Mosaico: bienvenido al planeta Tierra

Créditos: Apollo 17 Crew,NASA; Photographic Mosaic & Digital Copyright:Rob Stevenson

Mosaico: bienvenido al planeta Tierra
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Bienvenido al planeta Tierra, el tercer planeta de una estrella denominada Sol.

La Tierra tiene forma parecida a una esfera y está compuesta sobre todo de roca.

Sobre un 70 por ciento de la superficie de la Tierra es agua.

El planeta tiene una relativamente fina atmósfera compuesta en su mayor parte de nitrógeno y oxígeno.

Esta imagen de la Tierra, denominada La Canica Azul, fue realizada desde el Apollo 17 en 1972 y representa África y Antártida.

Se cree que es una de las fotografías más ampliamente distribuidas de cualquier clase.

Aquí, la mundialmente famosa fotografía ha sido refundida como un espectacular fotomosaico utilizando unas 5.000 fotografías archivadas de la Tierra y el espacio. Con su abundancia de agua líquida, la Tierra mantiene una gran variedad de formas de vida, incluyendo especies potencialmente inteligentes como delfines y humanos.

Por favor, disfrute de su estancia en el Planeta Tierra.

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  • Ciertamente, disfrutemos la estancia y cuidemos de esta maravilla evolutiva que es la tierra para que, los que han de venir tras nosotros, tengan la misma oportunidad de contemplar y compartir todo lo que nos ofrece este singular enclave cósmico cada día más castigado por la codicia y la estrechez de miras del ser humano.

  • alfonso

    “Incluyendo especies potencialmente inteligentes como delfines y humanos”;
    Creo que el becario se olvidó del Pulpo.

  • Salud !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Aunque no le saco partido alguno a este tipo de composiciones, si entiendo que logran el efecto deseado si lo que deseaban los autores era, poner a rular la neurona en formato “ecológico”.

    Vale, de acuerdo en que paseamos el planeta temporalmente, como todo el resto de objetos u seres del mismo, y que se supone será buena idea actuar de forma que no rompamos el entorno, eso se viene repitiendo ya unos cuantos años machaconamente, pero me pregunto si estamos acertando en el verdadero problema y sobre todo, si es factible su solución dadas las características de nuestra sociedad planetaria, que en absoluto contempla o ha contemplado jamás, la unión de los seres que la componen para la resolución de problema alguno, pueda ser porque la sensación de pertenecer a una especie como punto principal para el arranque de lo que sea, no es sensación de los sujetos que integramos este conjunto.

    Me pido soluciones y caminos que indiquen progresos en el sentido ecológico y de mantenimiento de las condiciones ambientales del planeta, porque mi cajón de quejas y archivo de fallos en la estructura viene ya repleto en exceso y no tengo deseo alguno de acumular más, habrá que dedicar un pequeño espacio de la reflexión personal en busca de soluciones y dejar el regodeo de la propia indefensión ante los hechos por insatisfactorio, ya cansa tanta mala baba (todo con una sola vocal, ojo) y repetición de la problemática, sin que se pueda vislumbrar destello alguno en la zona de las soluciones o progresos, y esto a mi poco humilde entender es así mas que nada, por nuestra horrenda procedencia del pensamiento apocalíptico medieval que no logramos eliminar, no será por datos, pues eso nunca se dió y el mero hecho de plantearlo, contiene deseos incofesables por parte del que lanza esas prevendas.

    Se ofrezcan soluciones, se diga si sería buena idea poner coto a la reproducción desmedida del humano, o si fuera positivo perder libertades en pro de un control más estricto del uso ambiental de cada sujeto, u si preferiríamos un solo gobierno mundial o planetario que mantuviera en orden la situación atendiendo que eso mismo podría ofrecer un escenario de control absoluto similar a las dictaduras pero en plan ecológico, u si a lo peor preferiríamos detener la evolución tecnológica para regresar al pasado y recuperar la forma ambiental en base a la inacción, o si es cierto que alguien se cree un desarrollo sostenible es posible en este planeta, o lo que sea, pero que entre dentro del saco de las posibles soluciones, ya que la zona de las quejas y pataleos por la fea situación, creo no produce efecto alguno entre los apasionados astrónomos, ya que somos bastante conscientes del entorno y dudo se excite sensibilidad alguna en estos lares.

    Para facilitar un poco las cosas, podríamos comenzar en la zona demográfica, si a alguien se le ocurre solución ante el grave problema de la superpoblación y el continuado aumento de la misma, pues que lo casque, a ver si entre todos pudiera dilucidarse una posible salida, decente, pues de las salvajes no tengamos dudas, hay muchas soluciones a las que no debería llegarse en modo alguno, y por si alguien duda, me refiero al hecho de que cualquier solución pase por las manos de los políticos y no de la gente que haya decidido actuar en forma distinta.

    Saludetes.

    PD: Despertar como perteneciente al pais que posee la copa del mundo futbolera, no sé porqué, pero es satisfactorio, ojalá que todo el personal pudiera sentir semejante bofetón de alegría compartida por razones deportivas, ojalá que algún día este tipo de manifestaciones multitudinarias se produzcan por razones menos peregrinas, por decir algo, el día que salgamos a la calle para recibir la visita de alguna nave alienígena, esta barbaridad que hemos hecho los españoles recibiendo a los de la copa, bien pudiera realizarse a nivel planetario, seguro que los aliens llegarían con más seguridad y emoción, y si es por pedir, que vengan con la camiseta “roja”.

  • Hola, amigos.

    Hoy nos visita nuestra propia casa, este faro azul que brilla en el espacio y que nos acoge y suministra de todo aquello que podamos necesitar y, sin embargo, no siempre correspondemos, de manera proporcional, a lo que el planeta hace por nosotros y, no en pocas ocasiones, con nuestro comportamiento, lo podemos fastidiar.

    Las fuerzas que actúan sobre la Tierra, como planeta en el espacio, tiene profundas implicaciones energéticas. La gravitación ordena y orienta, y obstaculiza y facilita los flujos de energía cinética. La rotación genera la fuerza centrífuga y la de Coriolis: la primera achata el planeta por los polos ensanchándolo por el ecuador, y la segunda desvía los vientos y las corrientes de los océanos (a la derecha del hemisferio norte y a la izquierda en el hemisferio sur). La rotación es también la causa de los ritmos diarios de las plantas y animales, y de la desaceleración de la Tierra, que alarga el día un promedio de 1’5 ms cada siglo, lo que representa una pérdida de tres teravatios por fricción de mareas.

    Pero ni la gravitación ni la rotación (fricción) hacen de la Tierra un planeta único entre los cuerpos celestes de nuestro entorno. Su exclusividad procede de sus propiedades térmicas internas, que causan los ciclos geotectónicos que modifican la superficie, y de su atmósfera, océanos y plantas que transforman la radiación solar que reciben. Los orígenes de estos procesos no están claros.

