Por encima de la aurora austral
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El 29 de mayo, mirando hacia el sur desde un punto aventajado a unos 350 kilómetros por encima del Océano Índico meridional, los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional observaron esta enorme y verde cinta titilando por debajo.

Conocida como aurora australluces meridionales, las bandas cambiantes y luminosas se ven también habitualmente en elevadas latitudes norte, conociéndose allí como la aurora boreal o luces septentrionales.

Norte o sur, sus razones son las mismas, cuando potentes partículas cargadas desde la magnetosfera arremeten contra la atmósfera cercana a los polos de la Tierra.

Para producir el característico brillo verdoso, las partículas energéticas excitan los átomos de oxígeno a altitudes de 100 kilómetros o superiores.

La aurora del 20 de mayo probablemente fue provocada por la interacción de la magnetosfera con una eyección de masa coronal que estalló desde el Sol el 24 de mayo.

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  • ngcaaron

    Buenos días!
    No me imaginaba que estos fenómenos pudieran ser visibles desde el espacio, y mucho menos observados y fotografiados por los astronautas de la ISS. Cada día recibo una nueva sorpresa. Siempre deseé ver una, aunque creo que nunca tendré esta oportunidad.
    Después de informarme un poco en la web, he leído que también se dan en otros planetas del Sistema Solar, como Marte, Júpiter y Saturno.
    Las auroras polares, que pueden ser de distintos colores (rojo, verde…) se componen de plasma, si no me equivoco; por lo que Emilio, como leí en sus comentarios de ayer en el que decía que le habían propuesto pertenecer al Grupo Especializado de Plasma, podrá ampliar nuestros conocimientos sobre este tema 🙂
    Saludos!!

  • Espantapájaros

    Sobrecogedor y bello!

    Impresionante fotografía.

    Estaría bien que tales interacciones con lo que nos llega del Sol sirvieran para eliminar los elementos contaminantes de nuestra atmósfera, como si de una limpieza facial se tratara.

    Nota: en el último párrafo la primera fecha debería ser 29 de mayo según la traducción original.

  • Espantapájaros

    Te dejo unas auroras en Saturno:
    http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/1998/05/

    Parece que se esté quemando el planeta.

  • Salud ngcaaron !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Animoso compañero, gracias por ofrecer tu curiosidad repleta de sorpresa en este foro, definitivamente a los que nos creemos con cierta “experiencia” en las lides espaciales, poder ver y apreciar la sorpresa y satisfacción que sufrís algunos compañeros con las fotos, resulta enriquecedor y coloca a la propia persona en su sitio exacto, y para entenderlo, me tomo la libertad de dar explicación espaecial.

    Nada existe más interesante que la curiosidad, y esa cosa puede perderse cuando se profundiza mucho en cualquier tema ya que nuestro cerebro funciona de forma que cuando sabe algo ya no sigue en su estudio, y eso es fallo grave, fallo que se hace patente cuando aparece alguien que flipa con por ejemplo las auroras polares y los avezados no pasamos de una simple sonrisa al observarla, ya que como sabemos el proceso y sistema del fenómeno tomamos posición “altiva” ante la situación, y repito, eso es fallo que puede evitarse dando giro amplio a la conocida idea de que la mente humana está incapacitada por tamaño para comprender gran parte del funcionamiento de lo que sea.

    Esa frase tan repetida de que “desconocemos más de lo que conocemos”, en vez de producir desasosiego es el mejor acicate para mantener alta la dosis de curiosidad por no haber límite para la acumulación de conocimientos, aunque a algunos se nos olviden las cosas por tener la memoria dañada por causas que mejor obviamos, así las cosas, encontrar desconocimientos es una gran alegría, es justo lo más necesario para recoger información aceptable, es decir, que es mucho mejor partir de cero y con la mente abierta y limpia alejada de seguridades y prejuicios, que tenerla ya supuestamente rellena de ideas claras y conceptos fijos que impiden la apertura de la visión en toda dirección, por lo tanto que aparezcas y regales tu ignorancia respecto de este fenómeno, que tengas conceptos equivocados respecto del plasma y lo digas, amigo compañero Ngcaaron, es ciertamente un regalo gigante y un acicate para los que saben y desean compartir conocimientos, única forma de disfrutarlos, como todo el mundo sabe.

