedar a verlo en su totalidad (aunque el viuaje sea imaginario). Claro que, la cosa no es tan fácil y, mientras la estrella crece, ocurren cosas.

    Para que la protoestrella pueda alcanzar su masa final, el material que cae sobre ella debe perder momento angular, es decir, frenar su velocidad de rotación. Esto parece ocurrir mediante la expulsión de masa a velocidades supersónicas en forma de chorros (jets) moviéndose perpendicularmente al plano del disco proplanetario y en sentidos opuestos, a través de un mecanismo que requiere la presencia de un campo magnético. Este proceso de colapso sobre un objeto central, acompañado de la formación de discos, parece también ser válido, en una primera aproximación para la formación de estrellas de alta masa (mayores que 8 veces la masa del Sol). Así lo sugieren los cálculos y todas las observaciones realizadas.

    Asombrosamente, en estos procesos, cuando están en juego enormes energías y fuerzas descomunales, la dinámica de la formación de estrellas, en ocasiones, dan lugar a la formación de inmensas Burbujas de hasta 60 UA de radio y cuya expansión se ha medido en unos 9 km/s. En 2.003 se pudo observar una que tenía un alto grado de simetría y una corta edad (33 años) y sugería que el arco trazaba una parte de una expulsión esférica (es decir, formando una perfecta burbuja) que, por cierto, aquí en Observatorio hemos tenido alguna para comentar.

    ¡Hay tantas cuestiones que comentar y que están presentes en esa Galaxia de arriba!

  • Riesling

    Interesante imagen que solo con nuestra tecnología podemos apreciar, sino solo veríamos un manchon gris.

    ¿Alguien ya imagino un alba o un ocaso con una panorámica como esta?

    ¿Que raras formas de vida comunes se encontrarían en los bordes?

    ¿Que nebulosas habría?

    Tal vez los bucles son las formas favoritas del Universo

    Una imagen temprano es buena para empezar el dia!

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Aquí son frecuentes las imágenes de Galaxias de todo tipo y en todas las circunstancias, y, sin embargo, no recuerdo que en el comentario que las acompaña se hablara, por el Astrónomo de turno, de su campo magnético. Sin embargo, el campo magnético de las galaxias es de una importancia vital.

    El primer científico que habló del campo magnético de nuestra Galaxia fue Enrico Fermi en 1949. Por entonces, ya se habían desarrollados los fundamentos de la Magnetohidrodinámica y se había demostrado (creo que por Alfvèn, en 1943) que, en un plasma con conductividad infinita, el campo magnetico podía tener una vida practicamente ilimitada. Se hacían ya observaciones de rayos cósmicos y Fermi pensó que las partículas cargadas con velocidades relativistas que se detecdtaban en los rayos cósmicos estaban atrapadas por un hipotético campo magnético galáctico.

    Fermi hizo, además, un brillante cálculo de órdenes de magnitud. Conociendo el espesor del disco de nuestra Galaxia, y suponiendo que el radio de Larmor de las partículas debía ser del mismo orden, dedujo que la intensidad del campo podría ser de un microgaus, aproximadamente. Este es el orden de magnitud que hoy se acepta. Otro de los grandes científicos de todos los tiempos, Fred Hoyle, pensó que este campo ya existía en el medio pregaláctico. Otros grandes nombres habría que añadir posteriormente: Chandrasekhar, Zeldovichm Peebles…

    A pesar del tiempo transcurrido, y del prestigio de los físicos pioneros que he nombrado, hoy podemos decir que el conocimiento del campo magnético de nuestra Galaxia (por ejemplo, supongo que al igual que otras) es tan ignorado como necesario. Es efectivamente necesario. Pondré aquí, al menos cuatro razones básicas por las cuales nos urge la determinación precisa de la distribución del campo magnético galáctico:

    a) El campo magnético es responsable de la llamada radiación sincrotrón. Recordemos que una partícula cargada describe una trayectoria helicoidal alrededor de las líneas del campo magnético. Una trayectoria helicoidal supone una aceleración y una partícula acelerada emite radiación. Esta radiación, producida por electrones relativistas en el seno del campo magnético galáctico es la radiación sincrotrón. Domina el continuo de ondas centrimétricas y milimétricas. La observación del continuo de radio es una de las herramientas básicas de observación de las galaxias. El campo ilumina las galaxias.

