La Piel de Zorra, el Unicornio, y el Arbol de Navidad

El brillante gas de hidrógeno es el protagonista de esta maravillosa vista en detalle de la estrella variable S Mon en la débil pero preciosa constelación de Monoceros ,el Unicornio.

En esta región de formación de estrellas (NGC 2264 ), la compleja unión de gas y nubes de polvo yace a unos 2700 años luz y se mezcla con la rojiza emisión nebular excitada por la luz energética de estrellas nuevas y la oscura capa de nubes de polvo.

Las nubes de polvo oscuras cercana a la estrella reflejan la luz de ésta, formando una azulada nebulosa de reflexión .

Esta imagen recoge unos 1.5 grados (o cerca de 3 lunas llenas)  cubriendo una distancia de 70 años luz de la NGC 2264.

En la fotografía vemos la Nebulosa de Piel de Zorra, cuya enrevesada piel yace arriba a la izquierda, la brillante estrella variable S Mon sumergida en una neblina tintada de azul justo debajo de la Piel de Zorra, y la Nebulosa del Cono a lo lejos a la derecha.

Por supuesto, las estrellas de NGC 2264 también se le conocen como el cúmulo estelar del Arbol de Navidad.

La forma de arbol triangular que trazan las estrellas se puede ver en el lateral, con su cumbre en la Nebulosa del Cono y su base centrada cerca de S Mon.


  • Gharghi

    Ya tenemos aquí el árbol.

    Algún día viviremos en un bosque de buenas intenciones.

    Mas tarde, las buenas intenciones serán convivencia pacífica entre todos los hermanos de la Tierra.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    La fiesta está arriba, en la imagen de hoy, con mil luces de colores que están construídas por las energías de las estrellas y de los materiales que están ahí presentes que, con los rayos ultravioletas de las estrellas nuevas quedan ionizados (hidrógeno, oxígeno y otros) y brillan para que todos podamos disfrutar de esa maravillosa vista estelar en la que están presentes varias Nebulosas y múltiples estrellas.

    Es una región de la creación, ahí se cuecen esos guisos que la Naturaleza sabe condimentar tan bien que, después, cuando están hechos y finalizados con todos sus ingredimentes, tanto nos gustan.

    Estrellas nuevas con su cohorte de planetas que formarán nuevos sistemas planetarios. Ahí en esos lugares que arriba se nos muestra, es donde se forman las estrellas y todfo lo que las rodea.

    Predomina el Hidrógeno y moléculas de variada conformación, todo ello, siguiendo una ley escrita en las cuartillas del espacio Cosmológico, es seguida y cumplida por todas las fuerzas presentes y por tada la materia que conforma el enorme espacio nebular que, lleno de estrellas en formación, estrellas nuevas y también estrellas viejas, siguen los caminos dictados por el Universo desde hace miles de millones de años para que, de lo viejo salga lo nuevo.

    Aquí, en la imagen de hoy, tenemos la mejor prueba de que se va lo viejo para que pueda surgir la nuevo, es la ley, en el UNiverso y en todos los lugares que podamos conocer. En la Física, las reglas están para cumplirlas y, pese a quien pese, al final se cumnplen, de eso se encarga la Naturaleza misma.

    El galimatias de arriba, esa sinfonía de colores y destellos, rodeados de vientos solares y de energías que arrastran y empujan las nubes espesas de las nebulosas, esas, son las que hace surgir las nuevas estrellas que, son conglomerados de espeso polvo en cuyos núcleos el calor llega a ser tan intenso que, se produce la reacción protón-protón y aquello comienza a brillar, allí ha surgido una protoestrellas que, poco a poco, contamina de ese brillo al resto de la nube por la reacción en cadena que allí se produce, y, en el cielo, aparece otro puntito lumionoso para que nosotros lo podamos mirar y nos podamos admirar.

    Esos simples puntos brillantes que duran incluso miles de millones de años, son los objetos del cielo que nos traen todo aquello que los seres como nosotros necesitamos para vivir. Su luz y su calor, nos son tan necesarios que, sin ellos, no podríamos estar aquí.

    Pensando en ello, no es de extrañar que los antiguos egipcios, adoraran al Sol, ellos comprendieron el valor que para sus vidas tenía.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Cuando me sumerjo en los misterios y maravillas que encierra el universo, no puedo dejar de sorprenderme por sus complejas y bellas formaciones, la inmensidad, la diversidad, las fuerzas que están presentes, los objetos que lo pueblan.

    Pensemos por ejemplo que un átomo tiene aproximadamente 10 exp.-8 centímetros de diámetros. En los sólidos y líquidos ordinarios los átomos están muy juntos, casi en contacto mutuo. La densidad de los sólidos y líquidos ordinarios depende por tanto del tamaño exacto de los átomos, del grado de empaquetamiento y del peso de los distintos átomos.
    De los sólidos ordinarios, el menos denso es el hidrógeno solidificado, con una densidad de 0’076 gramos por cm3. El más denso es un metal raro, el osmio, con una densidad de 22’48 gramos/cm3.

    Si los átomos fuesen bolas macizas e incompresibles, el osmio sería el material más denso posible, y un centímetro cúbico de materia jamás podría pesar ni un kilogramo, y mucho menos toneladas.