    Podemos fijar la edad de la Tierra en algo más de los 4.000 millones de años por la desintegración de los isótopos radiactivos, pero poco podemos asegurar sobre la formación del planeta o sobre la energética de la Tierra primitiva. Sobre el tema circulan varias teorías, y es muy plausible que el origen del Sistema Solar planetario fuera una nube interestelar densa en la que el Sol se formó por una inestabilidad gravitatoria y que la posterior aglomeración del resto de esta materia dispersa, que giraba a distintas distancias, a su alrededor, diera lugar a los planetas. No está claro si al principio la Tierra estaba extremadamente caliente o relativamente fría. Me inclino por lo primero y estimo que el enfriamiento fue gradual con los cambios de atmósferas y la creación de los océanos.

    Las incertidumbres geológicas básicas se extienden hasta el presente. Diferentes respuestas a cuestiones como la cantidad de 40K en el núcleo terrestre o sobre la convección del magma en el manto (hay una o dos celdas) dan lugar a diferentes explicaciones para el flujo de calor y la geotectónica de la Tierra. Lo que sí está claro es que el flujo interno de calor, menos de 100 mW/m2, tiene un efecto pequeño comparado con la reflexión, absorción y emisión de la radiación solar.

    El balance de la radiación terrestre (Rp) en la capa alta de la atmósfera es la suma de la radiancia extraterrestre (la constante sola Q0) reducida por el albedo planetario y el flujo saliente de larga longitud de onda (Qi): Rp = Q0(1-ap) + Qi = 0. El flujo emitido es igual a la suma de la radiación atmosférica y la terrestre: Qi = Qea + Qes. Los balances de la radiación en la atmósfera (Ra) y en la superficie de la Tierra (Rs) son iguales, respectivamente, a la diferencia entre la correspondiente absorción y emisión: Ra = Qaa + Qea y Rs = Qas + Qes, de manera que Rp = Ra + Rs = 0. Hay que continuar explicando la radiación saliente con los flujos irradiados y emitidos por la superficie terrestre, el flujo de radiación medio absorbida, etc., etc., etc., con una ingente reseña de símbolos y tedioso esquemas que, a mi parecer, no son legibles para el lector normal y no versado en estos conocimientos. Así que, aunque sea mutilar el trabajo, desisto de continuar por ese camino y prosigo por senderos más amenos y sugestivos para el lector.

    La fuente más importante del calentamiento atmosférico proviene de la radiación terrestre de longitud de onda larga, porque el flujo de calor latente es una contribución secundaria y el flujo de calor sensible sólo es importante en las regiones áridas donde no hay suficiente agua para la evaporación. Los océanos y los continentes también reciben indirectamente, irradiadas por la atmósfera, la mayor parte de su calor en forma de emisiones de longitudes de onda larga (4 – 50 ?m). En este flujo de radiación reenviado hacia la superficie terrestre por los gases invernadero, domina a la radiación del vapor de agua, que con una concentración variable, emite entre 150 y 300 W/m2, y al que también contribuye el CO2 con unos 75 W/m2.

    El intercambio de radiación de longitud de onda larga entre la superficie y la atmósfera sólo retrasa temporalmente las emisiones de calor terrestre, pero controla la temperatura de la biosfera. Su máximo es casi 400 W/m2 en los trópicos nubosos, pero es importante en todas las estaciones y presenta significativas variaciones diarias. El simple paso de una nube puede aumentar el flujo en 25 W/m2. Las mayores emisiones antropogénicas de gases invernadero han aumentado este flujo en cerca de un 2’5 W/m2 desde finales del siglo XIX.

    Como era de esperar, las observaciones de los satélites confirman que el balance de energía de la Tierra está en fase con la radiación solar incidente (Q0), pero la radiación media saliente (Qi) está desfasada con la irradiancia, alcanzando el máximo durante el verano en el hemisferio norte. La distribución asimétrica de los continentes y el mar explica este fenómeno. En el hemisferio norte, debido a la mayor proporción de masa terrestre, se experimentan mayores cambios estacionales que dominan el flujo global de la radiación saliente.

    Quizás el resultado más sorprendente que se deriva de las observaciones por satélite sea que, estacionalmente, se observan cierto déficit y superávit de radiación y el balance de la radiación en el planeta no es igual a cero, pero sin embargo, en cada hemisferio la radiación anual está en equilibrio con el espacio exterior. Además, la contribución atmosférica por transporte de energía hacia los polos es asimétrica respecto al ecuador con valores extremos de unos 3 PW cerca de los 45º N, y -3 PW cerca de 40º S.

    Podría continuar hablando sobre los vientos, los terremotos, las lluvias y otros fenómenos atmosféricos, sin embargo, no creo que, por ser estos fenómenos naturales muy conocidos de todos, pudieran tener gran interés. Pasemos pues a comentar sobre los océanos.

    Agua, mejor que Tierra, habría sido el nombre adecuado para el tercer planeta, puesto que los océanos cubren más del 70 por ciento de la superficie terrestre, con una profundidad media de 3’8 Km. Debido a las especiales propiedades térmicas del agua, éstas constituyen un extraordinario regulador del balance energético del planeta.

    Este líquido tiene cinco ventajas termodinámicas importantes: un punto de ebullición inusualmente alto, debido a su capacidad para formar enlaces de hidrógeno intermoleculares; un calor específico de 2’5 a 3’3 veces más elevado que el del suelo; una capacidad calorífica (calor específico por unidad de volumen) aproximadamente seis veces mayor que la tierra seca; un altísimo calor de vaporización que le permite transportar una gran cantidad de calor latente; y su relativamente baja viscosidad, que le convierte en un eficiente transportador de calor en los océanos mediante miríadas de remolinos y caudalosas corrientes.

    No es sorprendente, pues, que los océanos, que tienen cerca del 94 por ciento de toda el agua, sean determinantes en el balance energético del planeta. Cuatro quintas partes de la radiación solar que llega a la Tierra entra en la atmósfera que cubre los océanos, los cuales con un albedo superior al 6% absorben la energía con una tasa cercana a 65 PW, casi el doble de la absorción atmosférica total y cuatro veces mayor que la continental. Inevitablemente, los océanos también absorben la mayor parte, casi dos tercios, del calor rerradioirradiado hacia abajo por la atmósfera elevando su ritmo de calentamiento a los 175 PW.

    Salvo en los océanos menos profundos, la interacción aire-mar no afecta directamente a las aguas profundas. Las oscuras y frías aguas de las profundidades marinas están aisladas de la atmósfera por la capa mixta, una capa de poca profundidad que va de pocos metros a pocos cientos de metros y que está afectada por los vientos y el oleaje.