    b) El campo magnético introduce un elemento dinámico importante que afecta a las estructuras pregalácticas, al nacimiento de las galaxias, a su estructura y a su evolución. Por tanto, nos puede explicar como es nuestra Galaxia (y otras). Puede ser que sea especialmente importante en el establecimiento de rasgos morfológicos periféricos, cuando la fuerza gravitatoria es más débil; es decisivo en la formación de chorros en galaxias con actividad nuclear, afecta a la formación estelar, produce eyecciones al exterior y tiene un sin fin de efectos dinámicos cuya enumeración sería larga y engorrosa. En definitiva, el campo magnético juega un papel dinámico importante en la nuestra y en las otras galaxias (El Grupo de Astrofísica de la Universidad de Granada, ha trabajado en algunas de estas cuestiones).

    c) El campo magnético galáctico afecta al movimiento de los rayos cósmicos. Para energías inferiores a 5 x 10 exp. 9 GeV, los rayos cósmicos son galácticos y se ven afectados por el campo magnético galáctico. Para energías algo superiores su trayectoria se ve también afectada, y para energías muy superiores es el campo extragaláctico de la vecindad de la Vía Láctea el que puede alterar las trayectorias. Por tanto, algunos experimentos de alto coste y tecnología, como AUGER, MILAGRO, etc. dan unos datos cuyo análisis se ve entorpecido por un insuficiente conocimiento del campo magnético galáctico. No sólo las anisotropías de los rayos cósmicos sino su mismo espectro de energías pueden depender del campo magnético galáctico.

    d) El campo magnético primordial, producido en la Inflación o en Transiciones de Fase Cosmológicas, puede afectar a la generación de anisotropías de la Radiación de Fondo y a su espectro. Existe incluso, la posibilidad tentadora de que pueda medirse el campo primordial, bien directamente, bien por las trazas dejadas en el espectro de anisotropías. La Misión Espacial PLANCK puede ser decisiva a este respecto. Sin embargo, esta determinación habría de hacerse con la polarización del CMB y, a estas longitudes de onda, en torno al milímetro, el cielo está dominado por la radiación sincrotrón galáctica. Es preciso conocer bien el campo magnético galáctico para descontaminarlo y poder observar la polarización primordial.

    Mucho se podría seguir hablando de todo esto, pero el tiempo apremia y el lugar no da para tanto. Baste saber que, nuestro conocimiento del campo magnético galáctico se debe a la rotación de Faraday, uno de los descubrimientos más interesantes, y a pesar de todo menos conocido.

  • jordi

    todas las galaxias,amigo emilio silvera,tienen forma de espiral porque estan siendo absorvidas poco a poco por un enorme agujero negro masivo ,.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Cuanto más miro esta galaxia, más me gusta. ¡Qué maravilla!

    Claro que, maravillas las que ocurren ahí. En una supernova, por ejemplo, en orden decreciente tenemos la secuencia de núcleos H, He, O, C, N, Fe, que coincide bastante bien con una ordenación en la tabla periódica que es:

    H, He, (Li, Be, B) C, N, O… Fe

    ¿Apreciáis la maravilla? Las estrellas brillan en el cielo para hacer posible que nosotros estemos aquí descubriendo los enigmas del universo y… de la vida inteligente.

    Pero está claro que todo el proceso estelar evolutivo inorgánico nos condujo desde el simple gas y polvo cósmico a la formación de estrellas y nebulosas solares hasta los planetas, la Tierra en particular, en cuyo medio ígneo describimos la formación de las estructuras de los silicatos, desplegándose con ello una enorme diversidad de composiciones, formas y colores, asistiéndose, por primera vez en la historia de la materia, a unas manifestaciones que contrastan con las que hemos mencionado en relación al proceso de las estrellas.

    Desde el punto de vista del orden es la primera vez que nos encontramos con objetos de tamaño comparables al nuestro, en los que la ordenación de sus constituyentes es el rasgo más característico.