    Pero los átomos no son macizos. El físico neozelandés experimentador por excelencia, Ernest Ruthertord, demostró en 1.909 que los átomos eran en su mayor parte espacio vacío. La corteza exterior de los átomos contiene sólo electrones ligerísimos, mientras que el 99’9% de la masa del átomo está concentrada en una estructura diminuta situada en el centro: el núcleo atómico.

    El núcleo atómico tiene un diámetro de unos 10 exp.-15 cm (aproximadamente 1/100.000 del propio átomo). Si los átomos de una esfera de materia se pudieran estrujar hasta el punto de desplazar todos los electrones y dejar a los núcleos atómicos en contacto mutuo, el diámetro de la esfera disminuiría hasta un nivel de 1/100.000 de su tamaño original.

    De manera análoga, si se pudiera comprimir la Tierra hasta dejarla reducida a un balón de núcleos atómicos, toda su materia quedaría reducida a una esfera de unos 130 metros de diámetro. En esas mismas condiciones, el Sol mediría 13’7 km de diámetro en lugar de los 1.392.530 km que realmente mide. Y si pudiéramos convertir toda la materia conocida del universo en núcleos atómicos en contacto, obtendríamos una esfera de sólo algunos cientos de miles de km de diámetro, que cabría cómodamente dentro del cinturón de asteroides del Sistema Solar.

    El calor y la presión que reinan en el centro de las estrellas rompen la estructura atómica y permiten que los núcleos atómicos empiecen a empaquetarse unos junto a otros. Las densidades en el centro del Sol son mucho más altas que la del osmio, pero como los núcleos atómicos se mueven de un lado a otros sin impedimento alguno, el material sigue siendo un gas. Hay estrellas que se componen casi por entero de tales átomos destrozados. La compañera de la estrella Sirio es una “enana blanca” no mayor que el planeta Urano, y sin embargo tiene una masa parecida a la del Sol.

    Los núcleos atómicos se componen de protones y neutrones. Ya hemos dicho antes que todos los protones tienen carga eléctrica positiva y se repelen entre sí, de modo que en un lugar dado no se pueden reunir más de un centenar de ellos. Los neutrones, por el contrario, no tienen carga eléctrica y en condiciones adecuadas pueden estar juntos y empaquetados un enorme número de ellos para formar una “estrella de neutrones”. Los púlsares, según se cree, son estrellas de neutrones en rápida rotación.

    Estas estrellas se forman cuando las estrellas de 2 – 3 masas solares, agotado el combustible nuclear, no pueden continuar fusionando el hidrógeno en helio, el helio en oxígeno, el oxigeno en carbono, etc, y explotan en supernovas.

    Las capas exteriores se volatilizan y son expulsados al espacio; el resto de la estrella (su mayor parte), al quedar a merced de la fuerza gravitatoria, es literalmente aplastada bajo su propio peso hasta tal punto que los electrones se funden con los protones y se forman neutrones que se comprimen de manera increíble hasta que se degeneran y emiten una fuerza que contrarresta la gravedad, quedándose estabilizada como estrella de neutrones.

    Si el Sol se convirtiera en una estrella de neutrones, toda su masa quedaría concentrada en una pelota cuyo diámetro sería de 1/100.000 del actual, y su volumen (1/100.000)3, o lo que es lo mismo 1/1.000.000.000.000.000 (una milmillonésima) del actual. Su densidad sería, por tanto, 1.000.000.000.000.000 (mil billones) de veces superior a la que tiene ahora.

    La densidad global del Sol hoy día es de 1’4 gramos/cm3. Una estrella de neutrones a partir del Sol tendría una densidad que se reflejaría mediante 1.400.000.000.000.000 gramos por cm3. Es decir, un centímetro cúbico de una estrella de neutrones puede llegar a pesar 1.400.000.000 (mil cuatrocientos millones de toneladas).

    ¡Qué barbaridad!

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Yo, como todos ustedes, un hombre normal y corriente de la calle, escucho a unos y a otros, después pienso en lo que dicen y en los argumentos y motivaciones que les han llevado a sus respectivos convencimientos, y, finalmente, también como todos ustedes, decido según mi propio criterio, que no obligatoriamente, coincidirá con alguna de esas opiniones, y, en algún caso, hasta me permito emitir, la mía propia.

    Suponiendo que algún físico brillante nos resuelva la teoría de campos de cuerdas y derive las propiedades conocidas de nuestro universo, con un poco de suerte, podría ocurrir en este mismo siglo, lo que no estaría nada mal considerando las dificultades de la empresa.

    El problema fundamental es que estamos obligando a la teoría de supercuerdas a responder preguntas sobre energías cotidianas, cuando su “ámbito natural” está en la energía de Planck. Esta fabulosa energía fue liberada sólo en el propio instante de la creación. Lo que quiere decir, que la teoría de supercuerdas es naturalmente una teoría de la Creación.

    Fuimos capaces de predecir que el big bang produjo un “eco” cósmico reverberando en el Universo y que podría ser medidle por los instrumentos adecuados.