    Vale, sabemos mucho menos de todo, de lo que conocemos, pero eso en vez de percibirlo como una tara o incapacidad, debería ser asumido como el regalo más grande a imaginar por nuestro proceso cognitivo, nada indica que tenga fondo el pozo de la ignorancia, con lo que sirve para ser rellenado de ideas y datos que pueden ser bien tamizados con el pensamiento crítico y el escepticismo científico, es lo que debería hacer todo humano joven que quiera pasear la vida con independencia intelectual y buena base para forjar su filosofía vital.

    Gracias Ngcaaron por regalarnos tu visión de las cosas, aunque no lo veas claro, hace que los que tenemos ideas ya forjadas al respecto, nos tengamos que replantear la forma en que guardamos o exponemos, eso que se supone sabemos, ya que de nada sirve saber o sentir, si solo es posesión privativa del sujeto y lo comparte con nadie.

    Amplio saludote

  • Anndy

    Esta aurora austral es verdaderamente impresionante al verla por encima, nunca he tenido la oportunidad de poder observar alguna desde aqui abajo.

    Saludos desde Guatemala…

  • Pingback: La ISS por encima de la aurora boreal()

  • Hola, amigos.

    Siempre me han resultado maravillosas las emisiones de luz de la alta atmósfera de la Tierra, causadas principalmente por átomos de oxígeno o moléculas de nitrógeno que son excitados por electrones acelerados en la magnetosfera. La aurora visible está dominada por emisiones de oxígeno en el verde (longitud de onda 557.7 nm) y el rojo (630 nm), ocurriendo respectivamente a altitudes de 100 Km y por encima de unos 400 Km, y emisiones de nitrógeno en el rojo (661-686 nm), a unos 95 Km.

    En ocasiones pueden observarse emisiones de nitrógeno de color violeta o púrpura (391,4 nm) en las zonas superiores de la aurora iluminada por el Sol a altitudes de 1.000 Km..

    Popularmente conocidas como luces boreales (o luces australes en el hemisferio Sur), las aurora tiene una serie de formas características. Estas pueden variar desde un resplandor sobre el horizonte del hemisferio Norte (del cual aurora boreal –amanecer boreal- toma su nombre), hasta arcos y bandas que pueden ser homogéneos, o pueden mostrar rayos verticales. También es posible observar rayos y trazos aislados de luz auroral.

    La más espectacular de todas es la corona, un efecto de perspectiva en la que los rayos parecen converger hacia una única región del cielo casi en el cenit durante una tormenta particularmente intensa. Durante la intensa actividad, los rayos y las demás estructuras se desplazan provocando un efecto de “cortina”, pudiendo haber a menudo cambios súbitos de brillo. La aurora puede observarse desde el hemisferio Sur como aurora austral, una imagen espectacular de la actividad presente al mismo tiempo en el hemisferio opuesto de la Tierra.

    La actividad auroral está presente más o menos continuamente en los óvalos aurorales situados en latitudes altas. Los observadores en latitudes más bajas, como en las Islas Británicas, el sur de Estados Unidos o Australasia, observan la actividad auroral sólo cuando la magnetosfera se ve perturbada por sucesos solares violentos de los que últimamente hemos estado escasos y que, al parecer, de nuevo vuelven para la tranquilidad de muchos que creian a nuestro Sol en fase terminal cuando solo se trataba del ciclo normal de actividad.

    Las auroras de latitudes medias están normalmente desencadenadas por fulguraciones solares o eyecciones de masa coronales, y se concentran en períodos de alta actividad de manchas solares. También, como nos dice el compañero arriba, existen auroras en Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Desde luego, la ISS no es mal sitio para localizar este bonito fenomeno.

    Saludos.

    Nota: ¡Cuanta razon lleva el amigo Jipi! Precisamente, el hecho de que nuestra ignorancia sea infinita y, nuestros conococimientos limitados, tiene que ser el mejor acicate para tener despierta nuestra curiosidad por saber aquello que desconocemos. ¿Saberlo todo? ¡Que aburrimiento!

  • Es curioso como, al tocar algunos temas, te pueden llegar otros mas o menos relacionados a la mente y, con el de hoy, se me ocurre pensar en la estrecha relación energética del Sol y la Tierra que, aparte de los bonitos fenomenos que se puedan generar, es muchisimo mas y, desde luego, para nosotros, es primordial.