    A pesar de que el alto calor específico del agua limita el rango de variación, las temperaturas de esta capa sufren importantes fluctuaciones diarias y estacionales. Sin embargo, variaciones relativamente pequeñas de la temperatura de la superficie de los océanos tienen importantes consecuencias climáticas: quizás el mejor ejemplo de esta teleconexión climática sea el fenómeno del Niño, que consiste en una extensión en forma de lengua de las aguas superficiales calientes hacia el este, cuyos efectos se extienden desde Canadá hasta África del sur.

    Debido a que la conductividad térmica del agua es muy baja, la transferencia de energía de la capa mixta hacia las profundidades se realiza fundamentalmente mediante corrientes convectivas. Estas corrientes compensan la extremadamente baja fuerza ascensional de las aguas profundas, más calientes, que son desplazadas por el movimiento hacia el ecuador de las corrientes frías provenientes de los polos. En contraste con el gradual ascenso general de las aguas oceánicas, la convección hacia abajo se produce en corrientes bien delimitadas que forman gigantescas cataratas oceánicas. Seguramente la mayor es la que fluye hacia el sur bajo el estrecho de Dinamarca, entre Islandia y Groenlandia, y se sumerge unos 3’5 Km transportando 5 millones de m3/s, un caudal veinte veces mayor que el del Amazonas.

    Miríadas de corrientes oceánicas, que a menudo viajan cientos de kilómetros a diferentes profundidades, transportan considerables cantidades de energía y sal. Quizás el ejemplo más importante de estas combinaciones de transportes sea la corriente de agua caliente y salada que sale del Mediterráneo a través del estrecho de Gibraltar. Este flujo caliente pero denso desciende sobre la pendiente de la plataforma continental hasta alcanzar el equilibrio entre el peso y el empuje ascensional a unos mil metros de profundidad. Aquí se separa en dos celdas lenticulares que se mueven durante siete años hacia el este y hacia el sur, respectivamente, hasta que decaen o chocan contra alguna elevación marina.

    Un mapa global de los flujos de calor desde la superficie oceánica hasta las capas profundas muestra claramente máximos longitudinales a lo largo del ecuador y a lo largo de aproximadamente 45º S en los océanos Atlántico e Índico. Esta transferencia es también importante en algunas áreas costeras donde se producen intensos flujos convectivos ascendentes que intercambian calor entre las aguas superficiales y las profundas, como ocurre en la costa de California y al oeste de África. Un flujo en dirección contraria, que calienta la atmósfera, se produce en las dos mayores corrientes oceánicas calientes, la corriente del Golfo en el Atlántico y la de Kuroshio en el Pacífico oriental.

    Todas la regiones donde se produce este ascenso de aguas calientes (a lo largo de las costas del continente americano, África, India y la zona ecuatorial del Pacífico occidental) se distinguen fácilmente por los elevados niveles de producción de fitoplancton, causados por un importante enriquecimiento de nutrientes, comparados con los que, de otra manera, corresponderían normalmente a las aguas superficiales oligotrópicas.

    La radiación transporta la mayor parte (casi 4/5) de la energía que fluye desde la capa mixta hasta la atmósfera, y el resto del flujo calorífico se produce por calor latente en forma de vapor de agua y lluvias.

    Aún no se ha realizado una valoración cuantitativa del transporte total para cada latitud, pero en el océano Atlántico hay transferencia de calor hacia el norte a lo largo de toda su extensión, alcanzando en el trópico un valor aproximado de 1 PW, flujo equivalente al que se produce en el Pacífico norte. En el Pacífico sur, el flujo de calor hacia el polo a través del trópico es de 0’2 PW. La parte occidental del Pacífico sur puede constituir la mayor reserva de calor del Atlántico sur, de igual modo que es probable que el océano Índico sur constituya una reserva del Pacífico.

    Ahora tocaría comentar algo sobre los ríos del planeta, sin embargo, lo obvio y me dirijo directamente a comentar sobre el calor de la Tierra.

    Aunque la Tierra se formara inicialmente a partir de materia fría (material cósmico) que se contrajo por acción de la gravedad, durante la formación posterior del núcleo líquido y en los periodos de intensa actividad volcánica se ha liberado una enorme cantidad de calor. Los frecuentes impactos de objetos pesados también han contribuido al calentamiento de la superficie. Hay mucha incertidumbre sobre la historia térmica de la Tierra de los últimos 3.000 millones de años, durante los cuales el planeta se ha ido enfriando y una gran parte de este flujo de calor ha alimentado los movimientos geotectónicos globales, creando nueva corteza en las dorsales oceánicas; un proceso que ha ido acompañado de terremotos recurrentes y erupciones volcánicas de lava, cenizas y agua caliente.

    Solamente hay dos posibles fuentes de calor terrestre, pero la importancia relativa de las respectivas contribuciones no está aún muy clara. El calor basal, liberado por un lento enfriamiento del núcleo terrestre debe representar una gran parte del flujo total, si bien cálculos basados en la desintegración radiactiva del U235, U238, Th232 y K40 sugieren que éste representa al menos la mitad y quizás hasta nueve décimos del flujo total de calor del planeta. Esta disparidad obedece a la incertidumbre en la concentración de K40 en la corteza terrestre. Pero sea cual sea la proporción, el flujo total, basado en miles de medidas realizadas desde los años cincuenta, está próximo a los 40 TW.

    Aunque inicialmente se pensó que los flujos continentales y oceánicos eran aproximadamente iguales, en realidad difieren de forma sustancial. Las regiones del fondo oceánico más recientes contribuyen con más de 250 mW/m2, cantidad que supera hasta tres veces las zonas continentales más recientes. El flujo medio para todo el fondo marino es aproximadamente igual a 95 mW/m2, lo que representa un 70% más que el correspondiente a la corteza continental. El flujo medio global es de 80 mW/m2, unos tres órdenes de magnitud inferior al valor medio del flujo de calor de la radiación solar global.

    De todas las maneras, una cosa si esta clara, nuestro planeta esta muy bien estudiado por los cientificos que saben, en general, sobre los mecanismos que lo rigen y lo que podemos esperar en circunstancias dadas enm el comportamiento de esta pequeña bolita azul que, como un lucero, brilla cegadora en el espacio.

  • Salud Alfonso !!!!!!!!!!!!!!!!!

    Y de tantos otros, el becario sigue la costumbre de tratar de distinguir entre un tipo de inteligencia y otro, cuando la evidencia indica que todo cerebro por limitado y pequeño que sea, funciona de la misma forma que uno muy desarrollado, por impulsos eléctricos y no por la acción directa del entorno que le mantiene.

    El fallo habitual a la hora de hablar de inteligencia es ese, calcular la misma con diferentes grados, cuando eso los dedicados a lo animal sabemos no es cierto, existen humanos menos inteligentes que un pulpo y pulpos más listos que yo, hay grados de desarrollo en los cerebros, pero no diferentes inteligencias, el proceso cognitivo es algo bastante estudiado y sabemos no difiere de un ser a otro más que en su estado evolutivo.

    ¿Acaso alguien puede indicar que un ser unicelular no es inteligente, cuando ha soportado la vida desde los albores de nuestra formación planetaria?