    De hecho, Arno Penzias y Robert Wilson de los Bell telephone Laboratories ganaron el premio Nóbel en 1978 por detectar este eco del big bang, una radiación de microondas que impregna el Universo conocido. El que el eco del big bang debería estar circulando por el Universo miles de millones de años después del suceso fue predicho por primera vez por George Gamow y sus discípulos Ralpher y Robert Herman, pero nadie les tomó en serio.

    La propia idea de medir el eco de la Creación parecía extravagante cuando la propusieron por primera vez poco después de la segunda guerra mundial.

    Su lógica, sin embargo, era aplastante. Cualquier objeto, cuando se calienta, emite radiación de forma gradual. Esta es la razón de que el hierro se ponga al rojo vivo cuando se calienta en un horno y, cuanto más se calienta, mayor es la frecuencia de radiación que emite. Una fórmula matemática exacta, la ley de Stefan-Boltzmann, relaciona la frecuencia de la luz (o el color en este caso) con la temperatura. (De hecho, así es como los científicos determinan la temperatura de la superficie de una estrella lejana, examinando su color). Esta radiación se denomina RADIACIÓN DE CUERPO NEGRO.

    Esta radiación (como no), ha sido aprovechada por los ejércitos que mediante visores nocturnos pueden operar en la oscuridad. De noche, los objetos relativamente calientes, tales como soldados enemigos o los carros de combate, pueden estar ocultos en la oscuridad, pero continúan emitiendo radiación de cuerpo negro invisible en forma de radiación infrarroja, que puede ser captada por gafas especiales de infrarrojos.

    Esta es también la razón de que nuestros automóviles cerrados se calienten en verano, ya que, la luz del Sol atraviesa los cristales del automóvil y calienta el interior. A medida que se calienta, empieza a emitir radiación de cuerpo negro en forma de radiación infrarroja. Sin embargo, esta clase de radiación, no atraviesa muy bien el vidrio, y por lo tanto queda atrapada en el interior del automóvil, incrementando espectacularmente la temperatura.

    Análogamente, la radiación de cuerpo negro produce el efecto invernadero. Al igual que el vidrio, los altos niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, causados por la combustión sin control de combustibles fósiles, pueden atrapar la radiación de cuerpo negro infrarroja en la Tierra y, de este modo, calentar gradualmente el planeta.

    Gamow razonó que el big bang era inicialmente muy caliente, y que por lo tanto sería un cuerpo negro ideal emisor de radiación. Aunque la tecnología de los años cuarenta era demasiado primitiva para captar esta débil señal de la Creación, Gamow pudo calcular la temperatura de dicha radiación y predecir con fiabilidad que un día nuestros instrumentos serían lo suficientemente sensibles para detectar esta radiación “fósil”.

    La lógica que había detrás de su razonamiento era la siguiente: alrededor de 300.000 años después del big bang, el Universo se enfrió hasta el punto en el que los átomos pudieron empezar a componerse; los electrones pudieron empezar a rodear a los protones y neutrones formando átomos estables, que ya no serían destruidos por la intensa radiación que esta impregnando todo el Universo.

    Antes de este momento, el Universo estaba tan caliente que los átomos eran inmediatamente descompuestos por esa radiación tan potente en el mismo acto de su formación.
    Esto significa que el Universo era opaco, como una niebla espesa absorbente e impenetrable.

    Pasados 300.000 años, la radiación no era tan potente, se había enfriado, y por lo tanto la luz podía atravesar grandes distancias sin ser dispersada. En otras palabras, el Universo se hizo repentinamente mayor y transparente.

    Hablar, sin más especificaciones, radiación, es estar refiriéndonos a una energía que viaja en forma de ondas electromagnéticas o fotones por el Universo. También nos podríamos estar refiriendo a un chorro de partículas, especialmente partículas alfa o beta de una fuente radiactiva o neutrones de un reactor nuclear.

    La radiación actínida es la electromagnética que es capaz de iniciar una reacción química. El término es usado específicamente para la radiación ultravioleta y también para denotar radiación que podría afectar a las emulsiones fotográficas.

    Radiación blanda, radiación cósmica, radiación de calor, radiación de fondo, de fondo de microondas, radiación dura, electromagnética, radiación gamma, infrarroja, ionizante, monocromática, poli cromática, de sincrotrón, ultravioleta, de la teoría cuántica, de radiactividad… y, como se puede ver, la radiación en sus diversas formas, es, un Universo en sí misma.

    En la imagen de hoy, la radiación es diversa y cada estado de onda larga o corta, tiene una funsión que realizar.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    En una supernova, en orden decreciente tenemos la secuencia de núcleos H, He, O, C, N, Fe, que coincide bastante bien con una ordenación en la tabla periódica que es:

    H, He, (Li, Be, B) C, N, O… Fe

    ¿Apreciáis la maravilla? Las estrellas brillan en el cielo para hacer posible que nosotros estemos aquí descubriendo los enigmas del universo y… de la vida inteligente.

    Pero está claro que todo el proceso estelar evolutivo inorgánico nos condujo desde el simple gas y polvo cósmico a la formación de estrellas y nebulosas solares hasta los planetas, la Tierra en particular, en cuyo medio ígneo describimos la formación de las estructuras de los silicatos, desplegándose con ello una enorme diversidad de composiciones, formas y colores, asistiéndose, por primera vez en la historia de la materia, a unas manifestaciones que contrastan con las que hemos mencionado en relación al proceso de las estrellas.