    Al mismo tiempo nos ha parecido reconocer que esos objetos, es decir, sus redes cristalinas “reales”, almacenan información (memoria) que se nos muestra muy diversa y que puede cobrar interés en ciertos casos, como el de los microcristales de arcilla, en los que, según Cairns-Smith, puede incluso llegar a transmitirse.

    Porque, ¿qué sabemos en realidad de lo que llamamos materia inerte? Lo único que sabemos de ella son los datos referidos a sus condiciones físicas de dureza, composición, etc; en otros aspectos ni sabemos si pueden existir otras propiedades distintas a las meramente físicas.

    ¿No os hace pensar que nosotros estemos hechos, precisamente, de lo que llamamos materia inerte?

    Pero el mundo inorgánico es sólo una parte del inmenso mundo molecular. El resto lo constituye el mundo orgánico, que es el de las moléculas que contienen carbono y otros átomos y del que quedan excluidos, por convenio y características especiales, los carbonatos, bicarbonatos y carburos metálicos, los cuales se incluyen en el mundo inorgánico.

    Según he comentado otras veces, los quarks u y d se hallan en el seno de los nucleones (protones y neutrones) y, por tanto, en los núcleos atómicos. Hoy día, éstos se consideran como una subclase de los hadrones. Toda la materia que vemos, la luminosa que llamamos bariónica, está conformada por quarks y electrones.

    La composición de los núcleos (lo que en química se llama análisis cualitativo) es extraordinariamente sencilla, ya que como es sabido, constan de neutrones y protones que se pueden considerar como unidades que dentro del núcleo mantienen su identidad. Tal simplicidad cualitativa recuerda, por ejemplo, el caso de las series orgánicas, siendo la de los hidrocarburos saturados la más conocida. Recordad que su fórmula general es CnH2n+2, lo que significa que una molécula de hidrocarburo contiene n átomos de carbono (símbolo C) y (2n+2) átomos de hidrógeno (símbolo H).

    El número de protones y neutrones determina al elemento, desde el hidrógeno (el más simple), al uranio (el más complejo), siempre referido a elementos naturales que son 92; el resto son artificiales, los conocidos transuránicos en cuyo grupo están el einstenio o el plutonio, artificiales todos ellos.

    Los núcleos, como sistemas dinámicos de nucleones, pertenecen obviamente a la microfísica y, por consiguiente, para su descripción es necesario acudir a la mecánica cuántica. La materia, en general, aunque presumimos de conocerla, en realidad, nos queda mucho por aprender de ella.

    En fin, que me alejo del tema central.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Y, a todo esto, tenemos que pensar que estas grandes estructuras como las galaxias y los cúmulos de galaxias, o cualesquiera otros que aquí podamos contemplar, se rigen por 4 fuarzas de la Naturaleza que ordenan el comportamiento de la materia en las distintas situaciones.

    Nuestro cuarteto de fuerzas que aseguran la estructura de la Naturaleza se completa con información sobre la manera en que se desprenden los productos de las leyes de la Naturaleza. Una sutileza profunda del mundo es la forma en que el Universo gobernado por un pequeño número de leyes simples puede dar lugar a la plétora de estados y estructuras complicados que vemos a nuestro alrededor, y de la cual nosotros mismos somos ejemplos dignos a destacar. Las leyes de la Naturaleza se basan en la existencia de una pauta que liga un estado de cosas con otro, y donde hay pauta hay simetría.

    No obstante, a pesar del énfasis que hacemos en ellas, no somos testigos de las leyes de la Naturaleza. Sólo vemos los productos de dichas leyes. Más aún, las simetrías que las leyes consagran están rotas en estos productos.

    Casi todos los físicos esperan que, en última instancia, se encontrará que las cuatro fuerzas naturales sean manifestaciones diferentes de una “súper fuerza” básica, que manifiesta su unidad sólo a temperaturas muy altas. De hecho, tal unificación, ya ha sido confirmada experimentalmente para dos fuerzas: la fuerza electromagnética y la fuerza nuclear fuerte que se unifican mediante la Teoría electrodébil que nos habla de un pasado unificado, y, resulta intrigante saber que, la simplicidad del mundo depende de la temperatura del entorno.