    Si existe una frontera o límite que pueda indicar que los humanos pertenecen o han evolucionado a zona distinta del resto, esa es la conciencia de ser consciente, los humanos somos los únicos capaces de comunicar la propia consciencia al entorno, ninguna otra especie lo hace, pero inteligentes somos todos en mayor o menor medida, en la inteligencia no hay grados sinó evolución, pues la realidad evolutiva nos indica que si no hubiera sido la especie propia la pensante del presente, lo pudiera haber sido otra de las que hubo conscientes u otra de las que ahora todavía no lo son, como delfines o pulpos u calamares.

    No sé si fueron los griegos u otros del pasado, pero desde que distinguimos la realidad en base a lo dual, desde que nos creemos existen diferencias entre inteligencias y por ende seres, desde que actuamos pensando que somos especiales y únicos aceptando la dualidad de nuestro proceso cognitivo, (ya es un hecho neurológico que la dualidad mental, es simple y llanamente falsa), las cosas no producen soluciones, al diferenciarnos del resto de especies por norma, olvidamos la realidad material y perdemos el rumbo real de la evolución, pues como dije, no existen diferentes inteligencias, sinó diferentes estados evolutivos de la misma.

    Abrazote cálido

  • Durruty

    El mosaico tendra 5.000 fotos, pero son casi todas repetidas 🙂

    Cuando mis amigos y yo vemos algun planeta con el telescopio, nos emocionamos (en parte x q quedamos pocas veces al año). Ver la tierra mientras se orbita alrededor de ella ha de ser lo máximo!!

    Saludos

  • El planeta Tierra, nuestra casa, puede ser mas fragil de lo que en un principio nos puede parecer y, desde luego, esta sometido a muchos incidentes que a lo largo de la Historia dee la Tierra han producido distintas extinciones. La más destructiva intensificación temporal de los normalmente suaves flujos de energía geotectónica – erupciones volcánicas o terremotos extraordinariamente potentes – o de energía atmosférica – vientos o lluvias anormalmente intensas –, parecen irrelevantes cuando se comparan con las repetidas colisiones del planeta con cuerpos extraterrestres relativamente grandes.

    La Tierra está siendo bombardeada continuamente por invisibles partículas microscópicas de polvo muy abundantes en todo el Sistema Solar, y cada treinta segundos se produce un choque con partículas de 1 mm de diámetro, que dejan un rastro luminoso al autodestruirse en la atmósfera. También son relativamente frecuentes los choques con meteoritos de 1 metro de diámetro, que se producen con una frecuencia de, al menos, uno al año.

    Pero los impactos, incluso con meteoritos mayores, producen solamente efectos locales. Esto es debido a que los meteoritos que deambulan por la región de asteroides localizada entre Marte y Júpiter están girando alrededor del Sol en el mismo sentido que la Tierra, de manera que la velocidad de impacto es inferior a 15 Km/s.

    El cráter de Arizona, casi perfectamente simétrico, se formó hace 25.000 años por el impacto de un meteorito que iba a una velocidad de 11 Km/s, lo que representa una potencia cercana a 700 PW. Estas gigantescas liberaciones de energías palidecen cuando se comparan con un choque frontal con un cometa típico. Su masa (al menos de 500 millones de toneladas) y su velocidad relativa (hasta 70 Km/s) elevan su energía cinética hasta 1022 J. Aunque se perdiera un diez por ciento de esta energía en la atmósfera, el impacto sería equivalente a una explosión de unas 2.500 bombas de hidrógeno de 100 megatones. Está claro que un fenómeno de estas características produciría impresionantes alteraciones climatológicas. Sin embargo, no es seguro y sí discutible que un impacto parecido fuese la causa de la extinción masiva del cretácico, siendo lo más probable, si tenemos en cuenta el periodo relativamente largo en que se produjo, que se podría explicar por la intensa actividad volcánica de aquel tiempo.

    La frecuencia de impactos sobre la Tierra disminuye exponencialmente con el tamaño del objeto.

    Aproximadamente, cada cincuenta o sesenta millones de años se produce una colisión con un cometa, lo que significaría que la biosfera, que ha evolucionado durante cuatro mil millones de años, ha debido superar unos cuarenta impactos de este tipo. Está claro que ha salido airosa de estas colisiones, ya que aunque haya sido modificada, no ha sido aniquilada.

    Igualmente, la evolución de la biosfera ha sobrevivido a las explosiones altamente energéticas de las supernovas más “cercanas”. Dado que en nuestra galaxia se produce por término medio la explosión de una supernova cada 50 años, el Sistema Solar se encuentra a una distancia de 100 parsecs de la explosión cada dos millones de años y a una distancia menor de 10 parsecs cada dos mil millones de años. En este último caso, la parte alta de la atmósfera se vería inundada por un flujo de rayos X y UV de muy corta longitud de onda, diez mil veces mayor que el flujo habitual de radiación solar, lo que implica que la Tierra recibiría, en unas pocas horas, una dosis de radiación ionizante igual a la que recibe anualmente. Exposiciones de 500 roentgens son setales para la mayoría de los vertebrados y, sin embargo, los diez episodios de esta magnitud que se han podido producir en los últimos 500 millones de años no han dejado ninguna consecuencia observable en la evolución de la biosfera.

    Si suponemos que una civilización avanzada podría preparar refugios para la población durante el año que transcurre ente la llegada de la luz y la llegada de la radiación cósmica, se encontraría con la inevitable dosis de 500 roentgens cada mil millones de años, tiempo suficiente para permitir el desarrollo de una sociedad cuyo conocimiento le sirviera para defenderse de un flujo tan extraordinario y de consecuencias letales.

    Por otra parte, tambien en la Tierra se producen transiciones de fase que vienen de la mano de la energia del Sol y que nos sup“one un beneficio impagable para la atmosfera terrestre y para los seres que pueblan el planerta, es la fotosíntesis.

    La conocida ecuación básica que describe la reacción endotérmica por la cual se sintetiza una molécula de glucosa a partir de sus seis moléculas de CO2 y H2O, y 2’8 MJ de radiación solar, es una simplificadísima caja negra. Una caja negra más realista sería la siguiente:

    106 CO2 + 90 H2O + 16 NO3 + PO4 + nutrientes minerales + 5’4 MJ de radiación = 3’258 g de protoplasma (106 C, 180 H, 46 O, 16 N, 1 P y 815 g de cenizas minerales) + 154 O2 + 5’35 MJ de calor disipado.

    Sin macronutrientes ni micronutrientes no se puede producir fitomasa, que está compuesta por los nutrientes básicos necesarios para todos los seres heterótrofos: azúcares complejos, ácidos grasos y proteínas.