    Desde el punto de vista del orden es la primera vez que nos encontramos con objetos de tamaño comparables al nuestro, en los que la ordenación de sus constituyentes es el rasgo más característico.
    Al mismo tiempo nos ha parecido reconocer que esos objetos, es decir, sus redes cristalinas “reales”, almacenan información (memoria) que se nos muestra muy diversa y que puede cobrar interés en ciertos casos, como el de los microcristales de arcilla, en los que, según Cairns-Smith, puede incluso llegar a transmitirse.

    Porque, ¿qué sabemos en realidad de lo que llamamos materia inerte? Lo único que sabemos de ella son los datos referidos a sus condiciones físicas de dureza, composición, etc; en otros aspectos ni sabemos si pueden existir otras propiedades distintas a las meramente físicas.
    ¿No os hace pensar que nosotros estemos hechos, precisamente, de lo que llamamos materia inerte?

    Pero el mundo inorgánico es sólo una parte del inmenso mundo molecular. El resto lo constituye el mundo orgánico, que es el de las moléculas que contienen carbono y otros átomos y del que quedan excluidos, por convenio y características especiales, los carbonatos, bicarbonatos y carburos metálicos, los cuales se incluyen en el mundo inorgánico.

    Según sabemos todos, los quarks u y d se hallan en el seno de los nucleones (protones y neutrones) y, por tanto, en los núcleos atómicos. Hoy día, éstos se consideran como una subclase de los hadrones.

    La composición de los núcleos (lo que en química se llama análisis cualitativo) es extraordinariamente sencilla, ya que como es sabido, constan de neutrones y protones que se pueden considerar como unidades que dentro del núcleo mantienen su identidad. Tal simplicidad cualitativa recuerda, por ejemplo, el caso de las series orgánicas, siendo la de los hidrocarburos saturados la más conocida. Recordad que su fórmula general es , lo que significa que una molécula de hidrocarburo contiene n átomos de carbono (símbolo C) y (2n+2) átomos de hidrógeno (símbolo H).

    El número de protones y neutrones determina al elemento, desde el hidrógeno (el más simple), al uranio (el más complejo), siempre referido a elementos naturales que son 92; el resto son artificiales, los conocidos transuránicos en cuyo grupo están el einstenio o el plutonio, artificiales todos ellos.

    Los núcleos, como sistemas dinámicos de nucleones, pertenecen obviamente a la microfísica y, por consiguiente, para su descripción es necesario acudir a la mecánica cuántica. La materia, en general, aunque presumimos de conocerla, en realidad, nos queda mucho por aprender de ella.

    Hablemos un poco de moléculas.

    El número de especímenes atómicos es finito, existiendo ciertas razones para suponer que hacia el número atómico 173 los correspondientes núcleos serían inestables, no por razones intrínsecas de inestabilidad “radiactiva” nuclear, sino por razones relativistas. Ya antes me referiría a las especies atómicas, naturales y artificiales que son de unos pocos millares; en cambio, el número de moléculas conocidas hasta ahora comprende varios millones de especímenes, aumentando continuamente el número de ellas gracias a las síntesis que se llevan a cabo en numerosos laboratorios repartidos por todo el mundo.

    Una molécula es una estructura con individualidad propia, constituida por núcleos y electrones. Obviamente, en una molécula las interacciones deben tener lugar entre núcleos y electrones, núcleos y núcleos y electrones y electrones, siendo del tipo electromagnético.
    Debido al confinamiento de los núcleos, el papel que desempeñan, aparte del de proporcionar la casi totalidad de la masa de la molécula, es poco relevante, a no ser que se trate de moléculas livianas, como la del hidrógeno.

    De una manera gráfica podríamos decir que los núcleos en una molécula constituyen el armazón de la misma, el esqueleto, cuya misión sería proporcionar el soporte del edificio. El papel más relevante lo proporcionan los electrones y en particular los llamados de valencia, que son los que de modo mayoritario intervienen en los enlaces, debido a que su energía es comparativamente inferior a la de los demás, lo que desempeña un importante papel en la evolución.

    Desde las moléculas más sencilla, como la del hidrógeno con un total de 2 electrones, hasta las más complejas, como las de las proteínas con muchos miles de ellos, existe toda una gama, según decía, de varios millones. Esta extraordinaria variedad de especies moleculares contrasta con la de las especies nucleares e incluso atómicas.

    Sin entrar en las posibles diferencias interpretativas de estas notables divergencias, señalaré que desde el punto de vista de la información, las especies moleculares la poseen en mucho mayor grado que las nucleares y atómicas.

    Dejando aparte los núcleos, la información que soportan los átomos se podría atribuir a la distribución de su carga eléctrica, y en particular a la de los electrones más débilmente ligados. Concretando un poco se podría admitir que la citada información la soportan los orbitales atómicos, pues son precisamente estos orbitales las que introducen diferencias “geométricas” entre los diferentes electrones corticales.

    Justamente esa información es la que va a determinar las capacidades de unión de unos átomos con otros, previo el “reconocimiento” entre los orbitales correspondientes. De acuerdo con la mecánica cuántica, el número de orbitales se reduce a unos pocos. Se individualizan por unas letras, hablándose de orbitales s, p, d, f, g, h. Este pequeño número nos proporciona una gran diversidad.