    Mientras en el núcleo del Sol quede suficiente hidrógeno para mantener las reacciones termonucleares, la estrella que nos alumbra inundará la Tierra con radiación solar, que suministra la energía necesaria para mantener la mayoría de los procesos físicos y químicos que se producen en nuestro planeta (tambien las auroras borelaes).

    Esta radiación calienta la atmósfera y el océano, genera vientos y lluvias y sostiene el inexorable proceso de la denudación. De todas las conversiones generadas de las energías globales que se producen en la Tierra, las geotectónicas (la lenta modificación del fondo oceánico y de los continentes, acompañada de terremotos y las espectaculares liberaciones energéticas de los volcanes), son las únicas que no proceden de la radiación solar, sino de la gravedad y de la liberación gradual del calor terrestre.

    La luz solar también suministra la energía necesaria para la fotosíntesis, la más importante transformación bioquímica, creando nueva biomasa en bacterias, fitoplancton, plantas superiores y, sobre todo, en bosques y praderas. Esta síntesis es el fundamento de la cadena alimenticia necesaria para el metabolismo heterótrofo de animales y personas, a los cuales la nutrición les permite desarrollar actividades que van desde una simple carrera a trabajos más elaborados, como la ocupación laboral y el ocio.

    Así de importante es la luz. Las sociedades humanas, desde los pequeños grupos de cazadores o pastores hasta las sociedades más complejas que dependen de los enormes flujos de combustibles fósiles y electricidad, han estado ineludiblemente ligadas al continuo flujo de energía solar y a los almacenamientos energéticos procedentes de la misma.

    El proceso de formación de carbón a partir de restos vegetales acumulados en zonas acuáticas y sumergidos, de tal manera que estaban aislados de la atmósfera, sufrieron una transformación por efecto de las bacterias anaeróbicas, que aumentan la concentración de carbono de los azúcares y desprenden gases, como metano y anhídrido carbónico. Así se forma una masa gelatinosa de turba. Posteriormente, ésta se hunde y sobre ella se van depositando nuevas capas. Las más inferiores pueden sufrir transformaciones metamórficas debido a la elevada presión y temperatura que soportan, convirtiéndose en grafito. Las condiciones biológicas, climáticas y estructurales más favorables para que tenga lugar esta serie de transformaciones se dieron durante el periodo carbonífero, que en Eurasia y Norteamérica se encontraban situadas en posición tropical y cubiertas de grandes bosques próximos al mar, que se inundaron debido a los movimientos verticales causados por la orogenia hercínica. Los yacimientos de carbón de mayor antigüedad proceden del devónico y los más modernos del cuaternario inferior.

    El proceso de formación del petróleo se origina a partir de acumulaciones de plancton marino que sufre transformaciones, semejantes a la carbonización, por bacterias anaeróbicas, y que dan lugar a una materia denominada sapropel y posteriormente a la mezcla de hidrocarburos típica del petróleo. Esta transformación de hidrocarburos suele tener lugar al mismo tiempo que el proceso de sedimentación de arenas y arcillas que se transformarán en areniscas y margas, y quedarán impregnadas por el petróleo, dando lugar a las rocas madre de éste. Cuando éstas sufren presiones orogénicas o simplemente quedan sometidas a una mayor presión al hundirse los sedimentos, el petróleo migra hasta encontrarse con rocas impermeables que impiden su avance y se acumula en el subsuelo, generando los verdaderos yacimientos petrolíferos.

    Los hidrocarburos gaseosos están acumulados en la parte superior de estos yacimientos de petróleo (aceites de roca: del latín petram, “piedra” y oleum, “aceite”), que es un aceite mineral hidrocarbonato, oleaginoso, inflamable, de olor acre, densidad inferior a la del agua y cuyo color varía desde el negro al incoloro. Consta principalmente de hidrocarburos líquidos, en los que se encuentran disueltos hidrocarburos sólidos (asfaltos y betunes) y gaseosos (metano, butano y acetileno); también contiene pequeñas porciones de nitrógeno, azufre, oxígeno, colesterina, porfirinas, vanadio, níquel, cobalto y molibdeno. De todo esto, mediante procesos industriales de refinado, se obtienen los productos de todos conocidos como la gasolina, nafta, queroseno, gasóleo, etc.