    Para entender esta caja negra hay que comenzar por destacar la acción de unos pigmentos sensibles a la luz entre los cuales destacan las clorofilas. Éstas absorben la luz en dos bandas estrechas, una entre 420 y 450 nm, y la otra entre 630 y 690 nm. Así, la energía necesaria para la fotosíntesis sólo procede de la radiación azul y roja a la que corresponde menos de la mitad de la energía total de la insolación. Esta parte de la radiación fotosintéticamente activa (RFA) no se utiliza en reducir CO2, sino en la regeneración de compuestos consumidos durante la fijación del gas.

    La síntesis de fitomasa en el ciclo reductor del fosfato pentosa (RPP) – un proceso con varios pasos de carboxilación por catálisis enzimática, reducción y regeneración – tiene que empezar con la formación de trifosfato de adenosina (ATP) y nicotinamida adenina dinucleótido fosfato (NADP), que son los dos compuestos que suministran energía a todas las reacciones biosintéticas. La síntesis de las tres moléculas de ATP y las dos de NADP que se necesitan para reducir cada molécula de CO2 requiere de diez cuantos de radiación solar con longitud de onda próxima al pico rojo de absorción de la clorofila (680 nm). El carbono procedente del CO2, combinado con el hidrógeno del agua y con los micronutrientes, dará lugar a nueva fitomasa que contiene 465 KJ/mol.

    La cantidad de energía de un cuanto de luz roja es de 2’92×10-19 J (el producto de la constante de Planck, 6’62×10-34 por la frecuencia de la luz, que a su vez es el cociente entre la velocidad de la luz y la longitud de onda).

    Un einstein (definido como un mol o número de Avogadro, 6’02×1023) de fotones rojos tiene una energía aproximadamente igual a 17 Kg. Suponiendo que la RFA es el 45% de la luz directa, la eficiencia global de la fotosíntesis es del 11%, que equivale a 456/(1.760/0’43). Esta eficiencia se reduce por lo menos en una décima parte más si tenemos en cuenta la reflexión de la luz en las hojas y la pérdida que supone atravesar la cubierta vegetal. Ninguna planta, sin embargo, se acerca siquiera a esta eficiencia teórica, porque parte de la luz absorbida por las clorofilas (generalmente, el 20 – 25 por ciento) vuelve a ser emitida en forma de calor, debido a que los pigmentos no pueden almacenar la luz y las reacciones enzimáticas no se producen con suficiente velocidad como para utilizar completamente el flujo de energía incidente. En la respiración se cede el carbono fijado en el metabolismo de la planta y en el mantenimiento de las estructuras que la soportan.

    Para cada especie, la tasa con la que se pierde carbono está determinada principalmente por el tipo de fotosíntesis. Así, existen diferencias sustanciales entre las plantas C3 y C4. La respiración a escala de una comunidad o ecosistema depende del estado de crecimiento, y varía entre menos del 20 por ciento en plantas jóvenes en rápido crecimiento, hasta más del 90 por ciento en bosques maduros.

    Con una pérdida del 25 por ciento para la reacción, y otro tanto para la respiración, la eficiencia fotosintética es ligeramente superior al 5 por ciento. En este punto, las estimaciones teóricas y los valores reales coinciden, ya que el valor medio de fotosíntesis neta en plantas muy productivas y en condiciones óptimas y durante cortos periodos de tiempo, oscila entre el 4 y el 5 por ciento. La mayoría de las plantas rinden en función de los nutrientes, especialmente nitrógeno y agua, o por las bajas temperaturas en las regiones de mayor altura y latitud. Los mejores rendimientos en sistemas naturales muy productivos, como los humedales y los cultivos, están entre el 2 y el 3 por ciento. En otros ecosistemas, como los pantanos tropicales templados y los bosques templados, el rendimiento de la transformación es del 1’5 por ciento, y en las praderas muy áridas sólo del 0’1 por ciento. Globalmente, la producción anual es, al menos, de 100.000 millones de toneladas de fitomasa, que se sintetizan con un rendimiento medio del 0’6 por ciento.

    La fotosíntesis en los océanos, muy afectada por la escasez de nutrientes, es incluso menos eficiente. La productividad medie es de poco más de 3 MJ/m2 y se realiza con un rendimiento fotosintético del 0’06 por ciento. La media ponderada total es 0’2 por ciento, es decir, que sólo uno de cada 500 cuantos de energía solar que llega a la superficie de la Tierra se transforma en energía de biomasa en forma de tejido vegetal.

    La mayor parte de esta energía se almacena en forma de azúcares simples, que contienen más energía, y que sólo se encuentran en las semillas.

    La mayor parte de la fitomasa está en los bosques. En los océanos, los principales productores son los organismos que componen el fitoplancton, que son muy pequeños y flotan libres. Su tamaño varía entre algo menos de 2 y 200 ?m de diámetro y están formados por cantidades variables de bacterias y protoctistas eucarióticos. Las cianobacterias cocoides son tan abundantes en algunas aguas oligotrópicas que pueden ser las responsables de la mayor parte de la producción de fitoplancton.

    Los protoctistas fotosintetizadores varían entre los más pequeños flagelados pigmentados (como las criptomonas y crisofitos), hasta las diatomeas y dinoflagelados, que son mayores (más de 10 mm) y generalmente dominantes. Las diatomeas están formadas por células sin flagelos, con paredes de silicio amorfo mezclados con otros compuestos orgánicos. Presentan una sorprendente y amplia variedad de diseño, desde las que tienen simetría central (las de forma radial son las dominantes en el océano), a las pennadas (simetría lateral), y otras forman largas cadenas.

    La productividad de fitoplancton está controlada por la temperatura del agua y por la disponibilidad de radiación solar y nutrientes. La temperatura no es determinante, porque muchas especies son muy adaptables y consiguen una productividad similar en distintos ambientes. Aunque es frecuente la adaptación a diferentes condiciones lumínicas, tanto el volumen como en contenido en clorofila de las diatomeas aumenta con la intensidad de la luz. En el mar abierto, la mayor limitación es la cantidad de nutrientes disponibles.

    Entre las carencias que más limitan la producción de fitoplancton está la de nitrógeno, el macronutriniente más importante, la de fósforo, y la de algunos otros micronutrientes clave como el hierro y el silicio.

    Los medios menos productivos de la Tierra están en la capa superficial y la capa inmediatamente inferior de los océanos. En el mar abierto, las concentraciones más altas de nutrientes se encuentran entre los 500 y los 1.000 metros, a bastante más profundidad que la zona eufórica, capa en la que penetra la luz solar y que se extiende a unos 100 metros en las aguas transparentes.

    El pequeñísimo tamaño de los productores dominantes es una adaptación eficaz a la escasez de nutrientes, ya que cuanto mayor sea el cociente entre la superficie y el volumen, y más lento el hundimiento de las células de fitoplancton en la capa eufórica, mayor es la tasa de absorción de nutrientes.