    La llamada hibridación (una especie de mezcla) de orbitales es un modo de aumentar el número de mensajes, esto es, la información, bien entendido que esta hibridación ocurre en tanto y en cuanto dos átomos se preparan para enlazarse y formar una molécula. En las moléculas, la información, obviamente, debe abarcar todo el edificio, por lo que en principio parece que debería ser más rica que en los átomos.

    La ganancia de información equivale a una disminución de entropía; por esta razón, a la información se la llama también negantropía.

    En términos electrónicos, la información se podría considerar proporcionada por un campo de densidad eléctrica, con valles, cimas, collados, etc, es decir, curvas isoelectrónicas equivalentes formalmente a las de nivel en topografía. Parece razonable suponer que cuanto más diverso sean los átomos de una molécula, más rica y variada podrá ser su información, la información que pueda soportar.

    La enorme variedad de formas, colores, comportamientos, etc que acompaña a los objetos, incluidos los vivientes, sería una consecuencia de la riqueza en la información que soportan las moléculas (y sus agregados) que forman parte de dichos objetos. Ello explicaría que las moléculas de la vida sean en general de grandes dimensiones (macromoléculas). La inmensa mayoría de ellas contiene carbono.

    Debido a su tetravalencia y a la gran capacidad que posee dicho átomo para unirse consigo mismo, dichas moléculas pueden considerarse como un esqueleto formado por cadenas de esos átomos.

    El carbono no es el único átomo con capacidad para formar los citados esqueletos. Próximos al carbono en la tabla periódica, el silicio, fósforo y boro comparten con dicho átomo esa característica, si bien en un grado mucho menor.

    Todos esos elementos y todas esas transformaciones se dan ahí “arriba” en ese vasto Universo que aquí nos enseñan cada día.

  • http://www.emiliosilveravazquez.com emilio silvera

    Hablemos de cuerpos.

    Me referiré en primer lugar a los que constituyen nuestro entorno ordinario, que sería todo el entorno que abarca nuestro planeta. En segundo lugar considerare los demás cuerpos y objetos del universo. El análisis de muestras de esos diversos cuerpos ha puesto de manifiesto que, en función de la composición, los cuerpos pueden ser simples y compuestos. Los primeros son, precisamente, los llamados elementos químicos, a las que el insigne Lavoisier (conocido como padre de la química), consideró como el último término a que se llega mediante la aplicación del análisis químico.

    Hoy sabemos que son colectividades de átomos isotópicos.
    La mayoría de ellos son sólidos y se encuentran en la naturaleza (nuestro entorno terráqueo) en estado libre o en combinación química con otros elementos, formando los diversos minerales.

    La ordenación de los iones en las redes se manifiesta externamente en multitud de formas y colores. No obstante debo señalar que, aun siendo abundante esta variedad, no es tan rica como la que corresponde a los cuerpos vivos, tanto animales como vegetales. La explicación se basa en que el número de especímenes moleculares y su complejidad son mucho mayores que en el reino inorgánico.

    Sería conveniente, salir al paso de una posible interpretación errónea. Me refiero a que pudiera pensarse que los reinos que acabamos de mencionar constituyen clases disyuntas, esto es, sin conexión mutua. Y no lo digo porque esté considerando el hecho de que el carbono forma compuestos inorgánicos y orgánicos (lo que también hace el silicio), sino porque haya existido, y aún pueda existir, una conclusión, mejor conexión evolutiva del mundo inorgánico y el viviente que no se puede descartar, de hecho yo particularmente estoy seguro de ello. Estamos totalmente conectados con los ríos, las montañas y los valles, con la tierra que pisamos, el aire que respiramos y con todo el resto del universo del que formamos parte.

    La teoría de Cairns Smith considera que el eslabón entre ambos mundos se halla localizado en los microcristales de arcilla. Mi teoría particular es que no hay eslabón perdido en dicha conexión, sino que es el tiempo el que pone en cada momento una u otra materia en uno u otro lugar. Ahora nos ha tocado estar aquí como ser complejo, pensante y sensitivo. El eón que viene nos puede colocar formando parte de un enorme árbol, de un monte, o simplemente estar reposando como fina arena en el lecho de un río.

    El granito, por ejemplo, consiste básicamente en una mezcla de tres cuerpos compuestos: cuarzo, mica y feldespato. ¿Quién puede decir hoy lo que seremos mañana? Es una maravilla de la Naturaleza.

    En todos los cuerpos que hemos estado considerando hasta ahora, las moléculas, los átomos o los iones se hallan situados en los nudos de la correspondiente red, así que, los electrones de esos individuos se encuentran también localizados en el entorno inmediato de esos lugares. Podríamos decir que la densidad electrónica es una función periódica espacial, lo que significa que al recorrer la red siguiendo una determinada dirección irían apareciendo altibajos, es decir, crestas y valles de la densidad electrónica.

    La estructura de los cuerpos metálicos, así como las aleaciones, merecen una consideración especial. La estructura de los metales y aleaciones difiere de la de los demás cuerpos en un aspecto muy importante que consideraré a continuación.