    A las bajas temperaturas a las que es posible la bioquímica que soporta la vida -a la que pueden existir los átomos- el mundo parece ser complicado y diverso. Esto es inevitable. Las simetrías que ocultan a la vista la unidad subyacente de las fuerzas de la Naturaleza deben estar rotas para que puedan aparecer las estructuras complejas necesarias para la complejidad viviente.

    La verdadera simplicidad de las leyes de la Naturaleza sólo es evidente en un ambiente próximo al infierno del Big Bang en el que no puede existir ningún “observador” complejo. No es casual que el mundo no parezca simple; si fuera simple, entonces nosotros seríamos demasiado simples para saberlo.

    La conclusión que podemos obtener de todo es que, el camino es largo, lo que sabemos insuficiente, y, desde luego, nos queda mucho por recorrer para poder regresar a nuestro origen…¡Las estrellas!

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Pensando en todo esto, en las implicaciones y conplejidades que dentro de una galaxia pueden existir, no me resisto a dejar de pensar en nosotros mismos, en el hecho de que podamos estar aquí como observadores conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor, en nuestro Universo, dónde suceden cosas que nos afectan directamente desde el momento en que nosotros formamos parte de él. Precisamente, la parte que piensa.

    Hemos llegado a poder discernir la relación directa que vincula el tamaño, la energía de unión y la edad de las estructuras fundamentales de la Naturaleza. Una molécula es mayor y más fácil de desmembrar que un átomo; lo mismo podemos decir de un átomo respecto al núcleo atómico, y de un núcleo con respecto a los quarks que contiene.

    La cosmología sugiere que esta relación resulta del curso de la historia cósmica, que los quarks se unieron primero, en la energía extrema del big bang original, y que a medida que el Universo se expandió, los protones y neutrones compuestos de quarks se unieron para formar núcleos de átomos, los cuales, cargados positivamente, atrajeron a los electrones cargados con electricidad negativa estableciéndose así como átomos completos, que al unirse formaron moléculas.

    Si es así, cuanto más íntimamente examinemos la Naturaleza, tanto más lejos hacia atrás vamos en el tiempo. Alguna vez he puesto el ejemplo de mirar algo que nos es familiar, el dorso de la mano, por ejemplo, e imaginemos que podemos observarlo con cualquier aumento deseado. Con un aumento relativamente pequeño, podemos ver las células de la piel, cada una con un aspecto tan grande y complejo como una ciudad, y con sus límites delineados por la pared celular. Si elevamos el aumento, veremos dentro de la célula una maraña de ribosomas serpenteando y mitocondrias ondulantes, lisosomas esféricos y centríolos, cuyos alrededores están llenos de complejos órganos dedicados a las funciones respiratorias, sanitarias y de producción de energía que mantienen a la célula.

    Ya ahí tenemos pruebas de historia. Aunque esta célula particular solo tiene unos pocos años de antigüedad, su arquitectura se remonta a más de mil millones de años, a la época en que aparecieron en la Tierra las células eucariota o eucarióticas como la que hemos examinado. Para determinar dónde obtuvo la célula el esquema que le indicó como formarse, pasemos al núcleo y contemplemos los delgados contornos de las macromoléculas de ADN segregadas dentro de sus genes. Cada una contiene una rica información genética acumulada en el curso de unos cuatro mil millones de años de evolución.

    Almacenado en un alfabeto de nucleótidos de cuatro “letras”- hecho de moléculas de azúcar y fosfatos, y llenos de signos de puntuación, reiteraciones para precaver contra el error, y cosas superfluas acumuladas en los callejones sin salida de la historia evolutiva-, su mensaje dice exactamente cómo hacer un ser humano, desde la piel y los huesos hasta las células cerebrales.

    Si elevamos más el aumento veremos que la molécula de ADN está compuesta de muchos átomos, con sus capas electrónicas externas entrelazadas y festoneadas en una milagrosa variedad de formas, desde relojes de arena hasta espirales ascendentes como largos muelles y elipses grandes como escudos y fibras delgadas como puros. Algunos de esos electrones son recién llegados, recientemente arrancados átomos vecinos; otros se incorporaron junto a sus núcleos atómicos hace más de cinco mil millones de años, en la nebulosa de la cual se formó la Tierra.