    Su combustión es una de las fuentes más importantes de contaminación por los elevados porcentajes de azufre y otras materias que contiene. Sin embargo, por obtener esta fuente de contaminación y “riqueza” se crean conflictos que desembocan en las guerras que azotan nuestro mundo.

    Ahora, después de esta breve explicación, sabemos un poco más sobre esta materia prima que ha servido, y continuará aún algún tiempo sirviendo de base a muchas generaciones pasadas y alguna menos futura: civilizaciones del combustible sólido, con su profesión de servicios energéticos, transporte generalizado y exceso de información (no siempre deseable, ya que si elimináramos el 80% de las programaciones televisivas, el mundo sería algo más culto y estaría menos embrutecido).

    Un observador extraterrestre no podría encontrar nada extraordinario que le permitiera distinguir el Sol entre las millones de estrellas similares que existen en la nuestra y otras galaxias, y que a su vez representan una fracción de cientos de miles de millones de cuerpos radiantes que las forman. Como se ha dicho otras veces, nuestro Sol pertenece a una clase común de estrella localizada aproximadamente en el centro de la secuencia principal del esquema de clasificación conocido como de Herzsprung-Russell, denominada enana G2, que posee un característico color amarillo y una magnitud estelar poco importante (+4’83). Así que, después de 4.500 millones de años, el Sol está a la mitad de su vida y va camino de transformarse de enana en gigante roja. Cuando esto ocurra, su luminosidad será mil veces mayor que la actual, y su diámetro, enormemente expandido, alcanzará (probablemente) la Tierra. Durante algún tiempo el planeta girará dentro de una órbita en el interior de la ligera cubierta de la estrella, pero final e inevitablemente caerá describiendo una espiral hasta ser engullida por el núcleo de la gigante roja.

    Mucho antes de que el Sol se transforme en una gigante roja la vida en la Tierra desaparecerá. Según se contraiga el núcleo solar, las reacciones termonucleares calentarán su capa externa; el diámetro de la estrella se expandirá unas diez mil veces y la radiación de la subgigante roja evaporará los océanos y mares de la Tierra generando fortísimos vientos calientes en la convulsa atmósfera del planeta.

    Sin embargo, mientras haya hidrógeno en el núcleo de la estrella, los inexorables cambios de su luminosidad serán graduales y el Sol continuará suministrando la energía necesaria, tanto para la vida en la Tierra como para la mayoría de las transformaciones físicas que ocurren en ella.

    Las primeras explicaciones científicas de la radiación solar, cálculo basado en la gravitación de Hermann Helmholtz, conducen a una estimación de la vida de la estrella de unos treinta millones de años. La famosa ecuación de Einstein relacionando la materia y la energía abrió el camino hacia un modelo más preciso que, por sí sólo, tampoco nos ofrece una solución completamente satisfactoria. Por otra parte, no parece probable que la transformación total de materia solar, convirtiendo los núcleos atómicos y los electrones en radiación (según teorizaba Sir Arthur Eddington), pueda producirse ni siquiera a temperaturas superiores a los diez mil millones de grados Kelvin (K). La idea hoy aceptada de que la producción de la energía en el núcleo del Sol obedece a reacciones nucleares fue propuesta a finales de los años treinta por Hans Bethe, Charles Critchfield y Carl Friedrich von Weizsäcker.

    La fusión de hidrógeno en helio, en el ciclo protón-protón, se inicia cuando la temperatura alcanza los trece millones de grados Kelvin. Justo por encima de los 16 millones Kelvin empieza a dominar el ciclo carbono-nitrógeno que genera C12. No podemos estar seguros, pero de acuerdo con los mejores modelos, el ciclo C-N genera solamente un 1’5% de la energía total del Sol.

    Las reacciones en el núcleo solar consumen entre 4’3 y 4’6 millones de toneladas de materia cada segundo, de manera que de 4.654.000 t de hidrógeno, 4.650.000 se transforman en helio, y las 4.000 toneladas que faltan son lanzadas al espacio en forma de radiación termonuclear (luz y calor) de la que una pequeña parte nos llega a la Tierra para hacer posible la vida.