    Me refiero a que en los cuerpos metálicos existe una deslocalización de los electrones que están menos fuertemente enlazados en los correspondientes núcleos, es decir, de los electrones de valencia.
    Vamos a precisar un poco. Supongamos, para fijar las ideas, que tenemos un trozo de plata metálica pura. En los nudos de la red correspondientes los átomos han perdido su electrón de valencia, pero ocurre que cada uno de estos electrones forma una colectividad que se halla desparramada o dispersa por todo el sólido. Una primera imagen de esta situación fue establecida por el gran físico italiano Enrico Fermi, por lo que se habla de un gas electrónico, llamado también de Fermi, que llenaría los espacios libres, es decir, no ocupados por los iones metálicos.

    Este gas electrónico es el responsable de las propiedades metálicas, tales como el brillo, conductibilidades eléctrica y térmica, etc. La aplicación de la mecánica cuántica a la descripción del estado metálico conduce a la obtención del mapa de la densidad electrónica, o como decía antes, a las características de la información correspondiente.
    Sin entrar en detalles que desviarían nuestra atención hacia otros conceptos fuera de los límites de lo que ahora estoy pretendiendo, utilizaré el mismo lenguaje que para las estructuras de núcleos y átomos.

    Recordemos que en la sociedad de los nucleones y electrones existen las relaciones verticales y las de estratificación, que se manifiestan en las capas y subcapas. En el caso de los metales tendríamos una colectividad de núcleos, arropados con sus capas cerradas, ocupando los nudos de la red; únicamente los electrones de valencia de cada átomo forman la colectividad del gas electrónico.

    La pregunta que nos debemos hacer es: ¿estos electrones, en número igual por lo menos al de los átomos, se hallan estratificados? La respuesta es que sí. Existe una estratificación de estos electrones en las llamadas bandas. El concepto de banda energética resulta de la consideración simultánea de dos aspectos: la cuantización energética (o la estratificación de los niveles energéticos en los átomos) y el grandísimo número de electrones existentes. Este colectivo no podría ubicarse en un número finito y escaso de niveles.

    Esta dificultad queda soslayada si se admite que cada uno de esos niveles atómicos de los n átomos que forman el cuerpo se funde en otros tantos niveles de cierta anchura donde ya pueden alojarse los electrones disponibles.

    Esa fusión de los niveles atómicos da lugar a las bandas. Esta imagen equivaldría a considerar un metal como un átomo gigante en el que los niveles energéticos poseyeran una anchura finita.

    En cuanto a la información que puede soportar un metal, podríamos señalar que sería parecida a la del correspondiente átomo, pero mucha más extendida espacialmente. Una información puntual, la del átomo, daría paso a otra espacial, si bien vendría a ser una mera repetición periódica de aquella.

    ¿Y los cuerpos que pueblan el resto del universo?

    Cuando un cuerpo sobrepasa unas determinadas dimensiones, aparece algo que conocemos como fuerza gravitatoria y que se deja sentir en la forma que todos conocemos y que da lugar primeramente a la fusión de los diversos materiales que forman los cuerpos.

    Así, por ejemplo, en el cuerpo que llamamos Tierra, la presión crece con la profundidad, por lo que a partir de un determinado valor de ésta, aparece el estado líquido y con él una estratificación que trata de establecer el equilibrio hidrostático.

    Dentro de nuestro sistema planetario se distinguen los planetas rocosos, hasta Marte y meteoritos inclusive, y el resto de ellos, desde Júpiter en adelante, incluido este. Estos últimos difieren esencialmente de los primeros en su composición. Recuérdese que la de Júpiter es mucho más simple que la de los planetas rocosos.

    Consta fundamentalmente de hidrógeno, helio, agua, amoniaco y metano, con un núcleo rocoso en su interior. El hidrógeno que rodea a este núcleo se encuentra en forma de hidrógeno atómico sólido.
    También la composición del Sol (y todas las estrellas que brillan) es más simple que la de los planetas rocosos, su estado físico es el de plasma y su contenido está reducido (mayormente) a hidrógeno y helio.

    Más variedad de materiales existe en las estrellas supernovas, donde el primitivo hidrógeno ha evolucionado de la manera que expliqué en otra parte de este trabajo.

    En cuanto a los derechos de la evolución estelar, enanas blancas, estrellas de neutrones y agujeros negros, señalaré que la composición de la primera es sencilla en cuanto al numero de “elementos” constituyentes; la segunda ya lo indica su propio nombre, constan de nucleones, particularmente neutrones que están fuertemente empaquetados (muy juntos) por la gravedad. Una estrella de neutrones puede tener una densidad superior a la del agua, en millones de veces y del mismo orden que la de los núcleos atómicos.

    El agujero negro es un fenómeno aparte, su inmensa fuerza gravitatoria es tal que ni la luz puede escapar de ella, es decir, su velocidad de escape es superior a 300.000 Km/s, y como según la relatividad nada es en nuestro universo superior en velocidad a la luz, resulta que nada podrá escapar de un agujero negro.

    Allí dentro, en el interior del agujero negro, no existen ni el tiempo ni el espacio; es como un objeto que estando en nuestro universo (deja sentir su fuerza gravitatoria y engulle estrellas), al mismo tiempo no está aquí.