    Cuando las corrientes elevan a la superficie las aguas frías y cargadas de nutrientes, la producción de fitoplancton aumenta sustancialmente. Las aguas costeras de Perú, California, noroeste y sudoeste de África, y de la India occidental son ejemplos destacados de ascensión costera de aguas frías. También se dan casos de ascensión mar adentro en la mitad del Pacífico, cerca del ecuador y en las aguas que rodean la Antártida. Otras zonas altamente productivas se encuentran en las aguas poco profundas cercanas a la costa que están enriquecidas por el aporte continental de nutrientes. Este enriquecimiento, con una proporción N/P muy descompensada, es especialmente elevados en los estuarios adonde van a parar grandes cantidades de aguas residuales y fertilizantes.

    Las diferentes medidas de la productividad en las aguas oligotróficas de los mares subtropicales y de las aguas eutróficas con corrientes ascensionales, varían entre menos de 50 gC/m2 y 1 gC/m2, más de un orden de magnitud. Las estimaciones de la producción global de fitoplancton están comprendidas entre 80.000 y 100.000 millones de toneladas, que representan entre dos tercios y cuatro quintos de la fitomasa total terrestre. Contrasta con el resultado anterior el hecho de que, dado el corto periodo de vida del fitoplancton (1 – 5 días), la fitomasa marina represente sólo una pequeña fracción de todo el almacenamiento terrestre.

    La distribución espacial del fitoplancton muestra zonas delimitadas que se extienden a escala local y global. La exploración desde los satélites es, con gran diferencia, la que permite detectar con mayor precisión las concentraciones de clorofila y la que ha posibilitado obtener las pautas de la distribución de fitoplancton. En las aguas que rodean la Antártida se observa claramente una distribución asimétrica en dos bandas casi concéntricas. La mejor distribución se explica por el hecho de que se deba a corrientes circumpolares y a la abundancia de ácido silicílico. Pero las zonas de mayor riqueza de fitoplancton se encuentran cerca de los continentes donde los ríos arrastran abundantes nutrientes disueltos.

    El fitoplancton es la base energética de las intrincadas pirámides tróficas. Las cadenas alimenticias en el océano, generalmente, son redes complicadas. Una gran parte de la fitomasa disponible no la consumen directamente los herbívoros, sino que primero se almacena en depósitos de materia muerta que, transformada por bacterias, se convertirá en alimento para otros seres heterótrofos.

    La gran producción de fitoplancton puede alimentar grandes cantidades de zoomasa. El kril, pequeños crustáceos parecidos a las quisquillas que se alimentan de diatomeas, son los organismos más abundantes en la superficie del mar; sus densas acumulaciones pueden contener hasta mil millones de individuos y su producción anual de zoomasa quizá llegue hasta los 1.300 millones de toneladas. Esta prodigiosa cantidad de zoomasa sirve de alimento a focas, calamares y peces, así como a los mayores carnívoros de la biosfera, las especies de ballenas con barbas que se alimentan filtrando el agua.

    La Tierra amigos, es un ente muy complejo que se podria considerar (de alguna manera) vivo, y, desde luego, se recicla y tiene sus mecanismos de defensa que, de vez en cuando aparecen y, nosotros, pobres mortales, sentidos sus consecuencias. Mucho podriamos hablar aqui de La Tierra y de los muchas maravillas que la rodean pero, todos debemos decir alguna cosa, asi que, a comentar.

  • Umbriel

    Hola:
    Solamente hacer notar que el último enlace “5.000 fotografías…” nos baja un archivo de apenas 8 Mb con todas las fotos empleadas para el mosaico.
    Saludos

  • alfonso

    Conocí a un amigo que siempre al acabar de discutir,dejaba la frase
    “lapidaria”……y es que las cosas,son como son.
    Supongo que las cosas además deben ser como son “realmente”;en
    esto de la inteligencia hay mucho de fantasía como las “bombas inteligentes”
    (si relmente una bomba fuera inteligente,no existiría la manida frase de
    “daños colaterales”).

    Cuándo España estaba para tirar cohetes, (hablando de economía) los distintos
    medios hablaban (cayéndose las babas) de “inteligencia financiera” mientras
    el resto del personal (aburguesado) “disfrutábamos” del “estado del bienestar”,

    La mal llamada “inteligencia financiera” nos ha demostrado con creces,lo que
    es “realmente”.

    Para mí,la persona inteligente es la que tiene una gran capacidad de compren-
    sión y entendimiento,empleando digamos una ” lógica natural”a la hora de
    solucionar los problemas cotidianos de la vida.

    Y aquí me quedo,saludos Jipi.

  • Salud Alfonso !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Que bonita definición del “humano inteligente” haces, en el último párrafo de tu post, no le quito ni añado coma alguna, me parece interesante cual tal.

    Respecto de la “economía o bomba inteligente”, pues talmente de acuerdo también, usamos el idioma o lenguaje como nos da la gana e inventamos conceptos que si cuelan pueden producir horrendos resultados de percepción, y eso me recuerda a otra zona de la estulticia de comunicación que viene siendo usada por los “innombrables” de siempre, como es de sencilla suposición, me refiero a las fobias y terapias, voy y me explico.

    Desde hace unos añitos con esto de la globalización de la información se da el hecho de que cualquier pelagatos en su empresa o fuera, ofrezca “terapias” del tipo alternativo u otro. Embadurnan al primo de turno con cacao u vino tinto en una bañera y le dicen que su “terapia” fortalece esto u aquello, cuando todo el mundo sabe que “terapia” es una cosa que sólo y exclusivamente puede ser ofrecida por profesionales con título de doctor en minicina, perdón, medicina, la única medible con el método científico y probadamente efectiva, pero en cambio, la idea de recibir “terapias” en forma de masaje y ungüentos raros es ya un hecho del presente moderno y medios de comunicación desvergonzados.

    Las fobias otro tanto, hay mucho absurdo que siendo tímido sin más, paga por curarse de la “fobia social”, y los con problemas de adaptación más gravosos, sufren de “agorafobia”, cuando esto es del todo falso, la comunidad medicinal se descojona de estas tendencias modernas y solo unos pocos caraduras apsicologados aceptan estas deficiniciones públicas porque de eso comen, pero en la base o fondo de la ciencia médica, es por todos sabido que la mayor parte de fobias resultan simple y llanamente, una idiotez digna de bofetón adolescente, si se quiere, bofetón simbólico, está muy feo en el presente hacer uso de la idiotez física para explicar cualquier cosa por complicada que sea.

    Mi estimado amigote Alfonso, tu definición de inteligencia es efectiva, quizás habría que pedir a los usuarios de esa inteligencia que tengan en cuenta un precepto indigerible pero cierto, practicamente la totalidad de ideas o conceptos o prevendas que usamos como ciertas en la sociedad del humano, son pura patraña y falsedad casi casi mortal, hay que partir de la base clara y positivista, de que todo u casi todo lo que nos vienen contando los ajenos, es mentira, cochina, eso por supuesto, pero mentira pura y dura, en practicamente toda percepción de la realidad personal, ni te cuento de la global.