    De acuerdo a la relación masa-energía de Einstein, liberan 3’89×1026 J de energía nuclear. Este inmenso flujo de energía es rápidamente transformado en energía térmica, que es transportado, isotrópicamente, hacia el exterior, primero por irradiación aleatoria y luego más rápidamente por convección direccional.

    Suponiendo (como antes apuntaba) que la radiación es isótropa, la potencia de la luz visible que atraviesa cada metro cuadrado de la capa emisora de la fotosfera es aproximadamente de 64 MW. Como en el espacio no hay prácticamente atenuación de la radiación solar, cuando ésta alcanza la órbita de la Tierra tiene una densidad de potencia igual al cociente entre la luminosidad total del Sol (3’89×1026 W) y el área de una esfera de radio orbital (que, como promedio, es de unos 150 millones de kilómetros).

    Este flujo, tradicionalmente conocido como la constante solar, es la tasa máxima de energía que llega a la parte superior de la atmósfera terrestre. A principios de los años setenta, la NASA utilizó para el diseño de las naves espaciales un valor de la constante solar igual a 1.353 W/m2. El flujo ha sido medido directamente en el espacio desde 1.979, cuando el satélite Nimbus 7 obtuvo un valor de 1.371 W/m2. En el más reciente satélite de la Solar Maximum Mission lanzado en 1.980 se obtuvo una media ponderada de 1.368’3 W/m2.

    Las observaciones continuadas desde el espacio han revelado la existencia de una compleja regularidad de pequeñas fluctuaciones de corta duración que, debido a la interferencia de la atmósfera, no habían podido ser observadas anteriormente. Estas fluctuaciones de poca duración (del orden de días a semanas) y de hasta un 0’2 por ciento son debidas al paso de manchas oscuras y fáculas brillantes que arrastra el Sol en su rotación; el ciclo medido es de 11 años, en el que la radiación solar disminuye en un 0’1 por ciento entre el valor máxima y el mínimo.

    La longitud de onda de la energía electromagnética emitida por el Sol y que llega a la Tierra varía en más de diez órdenes de magnitud. Va desde la longitud de onda más corta, que corresponde a los rayos gamma y rayos X de menos de 10-10 m, hasta la longitud de ondas de radio que superan el metro.

    El aspecto del espectro de la radiación solar es similar al de un cuerpo negro a 6.000º K. Ambos espectros son especialmente parecidos en el rango de la longitud de onda mayor que la del amarillo, pero para longitudes de onda menores, el espectro solar cae notablemente por debajo de la línea de los 6.000º K. De acuerdo con la ley de desplazamiento de Wien, la emisión máxima a esta temperatura es de 483 nm, cerca del final de la zona azul del espectro visible y próximo al verde.

    El flujo de energía se reparte desigualmente entre las tres grandes categorías espectrales: radiación ultravioleta (UV), cuya longitud de onda va desde las más cortas hasta los 400 nm y contribuye con menos del 9 por ciento de la radiación total; la luz visible, que va desde los 400 nm del violeta más lejano hasta los 700 nm del rojo más oscuro y representa un 39 por ciento; y la radiación infrarroja (IR), que representa cerca del 52 por ciento.

    La radiación que llega a la superficie de la Tierra es muy diferente de la radiación extraterrestre, tanto cualitativa como cuantitativamente. Las razones físicas de esta diferencia son varias: que la órbita de la Tierra es elíptica, la propia forma del planeta, la inclinación del eje de rotación, la composición de la atmósfera y la reflectividad (albedo) de las nubes y superficies terrestres. Consecuentemente, la radiación solar que llega a la superficie de la Tierra presenta una compleja pauta espacial y temporal. La media anual global es ligeramente inferior a 170 W/m2 en los océanos y de unos 180 W/m2 en los continentes. La diferencia más importante del valor esperado, según la latitud de la zona, se encuentra en la disminución que se presenta en los trópicos y durante los monzones subtropicales, debido a la alta nubosidad. Grandes regiones de Brasil, Nigeria y el sur de China reciben menos insolación que Nueva Inglaterra o las regiones de Europa occidental. Es aún más sorprendente que no haya diferencia entre el flujo máximo que se recibe al mediodía durante el verano en Yakarta, situada en el ecuador, y el que se recibe en ciudades subárticas como Edmonton en Canadá o Yakutsk en Liberia. Quizás el mejor ejemplo sea el de Oahu, donde la casi siempre nublada cordillera Koolau, que intercepta las nubes y las lluvias arrastran los alisios, tiene una media anual de radiación de 150 W/m2, mientras que en Pearl Harbor, a 15 Km de distancia en la dirección del viento, la media es de 250 W/m2.