    Desde el comienzo de este trabajo estoy tratando de relacionar el universo, la materia y la consciencia, es por ello que me he entretenido en dar tantas explicaciones que, para no resultar pesado, he amenizado con alguna que otra historia, noticia o comentario.

    De todas las maneras y estando en las fechas en las que nos encontramos, no creo que tenga muchos lectores, pero si uno, sólo uno, lee lo escrito y puede aprender alguna cosa, no habré perdido el tiempo.

    Me fastidia que la página quede desangelada, al menos ahora, con estos comentarios, ya tiene alguna consistencia. Si miramos páginas de hace unos años, la cosa es de pena, las hay sin comentarios.

    saludos.

  • odiseo

    buenas tardes.

    Emilio #6, tu nunca pierdes el tiempo y siempre sacamos algo de lo que nos dejas escrito.

    La imagen de hoy es lo más apropiado para la fecha que estamos, bonito arbol de Navidad, y además no ha habido que pagar factura de la luz para su iluminación.

    Saludos a todas y todos.

  • http://a-bas-les-taxes.skynetblogs.be/ Ben

    If a viewer knew nothing about astrophotography, he might assume today’s photo is a painting. The aibrush produces similar results.

  • wos

    Buenas, emilio,
    yo te he leido. Y te puedo decir, que casi todos los dias te leo, por lo menos el comentario inicial. Lo cierto, es que veo que tienes mucho conocimiento, pese a que te consideres un hombre de a pie. Y de ello aprendo y me beneficio. Me parecen magnificos tus comentarios.

    Yo personalmente, creo en Dios. Ya se que esto no es una pagina para debatir esto, pero, cada dia que veo esta pagina, me asombra el universo:
    -su tamaño
    -su belleza
    -el orden que posee
    -…

    Esas cosas me hacen pensar, que no estamos aqui por casualidad. Veo orden y alguien que queria que estuvieramos aqui. Y eso que yo apenas tengo conocimiento del universo. No se que seria de mi si supiera tanto como tu.
    Pero solo pensar en el orden que hay, ¿no nos hace pensar en “alguien” mas?

    Sigue en la busqueda,

    Un colega

    PD
    puedes explicar esto un poco mas:
    “Esta fabulosa energía fue liberada sólo en el propio instante de la creación. Lo que quiere decir, que la teoría de supercuerdas es naturalmente una teoría de la Creación.”?

  • marc victor

    buenas tardes,

    cada uno es libre de pensar y reflexionar en su interior sobre sus creencias sus sueños y sus deseos, sobre todo en ese momento navideño.

    perro cuando vemos el imensidad de el universo que por supesto lo que conocemos es decir nada es dificil de comprender un creador como lo entedemos aunque lo respecto.

    mañana es decir dentro 1000 0 10000 o 100000 años otro hombre otra mentalidad y otra religion. no estaremos aqui para ver lo.

    hasta luego.

    marc victor

  • http://meneame.net/story/piel-zorro-unicornio-arbol-navidad Una Piel de Zorro, un Unicornio y un Arbol de Navidad

    [...] Más información: elsofista.blogspot.com/2008/12/una-piel-de-zorro-un-unicornio-y-un.html , observatorio.info/2008/12/la-piel-de-zorra-el-unicornio-y-el-arbol-de-2 1 comentarios en: cultura, fotografía karma: 36 etiquetas: piel de zorro, unicornio, arbol de [...]

  • Aker

    Emilio #6: Gracias por este derroche de información molecular, nuclear, electrónica y general. No sabía de la existencia del ‘Gas de Fermi’, ese gas electrónico que proporciona su brillo, plasticidad y carácter burlón a los metales. No sabía que Fermi se había dedicado a enseñar a los metales a comportarse así. Nosotros, los silicatos, somos gente más seria.
    Por lo demás, excelentes las explicaciones sobre las uniones moleculares y la red de cargas eléctricas que establecen; red que, para el caso de la materia orgánica, alcanza una notable complejidad: La ‘red’ de cargas contiene la información, el esquema, de todas las relaciones químicas entre átomos y moléculas de una materia viva.
    Se puede generalizar y decir que tal red es lo que realmente somos como materia orgánica.
    Pero, recordemos: La información de toda esta red está a su vez contenida en los fotones que continuamente se intercambian las diferentes partículas entre sí (-Hola, núicleo, soy el electrón x y te envío información -Soy el núcleo. Recibido, electrón x. Toma un fotón.
    -Dame un fotón. -Toma otro fotón, etc…).
    Hay que pensar que esto está sucediendo millones y millones de veces por segundo en la materia, orgánica o no.
    Toda la información de la materia está contenida en su red de fotones de intercambio, que registran su exacto estado cuántico.
    Somos, por tanto, producto de tales fotones, y fotones nosotros mismos, reductibles al campo eletromagnético que contiene la información de todos nuestros cambios moleculares.
    Pero los fotones…, son otra cosa. Son la única cosa con luz propia si se me permite la expresión.
    Y hasta ahí llego. Extendiendo el pensamiento inicial de Emilio sobre la información como entropía negativa, llego a esta red de fotones de intercambio, que contiene toda la entropía negativa de lo que somos como seres vivos. Es nuestro esqueleto, como nuestro Gas de Fermi…
    Al final resulta que también las moléculas….
    Saludos.