    Si elevamos el aumento cien mil veces, el núcleo de un átomo de carbono se hinchará hasta llenar el campo de visión. Tales núcleos átomos se formaron dentro de una estrella que estalló mucho antes de que naciera el Sol. Si podemos aumentar aún más, veremos los tríos de quarks que constituyen protones y neutrones. Los quarks han estado unidos desde que el Universo sólo tenía unos pocos segundos de edad.

    Al llegar a escalas cada vez menores, también hemos entrado en ámbitos de energías de unión cada vez mayores. Un átomo puede ser desposeído de su electrón aplicando sólo unos miles de electrón-voltios de energía. Sin embargo, para dispersar los nucleones que forman el núcleo atómico se requieren varios millones de electrón-voltios, y para liberar los quarks que constituyen cada nucleón se necesitaría cientos de veces más energía aún.

    Introduciendo el eje de la historia, esta relación da testimonio del pasado de las partículas: las estructuras más pequeñas, más fundamentales están ligadas por niveles de energía mayores porque las estructuras mismas fueron forjadas en el calor del big bang.

    Esto implica que los aceleradores de partículas, como los telescopios, funcionen como máquinas del tiempo. Un telescopio penetra en el pasado en virtud del tiempo que tarda la luz en desplazarse entre las estrellas; un acelerador recrea, aunque sea fugazmente, las condiciones que prevalecían en el Universo primitivo.

    ¿No es, todo esto, una maravilla?

  • kike

    Me parece amigo que con los conocimientos que demuestras en tu comentario no vas a poder aconsejar precisamente a Emilio Silvera.

    1º.- No todas las galaxias son espirales.

    2º.- No está demostrado que todas tengan un a.n. central.

    3º.- Las que lo tienen, no son en absoluto “absorbidas” por el a.n., ya que este se limita a tragarse lo que está muy cerca.

    Total, que nos has dado ni una en el clavo.

  • http://astroimagenes.blogspot.com Delonix

    Estimado kike,

    Puedo aportar a tu punto 3ro que los AN tambien juegan un papel importante en el equilibrio, o dinámica, gravitacional de la galaxia? Puede que un AN se devore al cuerpo celeste que pasa muy cerca de él, pero tambien aporta manteniendo fuerzas de gravitacion (manteniendo orbitas) de los cuerpos celestes a los que influye. Igual que nuestro sol, y demas cuerpos celestes del sistema solar. Estan unidos por la gravedad.

  • Voga Cahu

    A veces me da de pensar que formamos parte de un gran fractal. Sí, esas estructuras repetitivas (e infinitas) que conocemos más a través de simples softwares, pero que mucha veces trata, con buen éxito, copiar la naturaleza.

    Dónde lo veo en el tema que nos toca ?. Lo veo en un átomo, con un núcleo y electrones girando alrededor (nube electrónica, para ser más precisos). Aumentando un poco la escala, lo veo en un sistema planetario con una estrella central y planetas girando a su alrededor. Aumentando aún más la escala, lo veo en una galaxia con su centro galáctico y todo lo demás girando entorno al mismo.

    No me atrevo a seguir aumentando la escala, ó disminuyéndola con respecto al primer ejemplo, ya que no es un campo del cual pueda opinar.

    Pero no puedo dejar pasar por alto ciertas similitudes, más allá que los procesos ó fuerzas intervinientes en cada caso sean diferentes ó de distintos orígenes.

    En fin, parece que a la Naturaleza, tanto como a nosotros, el tema fractales le cae bien.

    Saludos !!!

  • PG

    Si de fractales se trata, recomiendo el blog La Bella Teoría. En realidad, llegué una vez aquí vía ese blog, en el que el autor suele subir unos artículos muy ineteresantes sobre física, su fuerte son los fractales.

  • PG

    De todas formas, eso de asimilar el átomo a un sistema planetario se ha planteado anteriormente, cuando los átomos todavía no se conocían al nivel que se conocen hoy día. Hoy día la imagen del átomo como sistema planetario está bastante alejada de la realidad.