    La radiación solar media de 170 W/m2 representa anualmente una energía de 2’7×1024 J, que equivale a 87 PW. Esta cantidad es casi 8.000 veces mayor que el consumo mundial de combustibles sólidos y electricidad durante los primeros años noventa. Sólo una pequeña fracción de este inmenso flujo es absorbida por los pigmentos de las plantas para realizar la fotosíntesis, y una parte algo mayor, pero también pequeña, se utiliza para calentar las plantas, los cuerpos de los animales y las personas, así como sus refugios.

    La radiación también sustenta la vida porque al calentar los océanos, las rocas y los suelos, impulsa funciones fundamentales en la biosfera, tales como el ciclo del agua, la formación de los vientos, el mantenimiento de la temperatura adecuada para que funcionen los procesos metabólicos y la descomposición orgánica. Además, es la causante de la erosión que transporta los nutrientes minerales para la producción primaria de materia orgánica.

    A la larga, para mantener el equilibrio térmico del planeta, la radiación solar absorbida debe emitirse al espacio, pero la longitud de onda está drásticamente desplazada hacia el infrarrojo. A diferencia de la radiación de longitud de onda corta emitida por el Sol, que está determinada por la temperatura de la fotosfera (5.800º K), la radiación terrestre corresponde muy aproximadamente a las emisiones electromagnéticas de un cuerpo negro a 300º K (27ª C). El máximo de emisión de esa esfera caliente está en la zona del IR a 966 ?m. Como el 99% de la radiación solar llega en longitudes de onda menores de 4 ?m y el espectro terrestre apenas alcanza los 3 ?m, el solapamiento de frecuencias entre estos dos grandes flujos de energías es mínimo.

    Aqui lo dejamos. Un saludo.

  • Luis

    Hola a todos y mil gracias a los traductores por vuestra constante labor diaria…

    Preciosa foto la de hoy (como tantísimas otras). ¡Yo también sueño con poder ver alguna Aurora al natural!

    Hoy, un fotón maldito (u otra partícula maldita y muy energética) ha actuado nosesabecómo y ha colado una pequeña errata en el último párrafo. Donde dice 20 de Mayo ha de decir 29 de Mayo.

    Un saludo a todos.
    Luis

  • Durruty

    Practicamente todos los asiduos a esta web sabemos (en mayor o menor medida) de los fenomenos que se resaltan en esta foto, pero, poder verlo ES TAN IMPRESIONANTE !! 🙂

    A mi me ha venido a la mente las pelis de ciencia ficcion y sus escudos contra los ataques externos y aquí vemos que la realidad no dista tanto de la ficción:
    -Nuestros escudos: la atmosfera y el campo magnetico
    -El ataque: la parte perjudicial del sol (¡¡ El reverso tenebroso del sol !!) jejeje
    -El traidor: los que con su contaminación debilitan nuestra capa de ozono y producen efecto invernadero

    ¿De que lado estas tu?

  • Edrick 809

    Saluds a todos y todas…

    Muy buena imagen de un fenomeno que nosotros los que vivimos en zonas ecuatoriales, salvo desastrozas ecepciones, no vemos en vivo.

    Es una de mis metas a largo plazo , ir a Alaska o alguna region donde me sean visibles estas MARAVILLAS , Y DELEITARME CON SU LUCES Y FORMAS.

    Nosotros tenemos playas bellas y verano todo el año , otros tienen auroras boreales y montañas nevadas.

    Un abrazo desde Quisqueya la bella.

