El Sol es brillante, tan brillante que difumina la luz de otras estrellas, incluso para la mayoría de los telescopios satelitales.
Pero el LASCO, un coronógrafo a bordo del Observatorio espacial SOHO, utiliza discos de ocultación para bloquear la intensa luz solar y examinar los tenues, calientes gases a millones de kilómetros sobre la superficie del Sol.
En esta imagen del LASCO del 24 de Diciembre de 1996 son visibles un disco de ocultación (centro) y el mecanismo (extendiéndose desde la parte inferior izquierda) junto al ondulante Viento Solar.
¡Al fondo aparecen tenues estrellas y oscuras nubes de polvo hacia el centro de nuestra Vía Láctea!
El campo visual abarca unos 16 grados, que equivalen a 45 millones de kilómetros a la distancia desde el Sol – Algo menos de la mitad de la órbita de Mercurio.
Una prominente y oscura nube de polvo interestelar atraviesa el campo de estrellas de la Vía Láctea moviéndose aproximadamente de sur (abajo a la derecha) a norte.
Las imperfecciones en la imagen son arañazos de la cámara causados por partículas cargadas.

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