  • Isod

    3 de 3 amigo Kike. Tres de tres. Saludos. ;-)

  • Anndy

    Siempre me han fascinado las imagenes en donde salen galaxias (como M81) con niveles de detalles excelentes, gracias al Hubble hemos tenido imagenes del universo sin precedentes. Al ver la imagen no puedo dejar de pensar en las inmensas posibilidades de que en M81 exista vida, leía un interesante artículos acerca de los “ingredientes” escenciales para pueda existir vida en un planeta, les dejo el enlace: http://www.odiseacosmica.com/2010/12/8-ingredientes-para-un-planeta-vivo.html

    Saludos desde Guatemala…

  • Isod

    Por mi parte no sabría que decirte… la influencia gravitatoria de cualquier objeto que tenga masa es teóricamente infinita. De hecho, en los cálculos de gravedad se emplea el principio de superposición, calculando la influencia sobre un objeto de todos los demás de uno en uno, haciendo al final la suma de todos. Por ejemplo, para la Tierra, se examinaría la influencia gravitatoria del Sol, como si no hubiera ningún otro cuerpo más. Después, la influencia de la Luna, como si no hubiera ningún otro cuerpo más. Después, la de Júpiter…. y así sucesivamente. El movimento de la Tierra en el espacio/tiempo vendría dado por la composición de todas esas influencias.

    ¿Dónde parar? ¿Tenemos en cuenta a Plutón? ¿Y a alfa-centauri? Evidentemente no. La gravedad es una fuerza (o campo, depende de como lo miremos) de alcance infinito por definición. Aunque su intensidad va decreciendo por el cuadrado de su distancia. Es decir, más pronto que tarde deja de tener efectos inapreciables. Más aún si por el medio aparecen otros cuerpos que “apantallan” la influencia gravitatoria de los que estén más lejos.

    Sin embargo, buscando en Internet me encuentro con que al parecer la influencia gravitatoria de los agujeros llega más lejos de lo supuesto: http://chandra.harvard.edu/press/05_releases/press_120105.html

    En parte, entronca con lo que comentamos anteayer sobre si toda galaxias tienen agujero negro central, si influye en su formación… etc, etc… temas abiertos, en definitiva.

    Y, para terminar, me encuentro con una noticia de hace un par de años sobre el tema de que si en el centro de la Vía Láctea hay un agujero negro supermasivo o no. Que sí, que parece que tenemos bicho, pero leedlo por vosotros mismos: http://www.eso.cl/noticia_2008dic09.php

  • Isod

    Sí, sería el modelo de Rutherford versus el modelo de Bohr. Queda un poco desfasado, si bien es cierto que aún se estudia a nivel escolar, cuando se llega a la definición del átomo de una forma histórica, viendo como un modelo supera al anterior.

    Sin embargo, parece que la idea que se nos queda mejor es la de átomo = sistema planetario. Para explicar cuatro propiedades del átomo llega, pero cuando queremos profundizar más el modelo se hace obsoleto.

    Saludos.

  • Isod

    Y esta imagen se ha tomado desde Tierra, con la colaboración de varios telescopios (parte de ellos desde el Instituto de Astrofísica de Canarias).

    Saludos.

  • kike

    Aparte de que la materia oscura podría tener mucha influencia en la rotación de las galaxias, sobre todo las espirales, ya que la velocidad angular de los cúmulos globulares de los bordes no concuerda generalmente con la masa visible de toda la galaxia, por lo que se supone que esas galaxias deben estar rodeadas de un halo de materia oscura con una masa del doble que la bariónica; de ser asi la m ateria oscura sería la verdadera responsable de mantener a las galaxias en su uniformidad y gravedad..

  • Voga Cahu

    Absolutamente de acuerdo, por ello menciono “nube” y no órbita. Pero lo cierto es que allí están. los electrones y su núcleo. Si habré tenido que estudiar orbitales s, p, d, ufffff, apasionante, pero hay que estar un buen rato para tratar de entenderlos, más desde el nivel de química en que lo estudiaba en aquél entonces. . . .

    Más bien lo mencioné como algo “central” y algo a su “alrededor”, mantenidos entre sí por “algo” (aquí es donde dejo a los expertos).