  • Espantapájaros

    Tengo una pregunta que no tiene que ver con la Aurora Austral, pero sí con la fotografía (y seguro que alguno de ustedes me sabrá responder en un momento):

    En la parte superior derecha de la fotografía se ven estrellas. Bien, teniendo en cuenta que si me subo a una montaña sin contaminación lumínica veo el cielo plagado de centenares de estrellas, por que en esta foto se ven tan pocas? Y por que en las fotos que se hicieron desde la luna apenas se ve ninguna estrella en el ‘firmamento’?

    http://i.treehugger.com/images/2007/10/24/moon%2520surface.jpg

    Gracias de antemano!

    Saludos!

    P.S.: Emilio nos ha tenido entretenido durante un buen rato con su comentario! Si todo el mundo lo supiera todo nos lo habríamos perdido, así como el placer de seguir adquiriendo nuevos conocimientos. Gracias.

  • Salud Durruty !!!!!!!!!!!!!

    A ver, que mi persona tiene interés en tu propuesta, pero me lo has complicado con los parámetros, queda muy feo el lado de los traidores, aunque solo sea por el nombrecito.

    Si me permites y dejamos ambos lados del tablero en condiciones similares, yo me pido el bando en donde haya bonitos uniformes con alpargatas o chanclas u cholas, nada de botas muy pesadas y punta metálica, y si es posible tengan lindas borlitas o aderezos chulos, ya que hay que apuntarse a algo, que se pueda ir elegante.

    Listo, se me avise cuando la flota esté preparada y podamos partir, y que sea en buena hora.

    Saludetes

  • ngcaaron

    Hola!
    Hoy me has dejado un enlace con las imágenes de las auroras en Saturno, el cual te agradezco. Estoy ahora en disposición de devolverte el favor, y eso hago:
    http://www.maikelnai.es/2007/12/15/%C2%BFpor-que-no-se-ven-estrellas-en-las-fotos-tomadas-por-los-astronautas-desde-la-luna/
    En especial estos dos párrafos:

    “¿Entonces por qué en las imágenes tomadas por las Apolo no se ven estrellas? Supón durante un instante que eres un astronauta sobre la superficie de la luna. Quieres tomar una foto de tu compañero de viaje. El sol está bajo en el horizonte, ya que todos los alunizajes se realizaron en la mañana (hora local). ¿Cómo colocarías tu cámara? El paisaje lunar es brillante pues refleja la luz del sol, por supuesto, y tu amigo lleva un traje espacial blanco que también refulge a causa de la luz del sol. Para tomar una foto de un objeto brillante sobre un fondo brillante, necesitas configurar el período de exposición para que sea rápido, y también tendrás que cerrar la apertura todo lo que puedas; es algo similar a lo que hace la pupila de tu ojo cuando se contrae para evitar que entre más luz mientras caminas por la calle en un día soleado.

    De modo que la foto que tomas está adaptada para objetos brillantes. ¡Las estrellas son objetos de brillo tenue! Con una exposición rápida, simplemente no tienen tiempo para quedar registradas sobre la película. No tiene nada que ver con que el cielo sea negro o que haya ausencia de aire, es simplemente una cuestión de tiempo de exposición. Si fueses a dar un paseo al campo en la Tierra, en la noche más oscura imaginable, y fueses a tomar una foto empleando la misma configuración usada por los astronautas, ¡tampoco verías ninguna estrella!”

    Esto se lo puedes aplicar también a la imagen de arriba.
    Espero que te haya sido útil, saludos!

  • Espantapájaros

    Muchas gracias! Mucho me temía que se trataba de tiempos de exposición.

    Y ahí va la siguiente:

    Eso quiere decir que los astronautas sí ven las estrellas en la ISS (o en la Luna en su momento) no? Y las fotos que vemos no son un reflejo “real” de lo que observan los ojos del astronauta no?

    Muchas gracias de nuevo!

    Saludos a todos los curiosos!

  • Esta aurora ha sido elegida como una de las 10 más espectaculares de este año por Space.com. Si queréis ver el resto de las seleccionadas, os paso el enlace.
    http://astrofisicayfisica.blogspot.com/2010/06/las-auroras-mas-espectaculares-del-2010.html

    Un saludo:

    Verónica

  • Lira

    Los astronautas de la ISS deben ver un cielo maravilloso lleno de estrellas, mucho mejor que el que pueda verse desde la cumbre de la montaña más alta, porque desde su posición rebasan la zona más densa de la atmósfera, y eso les permite una visión más limpia.