    Abrazote gordo

  • kike

    A propósito de inteligencia, mira si no lo has hecho el enlace de los delfines; verás que tienen inteligencia de la buena.

  • Cuando miro la Tierra, nuestro planeta, cuya imagen se nos presente de manera mas habitual tomada desde la Estacion Espacial Internacional o desde cualquier otro sitio de privilegio, no puedo dejar de pensar en el inmenso cambio que el planeta ha tenido que dar para llegar a su estado actual. Los fosiles de animales, que han sido hallados por la Ciencia, nos ofrecen una cronica biologica de gran calado. Sin embargo, los fosiles solo registran los capitulos mas recientes de la colosal epica evolutiva de la Tierra.

    La historia completa de la vida abarca nada menos que cuatro mil millones de años, desde los extraños mundos de los oceanos sulfurosos que se extendian bajo una atmosfera asfixiante, pasando por bacterias que respiraban hierro y quimeras microscopicas, hasta llegar por fin hasta nuestro familiar mundo de oxigeno y ozono, de valles boscosos, de animales que nadan, corren o vuelan. Ni Sherezade podria haber imaginado un cuento mas fascinante.

    Pero la historia no esta completa en su version actual. No puede estarlo, toda vez que cada nuevo dato, cada nuevo descubrimiento fruto de arduo trabajo, plantea nuevas preguntas. John Archibald Wheeler, uno de los fisicos mas destacados del siglo pasado y del que hemos hablado aqui alguna vez, señalo en una ocasion que vivimos en una isla rodeada por un mar de ignorancia. Esta metafora tiene sugerente corolario: a medida que la isla se hace mas grande por la acumulacion, pieza a pieza, de nuevos conocimientos, su linea de costa -la frontera entre el conocimiento y la incertidumbre- se expande proporcionalmente. Es mucho lo que todavia desconocemos de la historia de la vida, y lo mjismo podran decir nuestros nietos. No obstante, si ya conociesemos todo lo que hay por conocer, el interes cientifico no tendria razon de ser.

    na cosa esta clara, la diversidad biologica contemporanea es el producto de casi cuatro mil millones de años de evolucion. Somos parte de ese legado y, decir que somos la especie situada en el mas alto nivel…seria algo que, ademas de “creido” podria estar equivocado, ya que, no tenemos el conocimiento suficiente para saber la “conciencia” que puedan llegar a tener otros animales vivos de la Tierra. Lllegar a comprender nuestro propio lugar en el mundo es parte del misterio y, desde luego, si, por casualidad somos la especie mas elevada, tambien somos la especie mas responsable de todo lo que aqui se haga.

    Sabemos que la vida nacio por mediacion de procesos fisicos en la Tierra primigenia. Estos mismos procesos han sustentado la vida una era tras otra y aqui estamos pero, en cualquier momento, la cosa se podria torcer y todo se iria al traste (solo digo que seria posible) y, por lo menos, debemos tomar conciencia de que, lo que este en nuestras manos deberia hacerse.

  • kike

    Estoy convencido que en la interminable evolución de las especies, alguna de las existentes irá adquiriendo inteligencia hasta alcanzar la mínima necesaria para organizarse social y tecnológicamente,, o incluso pudiera surgir una nueva; aunque para ello se necesita mucho tiempo, nuestro planeta y nuestra estrella nos proporcionarán seguramente el suficiente; entonces podría darse el caso de que nuestra especie hubiera desaparecido, que sería lo más normal, o bien que ambas convivieran, con lo que muchas cosas podrían cambiar.

    Recuerdo el símil que hizo Sagan, en el que en un calendario anual se fueron plasmando las diferentes eras de la vida en el planeta, donde el ser humano solo aparecía en el último cuarto de hora del día 31 de diciembre; eso demuestra claramente las grandes posibilidades que existen para las diferentes especies en su evolución; y si bien sabemos que muchas se han estancado sin alcanzar un grado mínimo de inteligencia, no quita que otras puedan lograrlo.

  • Cesar Pineda

    En el supuesto caso de algun observador fuera de nuestro sistema solar, en cual direccion tendria que alzar la vista para detectarnos, alguna constelacion, o que punto de referencia estelar tendria que observar.

  • Supongo que depende donde se encuentre el extraterrestre observador.
    D.

  • Me llama la atenciòn que en el texto dice: “que la imàgen representa Africa y Antàrtida”, pero acaso no es Amèrica?
    Por favor corrìjanme si estoy mal, gracias de antemano.
    Saludos desde Norteamèrica.

  • kike

    Creo que no hay duda alguna; se ve claramente el cuerno de África(Atiopía y Somalia); la península arábiga y la gran isla de Magadascar más abajo.

  • nelson

    Hola muchachada.
    Hola estimado Géminis:

    Tu duda es razonable, pues mirándola de nuevo, realmente las formas de las nubes pueden inducir a error, en particular las que se asemejan a América del Sur, abajo y a la derecha del Cabo de la Buena Esperanza, y las que, sobre el continente, parecen “delimitar” la zona ártica de Norteamérica.
    Sin embargo, es África; se ve claramente la isla de Madagascar al este del continente; también está muy clara la silueta del ” Cuerno de África” (Somalía) y la Península Arábiga, bien arriba, rodeada por el Mar Rojo, el Golfo de Aden y el Golfo Pérsico, una zona que en estos días lamentablemente está en “alerta roja” de nuevo, y nos estamos acostumbrando a ver en los noticieros.

    Un saludo grande, para tí y para tod@s.

  • nelson

    Hola Kike:

    Hola Kike; disculpa la reiteración.

    Saludotes.

  • nelson

    Es que estoy repetitivo hoy…;)

  • Gracias Nelson por tu fina explicaciòn, ya me quedò claro = a Kike.
    Saludos cordiales

  • nelson

    Gracias a tí, Géminis; tratamos de ser útiles y de paso revisamos lo que creíamos que sabíamos. Por ejemplo: recién (después de viejo) me vengo a enterar que el Cabo de Buena Esperanza NO ES el extremo meridional de África, la división entre el Atlántico y el Índico:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Cabo_Agulhas

    Saludotes abundantes.

  • kike

    Para un observador que viajara por el espacio, habría que distinguir si supiera más o menos nuestra situación o no; si la sabe está claro que nos encontraría (Creo), de lo contrario lo tendría muy difícil; nuestra situación en el brazo de Orión, en el plano de la eliptica, a unos 30.000 a.l. del centro, no creo que ayude; no existe nada especial para poder detectarnos, a no ser las señales acústicas que contínuamente lanzamos al espacio; nuestra pertenencia a una estrella amarilla de las más corrientes sumado al contínuo deambular alrededor de la galaixa no facilita nuestra localización; de hecho esa dificultad a lo mejor nos conviene….