    Después de escribir lo de la “sensación” fractal que nos rodea, traté de buscar algún antecedente, y encontré el link que les adjunto:

    http://axxon.com.ar/not/187/c-1871007.htm

    Saludos !!!

  • Isod

    “lo cierto es que allí están”… XD

    Ehem, ehem… en fin, pues depende de lo que interpretes por “allí están”. Porque los electrones, estar estar… más bien andan por aí. Ya sabes, cosas de la cuántica y del “principio de incertidumbre de Heisenberg”.

    XD XD

    Un saludo, Voga.

    Edito: pretendía responder al comentario #20 de Voga.

  • Voga Cahu

    No hay problema, llegué hasta los orbitales. . .

    Lamentablemente nunca tuve física cuántica, pero aquí estamos, aprendiendo (de paso).

    Saludos !!!

  • anadelagua

    Hola
    Ahí ,hay Ay…lugar,haber,exclamación.
    Saludos y disculpa mi osadía.

  • Saín

    Hola amig@s, salud para tod@s.
    La espectacular galaxia espiral M81 o NGC3031 es sencillamente una joya del espacio, situada al noreste de la caja del Carro de la Osa Mayor, se nos muestra con un disco claramente oval con un núcleo brillante y denso. M81 ofrece uno de los ejemplos celestes más admirables de galaxia espiral simétrica, con su compañera y brillante galaxia enana Holmberg IX y los misteriosos velos del bucle de Arp. M81 y M82 forman el núcleo de un grupo pequeño de galaxias que se cuenta entre los más próximos a nuestro Grupo Local. Amigos…la galaxia Holmberg podría ser el resultado de la interacción entre M81 y M82…?.
    Galaxia espiral M81-Alta definición
    http://www.youtube.com/watch?v=0seVq5ydqzk
    Descubiertas gotas azules cósmicas
    http://www.cienciakanija.com/2008/01/
    Saludos.

  • Saín

    Explorar galaxias en la profundidad del universo
    http://forum.globaltimes.cn/forum/showthread.php?t=15125
    Hasta luego.

  • josan

    Tan solo ha sido un comentario de Jordi

  • Kimiká

    Aunque tarde (ayer no pude entrar), decirte Emilio que este comentario me ha parecido interesantísimo. Gracias por explicarnos tantas cosas.

  • Kimiká

    Una pequeña aclaración Emilio, que quizá quede algo indeterminada en tu comentario: Los elementos se caracterizan sólo por el número de protones (número atómico Z), ya que el número de protones y neutrones sumado (número de masa A) puede variar en los isótopos del mismo elemento. Citando al Uranio que mencionas, todos los átomos de Uranio tienen 92 protones (Z=92) pero hay isótopos como el de A= 235 que es radiactivo, en cambio el de A= 238 es inerte y mucho más abundante.

    Cariñosos saludos Emilio :)

  • Kimiká

    En Química al nivel de preparación a la Universidad, aquí en España se estudia algo de cuántica y se habla del Principio de Indeterminación o Incertidumbre que Isod menciona arriba, (yo lo sé porque explico esa asignatura todos los años), epro no se puede profundizar mucho, porque el nivel de matemáticas y física de los alumnos no permite más. Luego en la carrera sí que se estudia cuántica con más profundidad. Pero es verdad que el modelo más intuitivo y con el que se queda la gente es el de Bohr, el modelo cuántico está tan lejos de lo que nos dicen nuestros sentidos, que es difícil de entender por la gente no especializada.

    Cariñosos saludos. :)

  • RACHEL

    ME GUSTA MUCHISIMO ESTA IMAGEN SIN HABLAR…HABLA DE SU CREADO.SR.SILVEIRA TENGO QUE FELICITARLO POR LO SABIO Y BRILLANTES COMENTARIOS QUE HACE SON MUY INSTRUCTIVO…MUCHAS GRACIAS.

  • Isod

    Sí, tienes razón. Es por escribir rápido y estar pensando en otro idioma muy parecido: bilingüismo completo (gallego/castellano). Como poner “hai” en vez de “hay” y otras más que se escapan a veces.

    Bien visto.

    Y no hay nada que disculpar, faltaría más XD

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