    En cuanto a la imagen de hoy, los astronautas verán a simple vista esas bandas de la aurora austral algo más tenues, y aunque no sea una toma fiel a la realidad, opino que la diferencia no será muy grande porque, como no vemos muchas estrellas, parece que la sobreexposición no ha sido exagerada.

  • Lira

    Me ha chocado ver a Marte en ese conjunto de planetas poseedores de auroras. Como prácticamente no tiene magnetosfera a causa de su débil campo magnético, daba por hecho que en Marte no sucedían estos fenómenos, pero tras una busca rápida parece que sí las tiene, aunque no como las nuestras.

    En Marte quedan remanentes, probablemente del campo magnético planetario que perdió, generados por las rocas de la corteza, principalmente en el hemisferio sur, con fuertes campos magnéticos residuales que ocasionan auroras de luz ultravioleta al interactuar con las partículas del viento solar. La verdad es que no acabo de entenderlo, ¿hay zonas de Marte donde las rocas superficiales actúan como grandes imanes, generando campos magnéticos entre ellas y provocando auroras al encontrarse estos campos con las partículas solares?

    A ver si alguien sabe de esto 😉

  • Lira

    El núcleo de la Tierra consta de un núcleo interno sólido y un núcleo externo líquido. El hecho de que el material líquido de este núcleo externo gire continuamente, por el propio movimiento terrestre, crea una “dinamo electromagnética” que es la sede del magnetismo.

    Se sabe que la potencia del campo magnético puede cambiar de valor y también se sabe, aunque no se conoce el motivo ni el momento en que pueda volver a ocurrir, que estos campos magnéticos pueden invertir su polaridad, ¿qué efecto tendría? pues entre otros, mientras durara el cambio, la Tierra se quedaría apenas sin campo magnético o lo perdería por completo, por lo que se verían auroras en otros lugares, perderíamos el escudo protector que nos defiende del viento solar y, otra cosa que no entiendo, se corregiría la inclinación terrestre (?), y por tanto, no habría estaciones.

    Es un feo panorama pero, una cosa está clara, estas inversiones ya han sucedido unas 20 veces en los últimos 5 millones de años, y por aquí seguimos, afortunadamente 😉

  • Lira

    Tenemos que agradecer a los exploradores, los viajeros Voyager 1 y 2, que ya han atravesado los límites de la frontera de la heliosfera, los datos que nos han mandado durante más de 30 años y los que continúan mandando, que permiten conocer y estudiar, entre otras, las propiedades físicas del viento solar y su influencia en el medio interplanetario.
    Hoy en día sólo hay 10 personas trabajando para mantener esta misión, es muy barata y sin embargo está proporcionando una cantidad de resultados abrumadores.

  • EStimada lira,
    Para aportar a tu comentario, en esta semana los dos voyager cumplieron 12.000 dias ininterrumpidos de mision!!!!
    D.

  • Adolfo

    ¿HELIOSFERA? ¿No será HELIOPAUSA?

    Atentamente…

  • Estimado Adolfo,
    Hasta donde sé heliopausa=límites de la heliosfera.
    Creo que Lira no está equivocada.

    D.

  • Una pequeña gráfica colgada en Wikipedia

    http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Heliosphere_drawing.gif

    D.

  • Saludos “per tutti”.Por si queda alguien …que siempre vengo bien tarde.
    Me ha gustado mucho leerlo.se nota que es un experto.
    Tengo una duda:Atravesar esas “cortinas” ¿es 100% inocuo?
    También gracias a Isod,el enlace del domingo estaba “al dente”,vamos que ha sido un éxitazo entre los chicos.Paz

  • excalibur

    Hola a todos.

    Es igual a las películas de ciencia ficción en las cuales hay intercambio de rayos láser entre los habitantes ubicados en la superficie del planeta (los que defienden) y naves en órbita (las que atacan) (Star Wars, Star Trek o Battlestar Galactica)

    La foto, por lo rara y extraordinaria (nunca ví antes una aurora desde “arriba” envolviendo al planeta) en mi ranking personal, es un top 15, sin dudas.

    Desde Asunción, Paraguay, un saludo a toda la tripulación.

    excalibur

  • Gerardo Ayala

    Hermosa heliosfera pero mas la aurora

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