    La mejor forma de localizarnos creo que reside en las sondas Voyager lanzadas en 1.977, que contienen datos concretos de nuestra ubicación,siendo susceptibles de ser encontradas por alguna civilizaciónón, pero tras más de 30 años aún se encuentran saliendo de la influencia de nuestra estrella; y es que la enormidad del espacio complica bastante todo eso.

  • Terraqueos saludos,

    Como en parte del texto se menciona la atmosfera terrestre, y el link involucrado deja sabor a poco, les paso este siguiente link que describe la atmósfera terrestre kilómetro a kilómetro.

    Disfruten,

    http://www.ouramazingplanet.com/earth-atmosphere-layers-atmospheric-pressure-infographic-0326/

    D.

  • Anndy

    Que hermosa es la Tierra, los amigos del Apod volvieron a jugar con los mosaicos de distintas imagenes, para recrear la toma realizada por los astronautas del Apollo 17 en el año 1972, cuanto daño ha sufrido nuestro planeta desde entonces debido a nuestra forma de vivir, al paso que vamos conviene encontrar pronto un nuevo lugar para vivir.

    Saludos desde Guatemala…

  • Cesar Pineda

    Gracias por la respuesta, extensivas a Delonix, muy amables, saludos.

  • Gustavo

    La imagen, más que foto, no me ha impresionado lo suficiente. Primero porque, como cita el texto, es una de las fotografías más difundidas de la Tierra; segundo, porque ese mosaico lo hace un programa que anda por ahí y que no recuerdo el nombre, suficiente con escoger un montón de fotos y dejar que el software haga su trabajo más o menos inteligentemente que, por cierto, no ha sido programado ni por un pulpo ni por un delfín precisamente.
    .
    Esto de la inteligencia no deja de ser un tema relativo. Recuerdo que cuando se desarrollaron los primeros tests de inteligencia resultaba que al aplicarlo a gente de color estos daban un menor CI (coeficiente intelectual). De ello se dedujo, con muy mala práxis por no decir con muy mala leche, que la raza negra eran intelectualmente inferiores a los blancos. Resultó más tarde que aquellos primeros tests habían sido elaborados a partir de muestras de una población mayoritariamente blanca y claro, había sesgos importantes en cuanto a las necesidades y modo de vida de los blancos que para nada tenía que ver con la de los de color. Las percepciones del mundo y su entorno son distintas según las sociedades, las culturas y el medio que rodea a cada una de ellas e incluso, dentro de una misma sociedad, se dan percepciones distintas del entorno lo que lleva a aplicar soluciones distintas en cada caso.
    .
    No pongo en tela de juicio tales tests siempre y cuando sean elaborados para una población concreta con muestras representativas y aplicados despues a miembros de esa misma población. De esa manera sí podremos determinar qué individuo es más inteligente que otro en esa población en concreto (y no se entienda por población un lugar geográfico sino un conjunto de individuos que comparten un mismo entorno sociocultural).
    .
    Cuando ando por la calle y me cruzo con un individuo que escupe justo delante de mí lo tengo por considerar con las mismas aptitudes que un perro que, en ocasiones, pueden mearse en tu propia pierna. No sé si considerar eso como carencia de inteligencia o como carencia total y absoluta de educación o habilidades sociales. Sin embargo, en Japón, los escupitajos a diestro y siniestro son más que habituales y no creo que podamos tener a los japoneses como individuos no inteligentes.
    .
    El tema de la inteligencia no deja de ser complicado desde cualquier punto de vista que uno pretenda afrontarlo.
    .
    Con estas tenemos que si fuéramos capaces de elaborar un test específico para pulpos o para delfines pudiéramos llegar a sorprendernos de que, comparado con el nuestro, sus CI fueran superiores al nuestro, al de los humanos. Quizás, en sus “ambientes”, sean muy superiores a nosotros y demuestren mayores capacidades de la misma manera que alguna especie de monos demuestran capacidades que nos asombran…
    .
    Pero ni los delfines, ni los pulpos, ni los monos han escrito la fórmula del área de un cuadrado. Para ellos no es una cuestión vital ni creo que piensen en alcanzar las estrellas… pero para nosotros ha resultado que sí. Hay una diferencia muy grande entre especies cuando a inteligencia nos referimos. No hay comparación, y eso nadie puede ponerlo en duda ni discutirlo.
    .
    Creo que la inteligencia debe empezar a medirse desde el instante en que pueda determinarse el momento en que un individuo cualquiera de una especie cualquiera pueda “tener consciencia de sí mismo y de su relación con los demás y de su papel en el Cosmos”. Por ahora, que sepamos, sólo la especie humana -con todos sus idiotas y con todos sus genios- ha conseguido llegar a ese extremo. ¿Hay alguna especie que dé más?
    .
    La supremacía de lo humano está más que demostrada. Ahora bien, ¿estamos utilizando adecuadamente nuestra inteligencia? o ¿no estaremos dejándonos llevar por “instintos no naturales” de supervivencia y nos estemos dejando llevar como necios por esas otras exigencias artificiales de dominio, de supremacía y de poder económico-político-social?. Es aquí donde nuestra inteligencia la pongo en duda… aunque no dejo de ser optimista sobre nuestro futuro.
    .
    Un saludo.

  • Buenas ,a tod@s.La foto me agobia
    Hay muy buenas ideas expuestas por todos,creo que esa compenetración nos puede dar un esbozo de lo que es ser inteligente en el sentido de ser humano.
    Tener humanidad me evoca a la parte inteligencia emocional,Reir,llorar ,odiar,amar…también encontrariamos tal vez como ensayo,vestigios e incluso manifestaciones claras de capacidad, de esas emociones o sentimientos en diversos especímenes del reino animal e incluso con menor intensidad en el reino vegetal.

    Incluida la COMPASIÓN.Paz

  • Gustavo

    ¡Cachis!, había escrito unas cuantas líneas dedicadas a compartir tu comentario pero por buscar un enlace he metido la pata y he borrado el mío sin querer.
    .
    Como a estas horas me da pereza reescribirlo de nuevo me limito a dejar el enlace con el que acababa mi comentario. Quizás ya lo conozcaís, se llama Home. Vale la pena verlo enterito (espero que el enlace funcione)
    .
    http://www.youtube.com/watch?v=SWRHxh6XepM.
    .
    Un saludo.

  • excalibur

    La cuna de la humanidad.

  • He visto solo la mitad y estoy deseando volver a verlo terminar.Simplemente MARAVILLOSO,Gracias

  • sssssssssss

    Para un mejor entendimiento de la filosofía del documental, visionar la rueda de prensa de presentación;

    http://www.youtube.com/watch?v=lUWvM7y0jWg&feature=channel

  • Gracias por el enlace,complementario.Por poner un pero tanto en el de Gustavo y en el tuyo me rechina la publi…esto debería financiarlo los organismos políticos…no obstante me han encantado y creo que deberian verlos todo el mundo.

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