    Aker

  • Cristóbal

    Hermosa foto,donde las formas de los gases invitan a buscar caras y formas reconocibles e imposibles también.
    Emilio Silvera#6 Siempre es hermoso aprender y hoy es un bonito regalo de Navidad. ; )

  • Héktor S.

    Aquí una hipótesis científica sobre el nacimiento de “Chus”:

    http://www.caosyciencia.com/ideas/articulo.php?id=060103

  • http://blogdumois.blogspot.com/ mois

    ¡Es el cartel de neón más grande que he visto nunca!

    Y aquí, en esta pequeña bolita azul que en esta foto sería invisible, que estemos tan escasos de energía. ¡Con tanta que ‘derrocha’ el Universo! ¿cómo no la sabemos utilizar aún?

    A veces me parece estar viviendo en la prehistoria, con estos vehículos contaminantes a explosión, o centrales nucleares donde hipotecamos la enería por desechos altamente radioactivos y contaminantes, que echamos en el basurero del planeta, que son los océanos.

    También a veces miro el ordenador con el que por ejemplo estoy escribiendo esto, y pienso que la electrónica, nanoelectrónica y nanotecnología, e incluso la naturaleza de los colisionadores de partículas, que detectan lo aparentemente indetectable, y más cosas que ni nombro, son ramas que no parecen ir en paralelo a la forma de, por ejemplo, extraer energía que usamos actualmente.

    Comparad un ingenio nanotecnológico con un último modelo de Ferrari (sí, son dos cosas aparentemente incomparables). El Ferrari sigue pegando ‘petardazos’ como hace casi un siglo, para moverse… Lo que quiero decir en esta comparación es lo brutal de la diferencia de la velocidad a la que evolucionan esas (y muchas otras) tecnologías.

    Para los años venideros, mi deseo es que en el CERN, con el LHC (el ‘juguetito’ donde muchos tenemos puestas grandes esperanzas), más importante incluso que saber de qué estamos hechos, nos dé la llave para que podamos sacar provecho de una pequeña parte de la ingente cantidad de energía que nos rodea.

    Así tendríamos una muy valiosa prórroga (hasta el próximo desastre que causemos) para entonces sí, intentar averiguar de qué estamos hechos (nosotros y el Universo).

    Me siento afortunado de conocer esta web. Y la culpa de eso la tiene la gente que aquí escribe.

    Abrazos a tod@s.

  • jose piriz

    Emilio, me asombra tu comentario: ¿cómo puedes dudar, a estas alturas, que “alguno” te leamos?. Si siempre hay que estar agradecido por tus aportaciones, hoy, incluso, hay que estarlo mas, si acaso,por el esfuerzo que haces y que, como es habitual en tí, por las lecciones que nos das de Física, Química y …Ciencia en general. Gracias, una vez más, salud y Feliz 2.009.

  • sandra

    Hola soy sandra de alcanar (tarragona) quiero conocer gente y hacer nuevas amistades jejeje. mi msn es..: filla_president@hotmail.com me he puesto este msn pq soy la hija del presidente de la generalidad de Valencia. Espero que me hagregueis pronto! Quiero conocer-os.
    Besooos! :)
    Sandra.
    pD: A poder ser que seais simpaticos como io.

  • a

    me follaré a Papa Noel

  • sandra

    la de me follare a papa noel soy yo :)
    ah y a los 3 reyes magos :P

  • a

    jajajajaj a Melxi

  • sandra

    nonono!
    a GAaspaRiiin,,mOltiisim
    mejOr! :)
    teQQiierO!/LL

  • a

    ki kollons es este?

  • Sandra

    Ah! si! m’ho deixava. Jo crec que:

    Tot cos submergit en un fluit experimenta una força f sub e cap a dalt anomenada empenyiment. Que es igual al cos del fluit que l’objecte desallotja.

    I que necessito un polbet destos de Pau (gos) ia!

  • a

    jajajajaj de 1 perro no

  • sandra

    xatiiS!
    holaaa :)
    stem io i sandra aki aburrinmos vtroos?
    muuaakaa! ^^

  • a

    Sabes kual es el likido + erotico? … El agua caliente xq pone duros los uevos i abres las almejas. jajajajaajajajajajajaajaj!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  • sandraa

    holaa bayerryyy

  • http://filla_presidenthotmail.com hèctor

    holaa!stem aqi fen moltsiima faena! tu tme n?jaja
    va avore amolla una pariida de les teues n? sandra?
    alèè speroo q contestes aviiiat!
    un besiitoot enormee
    muuaQQQ!*

  • sandraa

    follarias con migo bayerri??¿?
    yo tengo muchas ganas
    me pone tu sabiduria

  • Colombianita_69

    Ola a ver kienes son estos chavos tan dulces que estoy interesada para contratarlos en mi casita de putitas pop ke tienen muxo morbillo

  • Colombianita_69

    Ke onda hay algún cliente x aki

  • a

    kes tot això?

  • andrea

    olaaaaaaaaaa wapoooos ke fa tems ke no xarrem x aki

blog comments powered by Disqus